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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.
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jueves, 23 de abril de 2015

Una vindicación de Muhammad Yunus: En el nombre de Kristof

Nicholas Kristof, periodista y escritor estadounidense
(foto: Judy Watson Tracy)

(Textos recobrados de MicroDinero) La polémica en torno al Grameen Bank, en Bangladesh, sumó un nuevo capítulo y Muhammad Yunus un defensor de fuste. El periodista norteamericano Nicholas Kristof, columnista del The New York Times, ganador de dos premios Pulitzer por sus reportes que han echado luz sobre abusos contra los derechos humanos en Asia y África, acaba de publicar un artículo donde rescata la altura moral de Yunus y denuncia una “campaña orquestada”, fogoneada por el gobierno bangladesí para quedarse con la mayoría accionaria del banco rural de microcrédito fundado por Yunus en 1976.

Las aristas que envuelve esta polémica adquieren inevitable resonancia global. No sólo por el peso global que tiene Yunus sino también -como lo apunta el autor- en el contexto de un proceso de reevaluación que se hace de la industria del microcrédito en su conjunto a partir de la crisis desatada en la India en el segundo semestre del año pasado.

Trasladamos a continuación los conceptos medulares de Kristof en su columna del NYT:

“Están pasando cosas muy extrañas estos días en Bangladesh. Pareciera que hay un ataque desde varias puntas contra el Grameen Bank de Muhammad Yunus, ganador del premio Nobel de la Paz por su rol pionero en microfinanzas”.

“La prensa bangladesí ha estado últimamente llena de denuncias sobre Yunus. Este martes, por ejemplo, una agencia de noticias de Bangladesh citó declaraciones de un economista que dijo: ‘Muchas cosas sobre Yunus son sólo mito. Él nunca ha sido desinteresado en ninguna de sus iniciativas’ (el autor se refiere a un despacho de BDNews 24, que difundió declaraciones del economista y ex presidente de Transparency International Bangladesh, Prof. Muzaffer Ahmed). Mientras tanto, el gobierno bangladesí dispuso una investigación sobre corrupción en el Grameen luego que un documental de la televisión noruega dejara planteada algunas cuestiones, aun cuando el gobierno de Noruega haya dicho que no hay cargos contra el banco. También hubo (falsas) informaciones publicadas que hablan de la renuncia de Yunus o que debería retirarse por razones de edad. Y al parecer la administración de Sheikh Hasina Wazed quiere revisar el régimen de propiedad del Grameen Bank para que el 60 por ciento del banco sea del gobierno (como lo fue en la década del 80, luego reformulado en los términos de propiedad vigentes hasta hoy: 75 por ciento de sus prestatarios, 25 por ciento del gobierno)”.

“Finalmente, un juzgado ha ordenado la comparecencia de Yunus el 18 de enero por cargos de difamación, presumiblemente por afirmar en 2007 que los políticos sólo van detrás del dinero. Podría ser arrestado y llevado a prisión por eso. Y dada la ocasión, si se tratara de una campaña orquestada, el gobierno podría aprovechar para hacerse del banco. En tales condiciones, es dable pensar que la campaña cuenta con la aprobación de la primera ministra Sheikh Hasina. Ella parece haber cambiado su posicionamiento: de antigua partidaria de las microfinanzas, pasó últimamente a denunciar al sector por ‘chupar la sangre de los pobres en nombre de la reducción de la pobreza’”.

“Está claro que el profesor Yunus no está, como cualquier otra persona, por encima de la ley. Él y Grameen ameritan un examen riguroso. Las microfinanzas deben ser debatidas. Pero la campaña actual contra Yunus no me suena genuina, lo mismo que para otros que observan esta cuestión (hablo con gente de tres continentes, sobre todos los aspectos que hacen a esta polémica, pero hay mucho temor de hablarlo abiertamente). No sé exactamente qué es lo que va a ocurrir. Puede ser que el gobierno esté preocupado de que Yunus incursione en la política o que critique a los políticos… y puede que sus críticas se enmarquen en la perspectiva de tomar el control del Grameen, que llega a una de cada tres personas en Bangladesh”.

“Generalmente sostengo en mis columnas, y además lo planteamos con Sheryl WuDunn en nuestro libro Half the Sky, que Bangladesh ha prosperado en las últimas décadas debido a la fuerza de su sociedad civil, especialmente Grameen y la igualmente grandiosa organización BRAC. La gestión del gobierno ha sido francamente decepcionante, pero la sociedad civil ha contribuido a cuenta de importantes ganancias para Bangladesh. Si el gobierno está hoy dispuesto a arrasar contra el sector más sólido del país, que el cielo se apiade de Bangladesh. Y si Yunus es arrestado sobre la base de cargos artificiosos, Bangladesh habrá destruido su credibilidad”.

“Las microfinanzas atraviesan una crisis por estos días, en particular por los problemas suscitados en Andhra Pradesh, India. No hay dudas de que este sector tan exitoso ha atraído la atención de actores indeseables (bad apples). Pero está claro que el Grameen y el Dr. Yunus han producido un enorme impacto en Bangladesh y el mundo. Él ha merecido que lo distingan con el Nobel de la Paz. La comunidad internacional necesita estar segura de que intereses extraños (funny business) en Bangladesh no se devoren uno de los grandes éxitos del desarrollo. En lo que respecta a Sheikh Hasina, ella debería ser clara y contundente en cuanto a que el gobierno continuará con su porcentaje del 25 por ciento en el Grameen y que no intentará incrementarlo”.

“Espero que todo esto no sea más que una tempestad en un vaso de agua. Si no es así, y si el Grameen pasa a ser un banco estatal, sería una catástrofe para toda la gente empobrecida que depende de él. Y si un ganador de premio Nobel puede ser dejado de lado, entonces toda la sociedad civil está en peligro”.

Fuente: Is Bangladesh Trying to Take Over Grameen Bank?, Nicholas Kristof, The New York Times, 5 de enero de 2011


Publiqué este artículo el 6 de enero de 2011 en MicroDinero

"El microcrédito en Bangladesh ha sido utilizado como negocio en tándem con el capital global"

Activista y profesor de la Jahangirnagar University, Anu Muhammad
(foto: Shahidul Alam/Drik/Majority World)

(Textos recobrados de MicroDinero) Anu Muhammad es un renombrado académico bangladesí, de filiación marxista, que se desempeña como profesor en el Departamento de Ciencias Económicas de la Jahangirnagar University, de Dhaka. Además es secretario general del Comité Nacional para la Protección del Petróleo, el Gas, los Recursos Minerales y Puertos. Junto al Comité, cumplió un rol instrumental en el éxito del llamado Phulbari Movement contra la explotación de una mina a cielo abierto por parte de una compañía británica (en 2006). Es autor de más de veinte libros sobre globalización, transformación social y de género, ONGs y energía.

Los siguientes párrafos aparecieron por primera vez en una entrevista realizada por Manoranjan Pegu, publicada en el portal indio Radical Notes. El 28 de diciembre pasado se autorizó su reproducción en el International Journal of Socialist Renewal. Durante la conversación, Anu Muhammad habla sobre la trayectoria político-económica de Bangladesh en el contexto de la globalización capitalista.

Extraemos a continuación parte de esta extensa entrevista, principalmente aquellas opiniones que puedan aportar elementos, desde su visión crítica, al debate actual en Bangladesh -pero de repercusión global- sobre el Grameen Bank y el papel del microcrédito en la lucha contra la pobreza.

“Dentro del sistema capitalista global, Bangladesh puede ser considerada como una economía capitalista periférica. Estamos experimentando un fenómeno donde la situación de países periféricos como Bangladesh se revela de una forma muy diferente a las definiciones estandarizadas. Prácticamente opera bajo un ‘super-estado’, que es el marco de la estructura de poder capitalista global. Las políticas que el gobierno intenta implementar son en gran medida formuladas fuera de la órbita nacional e incluso al margen del conocimiento público. Las políticas se formulan bajo diferentes proyectos apoyados por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el departamento británico de desarrollo internacional (DFID), la agencia estadounidense de desarrollo internacional (Usaid) y organizaciones de Naciones Unidas. Encontramos la presencia de consultores de estas agencias en cada proyecto y proceso político, respecto a los cuales huelga decir que son favorables a intereses corporativos (…) Estos burócratas, consultores, medios de comunicación y clases dirigentes se han convertido en un pilar fundamental del capital global y tratan de racionalizar el acaparamiento de recursos comunes bajo el término ‘desarrollo’”.

“En 1971, después de la independencia del país, la promesa era diferente. Se esperaba que Bangladesh tomara una ruta diferente hacia el desarrollo. Pero aquella promesa y esperanza sólo se mantuvo por un breve período. Como la posición de los Estados Unidos había sido hostil hacia la guerra de liberación de Bangladesh, la clase política, apenas concretada la independencia, no fue favorable a los intereses norteamericanos. Aquel Banco Mundial y el FMI estaban en una situación inestable. Después de 1973-74, la posición del gobierno comenzó a cambiar, tornándose proclive al gobierno de EE.UU a nivel global y al incremento de riquezas a nivel local. En 1973, el Banco Mundial y el FMI reingresan a la región y las relaciones con el gobierno de Estados Unidos también comienzan a cambiar. Después de 1975, este proceso se fortalece bajo el gobierno militar y se afianza durante la década del ’80 bajo otro régimen militar. Esta década fue muy importante en el establecimiento de la presente dirección económica de Bangladesh. Durante este período, se sincronizaron los programas neoliberales, haciéndose visibles a escala global. Regímenes conservadores estaban en el poder en Gran Bretaña, con Margaret Thatcher, y en Estados Unidos con Ronald Reagan. Todos los neoliberales lograron hacer valer su poder a nivel mundial mediante la agresión militar y/o instituciones financieras. Durante este mismo período, los programas de ajuste estructural elaborados por el Banco Mundial y el FMI se impusieron a las economías periféricas. Bangladesh fue una víctima”.

“En este marco, tenemos que analizar otro fenómeno importante en este período: el sector de las ONGs. El crecimiento de un importante número y red de organizaciones es resultado del fracaso tanto del Estado como del mercado. Las ONGs se hicieron necesarias por el incremento de la pobreza y la desigualdad. Se difundió la creencia de que las ONGs llenarían este vacío y ayudarían a reducir la pobreza y las desigualdades. Después de trabajar por más de tres décadas, hoy está probado que las ONGs fracasaron. Si vemos los números, vemos que hay un deterioro de la pobreza y las desigualdades. En 1995 el porcentaje de gente viviendo bajo la línea de pobreza era del 48% y según reportes del Banco Mundial esa cifra cayó al 40% en 2005, para luego volver a incrementarse hasta el 48% en 2008. Esto significa que la población que vive bajo la línea de pobreza se ha incrementado desde 1995. Sin embargo, un gran número de personas de clase media se involucró con el sector ya como empleados, consultores, proveedores y demás. Muchos referentes de ONGs emergieron como parte de la sección acomodada de la sociedad. Así, los beneficiarios de los programas de reducción de la pobreza, o de microcréditos, etc, no son los pobres sino una parte de la clase media y acaudalada. Con pocas excepciones, la creación de una ONG se transformó en un buen modo de ganar dinero en nombre de los pobres, del medioambiente, de la igualdad de género y/o de los derechos humanos (…). Este crecimiento de las ONGs es también un fenómeno neoliberal, donde las responsabilidades del Estado hacia los ciudadanos se ven rigurosamente reducidas y el mercado asume plena autoridad en cada esfera de la vida. En este modelo, la ONG es un suplemento y un instrumento de la economía de mercado”.

“El microcrédito, en sus diferentes formas, ha sido una práctica de larga data en esta región. El Dr. Muhammad Yunus (Grameen Bank) y Fazle Hasan Abed (Bangladesh Rural Advancement Committe, BRAC) lograron institucionalizarlo y captar la atención global a través de su éxito monetario. Inicialmente, los programas de microcrédito fueron una promesa como paliación de la pobreza; gradualmente sus éxitos mostraron su fuerza en otras áreas. Actualmente, BRAC, Grameen Bank y ASA controlan más del 80 por ciento del mercado de microcrédito. A partir del negocio del microcrédito, estas organizaciones han acumulado un gran capital y han demostrado que el microcrédito puede convertirse en un éxito empresarial. Ellas también se vincularon al capital multinacional. Por caso, la subsidiaria Grameenphone, de Grameen Bank, comenzó sus operaciones en relación al microcrédito, ofreciendo telefonía móvil como producto básico a las prestatarias, a cambio de su pago en cuotas. Su objetivo inicial declarado fue “ayudar a los pobres” y “mitigar la pobreza”, pero ahora Grameenphone se ha convertido en la mayor compañía de Bangladesh, con el 90% de sus usuarios provenientes de sectores urbanos no-pobres. (…) Grameen Bank ha abierto muchos otros negocios, ha desarrollado joint ventures con compañías francesas como Danone y Veolia (una compañía de gestión de servicios de agua), todo en nombre de los pobres. Intel y otras empresas vienen al Grameen Bank para hacer uso de su extensa red de microcrédito. (…) En definitiva, la operación microcrediticia, en su proceso, ha sido exitosamente utilizada como recurso para que grandes negocios se desarrollen en tándem con el capital global”.

“Pero quedan interrogantes: ¿qué fue de los objetivos tan publicitados, por ejemplo, el alivio de la pobreza vía microcrédito? Si uno mira datos duros, compilados por diferentes estudios (no sponsoreados por BRAC o Grameen Bank), se encuentra con que el microcrédito ha generado una nueva trampa de endeudamiento para los pobres. Usted no puede encontrar más de un 5 al 10 por ciento de la gente que pudo cambiar sus condiciones económicas a través del microcrédito. Aquellos que lograron cambiar sus condiciones fueron los que tenían otras fuentes de ingreso (…). Si tomas un crédito, debes cancelarlo mediante cuotas semanales, lo cual significa que debes estar activo, sano y trabajando todo el año, algo que no es posible. De hecho, es imposible para millones de pobres que viven constantemente en condiciones adversas. Si se produce alguna circunstancia desfavorable, se ven obligados a incurrir en mora. Y una vez en mora se crea una cadena, en la que tienes que tomar otro crédito, de otra prestamista/ONG, para lo mismo. El microcrédito vinculó áreas y poblaciones rurales con el mercado, pero lo ha hecho empujándolas a la trampa de una deuda crónica”.

Fuente: 'Development', capitalism, NGOs and people's movements in Bangladesh: an interview with Anu Muhammad, International Journal of Socialist Renewal, 28 de diciembre de 2010.


Publiqué este artículo el 6 de enero de 2011 en MicroDinero

lunes, 13 de abril de 2015

Muhammad Yunus, profeta fuera de su tierra

El fundador del Grameen Bank en una visita a Milán, en 2010
(foto: Giuseppe Nicoloro)

(Textos recobrados de MicroDinero) A tal grado de tirantez ha llegado la relación entre el gobierno de Bangladesh y el profesor Muhammad Yunus, que la noticia del desplazamiento del fundador del Grameen de su puesto como máxima autoridad ejecutiva del banco recorre el mundo y enardece a un movimiento globalizado de simpatizantes y seguidores del “banquero de los pobres”.

Desde la secretaria de Estado del gobierno norteamericano hasta los miles de ignotos fans de las redes sociales, Yunus ha concitado en los últimos años una corriente de adhesión mundial que incluye a encumbrados formadores de opinión, políticos y financistas, influyentes líderes de la sociedad civil, académicos, defensores de derechos humanos, activistas sociales, empresarios y filántropos de diferentes extracciones y procedencias. En Europa acaba de constituirse la sociedad Friends of Grameen, presidida por la ex jefa de estado de Irlanda Mary Robinson, decidida a asumir la defensa de Yunus y la no injerencia del gobierno bengalí en el mítico banco de microcréditos, fundado en 1976 por un entonces treintañero profesor de Economía, a cargo de un programa rural en la universidad de Chittagong.

Una primera cuestión: ¿Por qué el mundo se abroquela en defensa de una figura que, como parecen sugerir las últimas noticias desde Dhaka, está próxima a ser jubilada por contiendas y rencillas locales en Bangladesh?

Visto así, desde fuera, el relato parece convincente: un líder social de gran popularidad, de reconocimiento mundial, ganador de un premio Nobel y una veintena de honoris causa, es víctima de la política institucionalizada de su país, que lo ve como un incómodo competidor -incluso desestabilizador- a cargo de un banco que detenta el botín de más de ocho millones de clientes, según informa el mismo banco desde su página.

Desde luego que este tipo de lucubraciones pasan por la cabeza de más de un dirigente del partido actualmente en el gobierno en Bangladesh, encabezado por la primera ministra Sheikh Hasina. Pero equivocaríamos el camino si es que confiamos en la transparencia de este relato de víctimas y victimarios, de buenos y malos. En tal sentido, convendría reparar en las circunstancias históricas que hacen posible este entramado global de apoyo a una figura que siempre se vio asociada a una idea heterodoxa, “crítica” del capitalismo.

En efecto, la emergencia de la crisis financiera de las subprime en 2007-2008, y los remedios fuertemente intervencionistas pergeñados desde Washington, marcó un quiebre histórico de acumulación que había llegado a un punto de especulación paroxístico: lo que se conoció como el estallido de la burbuja de los créditos hipotecarios en los Estados Unidos. En tales condiciones, discursos en pos de un capitalismo humanizado, responsable, autocontrolado y enfocado a lo social pasaron a nutrir argumentaciones y guiar políticas desde los más conspicuos núcleos de poder económico (gobiernos, bancos multilaterales, cierto establishment empresario y ONGs internacionales, con mucho peso en la orientación, gestión y ejecución de inversiones en países pobres). El mensaje de Yunus por un “nuevo capitalismo” y a favor del social business (por tomar los títulos de sus dos últimos libros) cuajó fértil en este terreno y contribuyó a enrostrar a los mercados los catastróficos efectos sociales a que puede llevar una espiral especulativa y un afán de lucro desenfrenado. El debate que ha ocupado a las microfinanzas en los últimos meses se centra básicamente en esta inflexión.

Esto no desmerece a Yunus ni a quienes adhieren a su prédica (Yunus se ha ganado con justicia su lugar como referente en la inclusión de los pobres a la economía). Se trata de ver la conexión dialéctica entre un tipo de discurso, corporizado en una personalidad carismática y con aires de “gurú”, como es Yunus, y el contexto histórico de una economía que se debate por pervivir en medio de una inusitada debacle.


Publiqué este artículo el 2 de marzo de 2011 en MicroDinero

lunes, 6 de abril de 2015

Crisis de liderazgos: ¿Se latinoamericaniza la gestión de la pobreza?


(Textos recobrados de MicroDinero) La foto no tiene ni seis meses.

Yunus, Iskenderian y Akula debaten en Nueva York, en 2010
(foto: Clinton Global Initiative)

Fue durante la última cumbre convocada por la Iniciativa Clinton en Nueva York. Allí estaba el panel de microfinanzas y tres protagonistas estelares: el fundador y director ejecutivo del Grameen Bank, Muhammad Yunus; la presidenta y CEO de la Women’s World Banking (WWB), Mary Ellen Iskenderian y el fundador y CEO de SKS Microfinance, Vikram Akula. Tema en cuestión: la controvertida tendencia de la industria hacia la comercialización.

De esos tres protagonistas, dos ya no son los mismos.

Cuestionados, tocados, sobrepasados por la dinámica voraz de los acontecimientos, Yunus y Akula, aun después de la confrontación polar de modelos que los separó en aquella cita neoyorquina (¿o habrá que decir “como consecuencia de” tal confrontación?) ven diluir hoy su autoridad de pionners y referentes. Akula, tras los escandalosos episodios endilgados a cobradores de microfinancieras de Andhra Pradesh, estado indio donde SKS tiene su sede; Yunus, caído en desgracia por una movida del gobierno bengalí para sacarlo del máximo cargo ejecutivo del Grameen Bank.

India y Bangladesh: ambos países concentran un tercio de los pobres del mundo, según cifras del Banco Mundial.

¿Qué pasó en apenas seis meses? ¿Qué cataclismo hizo que dos de los tres panelistas de septiembre, en uno de los más caracterizados e influyentes foros globales, expongan hoy su credibilidad ante el escrutinio de una comunidad mundial que difícilmente mire con indiferencia presuntos fraudes a costa de los pobres?

A los fines del análisis importa menos la concatenación fáctica que llevó a estos quiebres de autoridad, que los posibles efectos que tales quiebres pueden producir en la construcción de una posición discursiva sobre la pobreza. Es posible que tanto en el caso SKS como en el asunto Grameen el diablo (político) haya metido la cola. Es posible también que la mojigatería mediática haya exacerbado, en uno y otro episodio, el trazo grueso (morboso) de los acontecimientos y haya omitido la consideración fina (técnica) de una operatoria financiera extremadamente sensible y específica.

Pero lo cierto, y no hay que tener demasiada agudeza para observarlo, es que ambos affaires desembocaron en lo mismo: la intervención estatal. ¿Síntoma?, ¿presagio? ¿Van las microfinanzas hacia un modelo más intervencionista y regulador? ¿Vamos hacia una latinoamericanización de la gestión de la pobreza? Por ahora son sólo preguntas disparadoras de hipótesis.

Lo interesante es que la respuesta estatal en Andhra Pradesh y Bangladesh vienen motivadas por factores que podríamos entender como divergentes (aquellas posiciones confrontadas en el debate de septiembre): en un caso los excesos del mercado, en otro caso el hermetismo tecnicista de una operatoria social, si se nos permite cierto esquematismo.

Al fin y al cabo, como ciudadanos occidentales y democráticos que somos, no debería escandalizarnos la intervención y autodeterminación de dos estados republicanos y constitucionales como son la India y Bangladesh, por más suspicacias que despierten. Andhra Pradesh ha creído oportuno oponer una regulación más estricta a prácticas comerciales aberrantes. Bangladesh ha decidido bajar el perfil oenegeista a su banco emblema y dotarlo de un mayor voltaje político. Está por verse (lujo de analistas) cómo se implementan una y otra solución y cómo redefinen el espacio de las microfinanzas en un subcontinente con más de mil millones de pobres.

Nadie restará méritos precursores a Yunus y Akula (al Nobel bengalí seguro lo seguiremos viendo en foros internacionales y acaso ocupando funciones en entidades multilaterales). Pero las caídas concéntricas de ambos en menos de seis meses sugieren, elocuentemente, una crisis de liderazgos que anticipan un nuevo escenario.

Publiqué este artículo el 8 de marzo de 2011 en MicroDinero

Nazrul, el discípulo


(Textos recobrados de MicroDinero) Llegó a España hace algo más de tres años, invitado por la Fundación ICO para perfeccionar su programa de microcréditos. De Bangladesh, su país natal, introdujo la metodología Grameen en una instancia crítica de la economía española, donde las microfinanzas se presentan como una alternativa seria de inclusión.

Nazrul Chowdhury
En Valladolid, durante la Cumbre Mundial del Microcrédito, Nazrul Chowdhury -que de él se trata- transitaba e interactuaba casi como un español más, con la comodidad y familiaridad de quien se siente como en casa.

Siendo muy joven ya se ganó la confianza y el respeto de Muhammad Yunus, que lo conocía desde su época como estudiante de Economía de la Universidad de Chittagong. En Grameen Bank comenzó a trabajar en 1990 como jefe de sucursal y en 2006, antes de que España apareciera en el horizonte de su promisoria carrera, ya tenía a su cargo el Departamento Internacional del banco. Fue desempeñando esa función como tomó contacto con la directora de la Fundación ICO, Mónica de Linos.

La fundación había llegado hasta Dhaka en busca de asesoramiento y asistencia técnica para mejorar sus programas de microcrédito. Lo que nunca pensó Nazrul fue que aquella visita era el comienzo de una dedicación que lo llevaría no sólo a ofrecer y transmitir lo que sabe, sino a poner su propio cuerpo sobre terreno en un contexto geográfico, social, cultural y lingüístico que hasta ese momento le era del todo ajeno.

Pero se integró muy bien y hasta pudo darse el lujo de exponer en castellano en una de las tantas sesiones de la Cumbre en las que participó. Al llegar a España hizo una evaluación de los programas de ICO y detectó que el microcrédito no llegaba a la gente de más bajos recursos, la más excluida. Desarrolló un modelo para llegar a esta población con reminiscencias Grameen pero adaptado a condiciones locales.

Como ICO no puede dar préstamos directamente, sumaron colaboradores financieros al programa. Tras un acuerdo con Cajasol, Nazrul se puso al frente de proyectos pilotos en Sevilla y Huelva. Se formaron grupos de emprendedores dentro de los colectivos más desfavorecidos, con una demanda creciente. La iniciativa ya se replicó en Pamplona y Barcelona, a través de Banca Cívica.

“Sigo como asesor de este proyecto y acompaño a los grupos en las reuniones quincenales, junto a representantes de las cajas y de las organizaciones”, dijo Nazrul, en afable conversación con MicroDinero en Valladolid.

“El proyecto todavía es novedoso, la gente no sabe cómo organizar grupos. Más adelante, cuando puedan manejar el programa, no será necesario que yo vaya a todos los lugares”.

El rol de las organizaciones es clave para llegar al público objetivo del programa. “En ICO elegimos con cuidado quién nos puede ayudar”, explicó el asesor bangladesí.

En Andalucía trabajan con cinco entidades: Sevilla Acoge, Cruz Roja España (Sevilla), Fundación Genus (Sevilla), Centro Al Alba (Sevilla) y Fundación Valdocco (Huelva); en Pamplona con tres: Asociación Itxaropen Gune, Fundación Secretariado Gitano y Fundación Approdem (de Burlada); en Barcelona con tres fundaciones: Raval Solidari, Arrels y Pare Manel.

Por el hall de ingreso al Centro Cultural Miguel Delibes vemos a Yunus que sale de una de las sesiones, acompañado por Zasheem Ahmed, director del Centre for Development, de Glasgow. Da un apretón de manos a Nazrul y acceden a una foto.

“Cuando el profesor Yunus hablaba del sistema financiero hace 35 años, nadie prestaba atención. Cuando ganó el premio Nobel, y más ahora con esta crisis, todo el mundo entiende que este sistema financiero no ayuda a las personas y que necesita un cambio”, dice Nazrul, luego de despedir a su ilustre compatriota.

¿Qué significa para ti Muhammad Yunus?

“Muhammad Yunus es mi jefe, es mi profesor, es mi vecino… mi paisano”.

Publiqué este artículo el 15 de diciembre de 2011 en MicroDinero

Nota del Editor: En 2013, la caja de ahorros Cajasol se convirtió en fundación; en 2012, Banca Cívica fue absorbida por CaixaBank.

martes, 31 de marzo de 2015

Iskenderian: "Tenemos que ser mucho más exigentes en cuanto al tipo de inversores"

Mary Ellen Iskenderian en un evento de la WWB en octubre de 2011 en Nueva York
(foto: Women's World Banking)

(Por Helen Morgan, Textos recobrados de MicroDinero) Mary Ellen Iskenderian, presidente y CEO de Women’s World Banking (WWB), expuso sus puntos de vista sobre el futuro de las microfinanzas luego de la reciente dimisión de Muhammad Yunus al frente del Grameen Bank, pionero en el microcrédito. La ejecutiva habló en una entrevista exclusiva con MicroDinero.

MicroDinero: Tomando en cuenta los problemas políticos de Muhammad Yunus y el Grameen Bank en Bangladesh, y las dificultades experimentadas por el sector microfinanciero en la India luego de la crisis en el estado de Andhra Pradesh, ¿cuál es su opinión acerca de la actual situación de las microfinanzas?

Mary Ellen Iskenderian: Bien, aquellas situaciones han producido definitivamente un cimbronazo en la industria, de manera injusta en ambos casos. En lo que hace al conflicto de Muhammad Yunus con el gobierno, pienso que fue políticamente motivado, expresamente orientado hacia el contexto político de Bangladesh. Es realmente lamentable que haya tenido un efecto de reverberación, porque responde a una circunstancia localizada. Y es particularmente desafortunado que ello ocurra en un país donde uno puede ver los efectos apreciables y notorios que han tenido las microfinanzas. Uno ve allí la penetración sumamente profunda en la población pobre que recibe servicios de microfinanzas y ve hogares que cambiaron ostensiblemente como resultado de aquellas intervenciones.

En Andhra Pradesh, las fuerzas políticas se vieron inquietadas por el modo como crecieron las microfinanzas, en parte porque sus propios programas microfinancieros resultaban menos atractivos como consecuencia del ingreso de jugadores más eficientes y comerciales. Siento que la salida a bolsa de SKS fue el fósforo que encendió el tinglado que había sido dispuesto por el gobierno de AP.

Creo que las recomendaciones del RBI no fueron lo restrictivas y draconianas como habíamos temido. Pienso que tendrán un efecto drástico en el sector, que para muchas IMFs de la India será muy dificultoso mantenerse sustentables sobre la base del modelo impuesto por el RBI. Pero se puede ver el vaso medio vacío o medio lleno. Al fin no fue tan malo como podría haber sido o como las recomendaciones originales del Comité Malegam propugnaban.

En términos generales, creo que una lección importante ha sido que muchos profesionales e instituciones de la red WWB han agudizado su sensibilidad a las interferencias políticas, reconociendo que deben mantenerse en buen trato con los políticos, pero sin dejar que interfieran en sus empresas. Pienso que es muy positivo el hecho de que en la mayoría de los países estemos yendo hacia modelos de microfinanzas más regulados, que puedan moderar interferencias políticas severas. Pero, tú sabes, si el primer ministro quiere interponerse no hay regulador que pueda impedirlo.

Pese a todo, la industria sigue muy fuerte. Estamos asistiendo a tasas de crecimiento pre-crisis en toda nuestra red, con un crecimiento de más del 30%. Pienso que es un crecimiento más controlado que el que podría haberse registrado antes de que todos estos hechos ocurrieran. Pero esta es todavía una industria muy efervescente.

MD: ¿Cree que las informaciones difundidas en los últimos meses contra el Grameen Bank de Bangladesh pueden comprometer la credibilidad de las microfinanzas en el mundo?

MEI: Pienso que está a salvo. En todo caso lo que podría verse amenazado -y no vinculo esto con una crítica al Grameen Bank o al Profesor Yunus- es el modelo de préstamo grupal, de créditos relativamente pequeños. Si comenzamos a ver la promesa de las microfinanzas, y no ya sólo el microcrédito, tendremos allí lo que realmente surge con fuerza. Hay que intentar que se autoricen productos y una gama de servicios de seguro y pensión con precios y modalidades acordes a la población de bajos ingresos; estas personas tienen diferentes comportamientos financieros. Así pues, el viejo modelo de la pequeña línea de crédito que hace cambiar la vida de la mujer emprendedora, creo que ese modelo, definitivamente, se está modificando.

MD: ¿Cuál cree que será finalmente el modelo de negocio de microfinanzas que triunfe? ¿El modelo social sin fines de lucro?, ¿o el modelo con altos retornos para los inversores?

MEI: Creo que es necesario que sea un negocio social. Un modelo de microfinanzas exitoso siempre tomará en consideración su alcance social y su impacto social. Los inversores que buscan altos retornos en microfinanzas pueden hacerlo, hay todavía algunas inversiones extraordinariamente remunerativas. Pero yo espero que ese no sea el modelo al que se apegue la industria y que nos volvamos mucho más exigentes en cuanto al tipo de inversores y sus expectativas en relación con las instituciones microfinancieras. Las instituciones en la red WWB se han vuelto mucho más conscientes en asegurarse un alineamiento de intereses. Que la búsqueda de beneficios, la sustentabilidad y el impacto social vayan por el mismo canal. A mí me gustaría ver multiplicarse la rentabilidad del sector.

MD: ¿Cómo definiría el modelo propuesto por WWB? ¿Cree que sigue ese ejemplo?

MEI: Estamos desde luego intentándolo. Una cosa que nos hemos comprometido en nuestra red es no concebir productos que pongan en riesgo la sustentabilidad. La sustentabilidad está en el corazón de una institución exitosa. Pero también estamos dedicando mucho tiempo y atención a garantizar que los productos diseñados se ajusten a las necesidades de, en nuestro caso, la mujer. La WWB tiene el Centro para el Liderazgo en Microfinanzas, que está abierto a las 200 IMFs mejor rankeadas del mundo, no sólo para las que integran nuestra red, y el modelo de liderazgo que estamos inculcando, junto con la Wharton School, insiste mucho en que los líderes de las instituciones alcancen altos desempeños financieros en equilibrio con la misión social. De modo que se trata de un modelo de liderazgo muy explícito en cuanto a equilibrar ambas cosas.

MD: ¿Piensa que ha habido progresos o contratiempos en los últimos años en relación a la conquista de los derechos de la mujer para tomar iniciativas en la producción económica?

MEI: Creo que hay mucha gente que está bastante frustrada por la falta de progresos y tú puedes ver, cuando analizas indicadores de género en el World Economic Forum o del Banco Mundial, que hay todavía resultados bastante desalentadores en términos de participación económica de la mujer. Entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aquellos enfocados en la mujer son los que avanzan más lento aun cuando, al mismo tiempo, advierto que hay más atención y conciencia sobre el valor de invertir en muchachas, en mujeres, debido al impacto, al efecto multiplicador que logras, ya que llegas al resto de sus familias o al resto de sus comunidades. Pero me gusta creer que estamos en la antesala del progreso, porque ciertamente la conciencia sobre estas cuestiones es muy grande.

MD: ¿Cómo cree que podría ser afectada la mujer hoy, con la situación actual de la industria?

MEI: Lo que realmente nos preocupa en todo esto de que los gobiernos estarían intentando interferir con el sector microfinanciero, es que las mujeres quedarían a expensas de las mismas opciones, malas y limitadas, que tenían antes del surgimiento de las microfinanzas y muchas se verían obligadas a tomar dinero de créditos caros, de usureros, o con metodologías informales. Estos negocios siempre se han mantenido activos y saludables pese al crecimiento de las microfinanzas y pienso que irían prestos a llenar ese vacío. Tú no puedes en verdad hacer un plan de negocios si tienes un capital caro y limitante, que acabarás por reembolsarlo hasta el fin de los días. Así que creo que se trata de una cuestión de elección. Y lo que a mí particularmente me entusiasma con el desarrollo de las microfinanzas es que verdaderamente abres las opciones financieras de los hogares.

Este artículo se publicó originalmente el 28 de mayo de 2011 en MicroDinero (traducción de Martín Páez Molina)

miércoles, 18 de marzo de 2015

Noruega y el caso Grameen: "No hay indicios de malversación"

Erik Solheim, funcionario que tuvo a su cargo explicar la brumosa
situación en la que se sumió el Grameen Bank por la denuncia de un documental.

(Textos recobrados de MicroDinero) La agencia noruega de cooperación para el desarrollo (Norad) dijo que no hay evidencias de malversación de fondos de su gobierno dados al Grameen Bank, de Bangladesh, pero que el banco transfirió la ayuda monetaria a una compañía del grupo, violando acuerdos previos.

Según informó la agencia de noticias bangladesí BDNews24, la Norad presentó este martes un informe al gobierno noruego sobre el apoyo del país al banco fundado por Muhammad Yunus en las décadas del 80 y 90. El ministro de desarrollo internacional y medio ambiente, Erik Solheim, había solicitado ese reporte luego de conocerse, a fines de noviembre, un documental del realizador danés Tom Heinemann, difundido por la televisión nacional noruega, donde se imputó al Grameen Bank la decisión de transferir donaciones a la compañía Grameen Kalyan (una entidad sin fines de lucro pero que opera bajo regulación comercial y está dedicada a la prestación de servicios sociales a clientes y empleados del Grameen Bank).

El reporte de la Norad muestra que Grameen Bank transfirió en 1996 a Kalyan un total de 608,5 millones de coronas (algo más de US$ 101 millones). La parte noruega que correspondía a ese monto es estimado en aproximadamente 170 millones de coronas (US$ 28,3 millones). El resto tenía origen en aportes de otros estados europeos.

Según la agencia bangladesí, la embajada de Noruega en Dakha reaccionó con disgusto al enterarse del desvío de los fondos sin el conocimiento y permiso de los países aportantes.

Solheim, que en principio había dicho que sería “totalmente inaceptable que la ayuda haya sido usada para propósitos diferentes de los buscados”, salió a poner paños fríos: “Según el informe, no hay indicios de que los fondos noruegos hayan sido utilizados para fines no deseados, o que el Grameen Bank haya incurrido en prácticas corruptas o malversación de fondos”.

El ministro agregó, siempre según la versión de BDNews24, que “el asunto llegó a la conclusión cuando se suscribió el acuerdo de reembolso de los fondos (de Kalyan al banco) en mayo de 1998, bajo el gobierno de turno en ese momento”.

El reporte de la Norad, de seis páginas, tiene como título Bestilling fra Utenriksdepartementet av gjennomgang av forhold knyttet til Grameen Bank (“Orden del Ministerio de Asuntos Exteriores de la revisión de los asuntos relacionados con el Grameen Bank”). Está fechado el 6 de diciembre de 2010 y disponible en la página de la agencia (en noruego).

Publiqué este artículo el 8 de diciembre de 2010 en MicroDinero

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La deserción noruega (25 de junio de 2012)

El día que París salió por Yunus


Alrededor de 500 personas se manifestaron pacíficamente en la plaza del Trocadero
(fotos compartidas vía Facebook por Christian De Boissedon y Daniele de Lutzel)

(Textos recobrados de MicroDinero) La convocatoria oficial la hizo la organización African Artists for Development (AAD) y circuló veloz por la red Facebook: centenares de manifestantes se concentraron este miércoles en la Plaza del Trocadero, de París, para expresar su apoyo a Muhammad Yunus y protestar contra la decisión del gobierno de Bangladesh de retirar al Nobel de su cargo de director ejecutivo del Grameen Bank.

La “cadena humana” se congregó en horas del mediodía en los jardines junto a la torre Eiffel, con mucha presencia de jóvenes, inmigrantes bangladesíes, militantes de organizaciones civiles, defensoras de derechos humanos y entidades de microcrédito en Francia. Según calcularon los organizadores, hubo alrededor de 500 manifestantes.

Una de las características más llamativas de la manifestación, según puede verse en las fotos subidas por los protagonistas a Facebook, fue la confección de máscaras con el rostro del fundador del Grameen, hechas por voluntarios de la organización de microcrédito online Babyloan.

Sobresalieron, naturalmente, las pancartas. La mayoría contenían mensajes de apoyo a Yunus y a la autonomía operativa del Grameen Bank: “Justicia para el microcrédito = Justicia para los pobres”; “Nunca se es demasiado viejo si se es Yunus” (una respuesta a los argumentos del gobierno de Dhaka de retirar a Yunus por haber sobrepasado la edad reglamentaria para ejercer su cargo) o “Yunus nos mostró el camino, no hagas que lo abandone” (que en inglés suena musical: “Yunus showed us the way, don`t make him go away”). Otras eran ofensivas hacia el gobierno del país asiático: “Bangladesh se merece algo mejor que políticos sucios”.

Entre algunas de las personalidades presentes en la manifestación se pudo ver a Emmanuel de Lutzel, director de Microfinanzas de BNP Paribas y al emprendedor social y productor Christian De Boissedon, creador del proyecto cinematográfico Yunus Movie Project.

Publiqué este artículo el 16 de marzo de 2011 en MicroDinero

lunes, 9 de marzo de 2015

El Grameen Bank, en la era post-Yunus


(Textos recobrados de MicroDinero) Muhammad Yunus finalmente presentó este jueves su renuncia al cargo de director gerente del Grameen Bank, tras un desgastante conflicto con el gobierno de Bangladesh.

Muhammad Yunus
A través de un comunicado, el Nobel dijo que tomaba esta decisión para evitar mayores trastornos en las actividades del banco y asegurar que ni la dirección ni los ocho millones de miembros y propietarios de la entidad sufran alguna dificultad para el desempeño de sus responsabilidades.

El ministro de Finanzas bangladesí, A. M. A. Muhith, confirmó que la vicedirectora gerente Nurjahan Begum asumirá interinamente la máxima conducción del banco.

Tras ser removido por el banco central de su país, Yunus abrió una instancia judicial argumentando que la decisión de desplazarlo del Grameen era ilegal. Pero el 5 de mayo pasado la corte suprema rechazó definitivamente el recurso de apelación del banquero.

Yunus fundó el banco en 1976 y, siete años después, obtenía su autonomía jurídica. Con el tiempo comenzó a ser mundialmente conocido por su trabajo con el microcrédito y el éxito entre la población más pobre y segregada de Bangladesh. En 2006 llegó el reconocimiento a su fundador, con la obtención del Premio Nobel de la Paz.


Publiqué este artículo el 13 de mayo de 2011 en MicroDinero.

Nota del Editor: La renuncia de Yunus al Grameen Bank estuvo precedida por tironeos políticos y recursos judiciales entre el fundador del banco y el gobierno de Bangladesh, junto a una importante campaña internacional -motorizada principalmente desde Washington- en apoyo al Nobel. La figura de Yunus ya venía desgastada como consecuencia de denuncias, promovidas desde países escandinavos, por supuesto desvío de fondos europeos destinados al llamado Banco de los Pobres. Curiosamente, al día de hoy, la página web del Grameen Bank destaca todavía en su portada el texto de renuncia de Yunus.

domingo, 10 de agosto de 2014

Agenda de las microfinanzas y la economía sostenible


Bogotá, Colombia. Seminario Internacional Agricultura Familiar, Economías Campesinas y Finanzas Rurales, “Innovaciones y desafíos”, 13 de agosto de 2014, Club Médico de Bogotá, organizado por el Foro Latinoamericano y del Caribe de Finanzas Rurales (Forolac-FR), Agrosolidaria y Cooperativa Emprender. La exclusión financiera de zonas rurales sigue siendo superior al 70 por ciento en la región, pese a tres décadas de microfinanzas, sistemas financieros modernos y nuevas bancas de desarrollo. El mercado financiero en América Latina y el Caribe está dominado por bancas comerciales altamente rentables y enfoque de crédito al consumo, con bajo interés en segmentos poco desarrollados como el rural. Políticas públicas ensayadas en Colombia para dar respuesta a este retraso; innovaciones financieras en la región (Cresol, Brasil; Pro-rural, Bolivia; y Confiar, Colombia); políticas públicas favorables a la agricultura familiar; regulación financiera favorable a la movilización de ahorro y microfinanzas agrícolas y rurales (experiencias en Bolivia y Colombia).

Victoria Falls, Zimbabwe. 34º Cumbre de jefes de estado y de gobierno de los países de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), 14 al 16 de agosto de 2014, que discutirá una revisión del plan de desarrollo estratégico indicativo regional (Risdp, en inglés) de esta comunidad de quince países del sur africano. Se discutirá también de qué manera África austral puede trazar estrategias viables que aseguren a la región beneficios plenos de sus vastos recursos naturales. En paralelo con este evento, a unos 440 kilómetros al sur de Victoria Falls, en la ciudad zimbabuense de Bulawayo, sesionará la Cumbre de los Pueblos SADC, 15 y 16 de agosto, Feria Internacional del Comercio de Zimbabwe (ZITF), promovida por diversas organizaciones civiles y de derechos humanos de África, bajo el tema “Recuperando la SADC para el desarrollo de los pueblos: Recursos SADC para los pueblos SADC”.


Dhaka, Bangladesh. Cumbre Bangladesh sobre Desarrollo Sustentable 2014, “Misión para cien años”, 16 al 19 de agosto de 2014, Nabab Nawab Ali Chowdhury Senate Bhaban, Universidad de Dhaka (DU). El evento es culminación de diferentes encuentros, conferencias y esfuerzos conjuntos entre sociedad civil, gobiernos, donantes, academia e investigadores nacionales e internacionales de cara a la agenda de desarrollo sustentable post-2015. Doce áreas temáticas para abordar: acceso universal al agua y la salubridad; agricultura sostenible y seguridad alimentaria; educación de calidad y aprendizajes para toda la vida; gestión sustentable de recursos naturales; vida saludable y acceso a servicios de salud; medios de vida sostenibles y crecimiento equitativo; igualdad de género y empoderamiento de la mujer; gestión sostenible de tierras y del ecosistema; gobernanza democrática y eficacia institucional; energía sostenible y tecnologías limpias; cambio climático y gestión de riesgos de desastres; urbanización sustentable y ciudades resilientes. Organiza Eminence Associaties for Social Development.

Tegucigalpa, Honduras. Curso regional Coaching y Liderazgo para Instituciones Microfinancieras, 18 al 20 de agosto de 2014, Hotel Clarion, organizado por la Red de Microfinancieras de Honduras (Redmicroh), en coordinación con la Red Centroamericana y del Caribe de Microfinanzas (Redcamif). El objetivo del curso es desarrollar competencias en profesionales de las microfinanzas dotándoles de herramientas y técnicas de coaching gerencial y está dirigido a profesionales y directivos de la industria microfinanciera y/o bancaria, juntas de vigilancia, gerentes generales, gerentes de área y consultores interesados. Facilitador: Jerameel Rosario Espinal. El mismo evento será presentado del 18 al 20 de septiembre de 2014 en San Salvador. 

São Paulo, Brasil. VI Congreso Latinoamericano de Inclusión Financiera, 18 y 19 de agosto de 2014, Hotel Intercontinental, organizado por la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) y la Federación Brasileña de Bancos (Febraban). En  su sexta edición, el evento reúne a destacados conferencistas nacionales e internacionales expertos en microfinanzas, inclusión financiera y bancarización. Visión del Banco Central de Brasil (BCB) sobre la inclusión financiera, conferencia magistral a cargo de Luiz Edson Feltrim, director de Relaciones Institucionales y Ciudadanía del BCB (lunes 18, 9:30 hs); discusiones en panel sobre microcrédito, modelo de corresponsales de crédito, medios de pagos, estrategias que promueven inclusión financiera, sobreendeudamiento, modelos regulatorios recientes en Latinoamérica.

Plazo para aplicar


EcoMicro, 3ra Ronda. Hasta el 15 de septiembre de 2014, IMFs de América Latina y el Caribe pueden postular para la tercera ronda del programa regional de asistencia técnica EcoMicro, financiado por el Fomin y el Fondo Nórdico de Desarrollo (NDF). Se seleccionarán cuatro instituciones a través de un proceso competitivo. La iniciativa, dirigida a microfinancieras de la región, tiene como finalidad desarrollar la financiación de energías limpias y renovables, la eficiencia energética o las soluciones para adaptarse al cambio climático.

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