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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.
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miércoles, 15 de abril de 2015

Inclusión financiera y exclusión social: Paradoja a la española

Mini-plenaria en Valladolid 2011, con actores de las microfinanzas de España
(foto: MicroDinero)

(Textos recobrados de MicroDinero) ¿Qué modelo microfinanciero adoptar para favorecer el acceso a las oportunidades en España?

La pregunta dio pie a una de las mini-plenarias de la “pista española” en la reciente Cumbre Mundial del Microcrédito, en Valladolid. Presidida por el director general de la Fundación Instituto de Crédito Oficial (ICO), Carlos Álvarez, la mesa se integró con Nazrul Chowdhury, asesor de la Fundación ICO y Carmen Pérez Sánchez, responsable de Economía Social y Microcréditos de CajaSol (ambos autores del paper en cuestión), con la participación de los panelistas Ana Gorostegui (Fundación Tomillo), Marcelo Abbad (Fundación Intervida) y Carlos Balado García (Confederación Española de Cajas de Ahorro, CECA).

A guisa de contextualización, Pérez Sánchez abrió el debate planteando algunas reflexiones sobre exclusión social y exclusión financiera y de lo que en principio aparecería como una contradicción, a saber: un escenario donde prácticamente la mitad de la población española sufre algún grado de exclusión social pero sólo un mínimo porcentaje (1,3%) no tiene acceso a ningún producto financiero.

Los datos son de 2008, anteriores a la crisis económica y financiera internacional. La directiva de Cajasol ofreció datos tomados del VI Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social, de la fundación española FOESSA, y de la Encuesta de Condiciones de Vida en España (ECV), operación estadística anual de hogares que se hace en todos los países de la Unión Europea.

De acuerdo con el Informe, casi un 48% de la población española está “totalmente incluida”. La otra mitad se distribuye entre los “semi-incluidos” (35,3%), “exclusión compensada” (11,9%) y “exclusión severa” (5,3%, segmento que debería ser considerado como de verdadera pobreza). El sentido que se da al concepto de “exclusión social” aquí es amplio, va más allá de una falta de oportunidades económicas y apunta a otro tipo de privaciones que tienen que ver con la cohesión social-familiar y de participación político-ciudadana.

Al cruzar los datos del Informe con los de la ECV en lo que concierne a inclusión financiera, se ve que en un mismo año coexiste, por un lado, un alto grado de exclusión social, y por otro, un porcentaje abrumador (98,7%) de hogares españoles que disponían de algún producto de ahorro y un porcentaje elevado (63,1%) que tenía habilitada al menos una tarjeta de crédito. Pérez Sánchez concluyó en las consecuencias que esta situación habría llevado ante el actual sobre-endeudamiento y la necesidad de una adecuada educación financiera.

A su turno, Chowdhury se refirió a su experiencia como introductor del “modelo Grameen” en España, en su carácter de asesor de la Fundación ICO y como impulsor de algunos proyectos piloto que se desarrollan desde hace algo más de tres años (uno de los cuales, en Andalucía, junto a Cajasol).

Chowdhury dijo que, si bien no es viable la posibilidad de que en España se implante el modelo del Grameen Bank tal como surgió en Bangladesh, sí en cambio se puede aplicar una filosofía (lo que llamó la “dimensión moral” del microcrédito) y parte de su metodología. El microcrédito debe llegar a los más pobres de los pobres, su concesión debe hacerse sin aval ni garantías, basado en la confianza mutua y con un beneficio financiero que alcance para la sostenibilidad del programa.

Pérez Sánchez retomó la palabra para comentar el piloto Grameen que están desarrollando en Sevilla, concentrado en dos colectivos: inmigrantes y mujeres muy vulnerables (víctimas de la violencia, de abusos sexuales, etnias gitanas y madres solteras).

Un papel estratégico en esta implementación es el que cumplen las Entidades Sociales de Apoyo al Microcrédito (ESAM), como puentes para llegar a estas poblaciones más necesitadas, destacó la economista de Cajasol. Y sobre los grupos de microcréditos, dijo que se concretan reuniones quincenales pero que, marcando algunos matices con Bangladesh, los préstamos son individuales, aunque solicitados y aprobados en el seno del grupo. El grupo no opera como garante sino como base primaria de cohesión social.

Posteriormente, en los breves minutos que dispusieron, los panelistas ofrecieron alguna perspectiva o mirada sobre la cuestión.

Discusiones bizantinas

Abbad hizo una crítica de lo que consideró como diez años de discusiones bizantinas, sin concreciones por parte del movimiento del microcrédito, tanto en España como a nivel global. Y dijo que en la Cumbre de Valladolid se mezclaron al menos cinco segmentos: los que trabajan para la base de la pirámide; los que trabajan para la inclusión financiera; los que trabajan para quienes están de paro; los que trabajan para emprendedores y los que trabajan para microempresas.

“No debemos mezclar metodologías… Podríamos hacer cinco cumbres distintas”, llamó la atención el director general de Intervida.

Por su parte, Gorostegui propuso una mirada más orientada hacia lo que podríamos llamar la “psicología del emprendedor”. Deberíamos empezar por una formación emprendedora desde la escuela, educación financiera y coaching a emprendedores, instó la directora del Área Emprendimiento de Fundación Tomillo, mencionando en tal sentido la experiencia de Valnalón, en Asturias.

Consideró valioso el avance hacia una plataforma que integre la información del sector en España, como la iniciativa desarrollada por la Fundación Nantik Lum, y destacó la necesidad de generar confianza entre la entidad financiera, las ESAM y el emprendedor (así como la confianza del emprendedor consigo mismo).

Finalmente, Balado García expuso desde la óptica de las cajas de ahorro agrupadas en CECA y dijo que la inversión social es tan beneficiosa como la inversión económica, pudiendo incluso ser más rentable que la económica en términos de generación de riqueza e impacto en el PIB.

Desde 2005, precisó, las cajas concretaron un total de 707 operaciones de microcrédito, con un promedio de 11 mil euros y un volumen total de 7,8 millones de euros, con una tasa promedio del 4,33%. La finalidad que buscan estos financiamientos se concentra mayormente en autoempleo (56,29%) y necesidades familiares (26,93%), al tiempo que los inmigrantes y los jóvenes desempleados son los sectores más activos en el rubro (45,70% y 25%, respectivamente).

La “pista española” aprovechó la instancia que abrió Valladolid para profundizar un debate que postula a las microfinanzas como actor clave en el crítico escenario económico y social de los próximos años.

Referencia

Microfinanzas para la inclusión social y financiera: modelos para asegurar que nadie sea excluido del acceso a oportunidades (Cumbre Mundial del Microcrédito, por Nazrul I. Chowdhury y Cármen Pérez Sánchez, Fundación ICO y Cajasol, Valladolid, 2011)


Publiqué este artículo el 13 de diciembre de 2011 en MicroDinero

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Informe: Publican primer Mapa de las inversiones de impacto en España


(Mundo Microfinanzas) La Fundación Compromiso y Transparencia dio a conocer la nueva publicación Mapa de las inversiones de impacto en España, una iniciativa que cuenta con el patrocinio de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), BBVA y la Fundación PwC, y el apoyo de varias organizaciones.

El informe, primero en su tipo en España, identifica a los principales actores españoles de la inversión de impacto, con intervención tanto dentro como fuera del país, y ofrece un estado de situación del sector a nivel global, comenzando por un marco conceptual que aclara y precisa su significación.

El término inversiones de impacto, dice el Informe, fue acuñado y difundido por primera vez en 2009 por la empresa de consultoría Monitor Group. Y su definición más aceptada es “la de aquellas inversiones de capital en empresas o fondos que generan bienes sociales y/o medioambientales junto a unos retornos para el inversor que pueden ir desde la simple devolución del capital a una rentabilidad igual a la del mercado”.

En la Presentación del trabajo, el director ejecutivo de la Fundación Compromiso y Transparencia (ex Fundación Compromiso Empresarial), Javier Martín Cavanna, reconoce que pese a los avances de los últimos años España todavía está “muy lejos del grado de desarrollo existente en otros países, en especial en los países anglosajones”.

En tal sentido, el directivo menciona el rol importante que ha tenido en aquellos países la constitución de la red Global Impact Investing Network (GIIN), en los Estados Unidos. Y asegura que el desarrollo de la inversión de impacto requiere empujar en muchos frentes: marco legal, medición, desarrollo de productos, intermediarios, formación, economías de escala, entre otros.

“Este Mapa de las inversiones de impacto en España es el primer paso en esa dirección”, dice Cavanna.

En la sección dedicada a presentar el mercado en España, el sector de los Microcréditos ocupa un desarrollo específico. Y los principales actores del ecosistema de las inversiones de impacto son detallados según sus formas jurídicas y ámbitos de actuación: inversión y financiación (pública y privada); investigación y promoción; universidades y escuelas de negocio; incubadoras y aceleradoras; asesoría e intermediación; medición y evaluación; plataformas tecnológicas y administración pública.

En el sector Microcréditos, el Mapa señala la actuación pionera de las ONGs de desarrollo y la introducción en España por parte de las cajas de ahorros desde el año 2001. Según estimaciones de CECA, el total acumulado de inversión en microcréditos por parte de las cajas alcanza, a 2011, los 337 millones de euros, con un importe medio de operación de 7.071 euros y un total de 47.667 operaciones concedidas.

La publicación destaca la actuación de las microfinanzas españolas con presencia en América Latina, a través de la Fundación Microfinanzas BBVA. Creada en 2007 como entidad independiente en gobierno y gestión, la Fundación ha invertido a julio de 2012 unos 104 millones de euros en ocho IMFs latinoamericanas, reguladas y supervisadas, con una cartera de 770 millones de euros.

Dentro del panorama global de las inversiones de impacto, el informe menciona para América Latina la iniciativa chilena Sistema B -con el apoyo de la Fundación Rockefeller, la Fundación Ford y Fundación Avina, entre otras- y el programa Oportunidades para la Mayoría, promovido por el BID.

Referencia

Mapa de las inversiones de impacto en España (por José Luis Ruiz de Munain Fontcuberta y Javier Martín Cavanna, Fundación Compromiso y Transparencia, Madrid, diciembre de 2012)

viernes, 7 de mayo de 2010

MicroBank, consolidado como líder del segmento en Europa

Reina Sofía en la apertura de la jornada en Barcelona
(foto: MicroBank)

(Mundo Microfinanzas) MicroBank, el banco social de "la Caixa", financió en sus tres primeros años de funcionamiento 65.704 créditos a emprendedores y familias por un importe de 423,4 millones de euros, según los datos presentados este viernes en Barcelona por Juan María Nin, director general de “la Caixa”, durante la conferencia inaugural de la jornada internacional sobre el desarrollo de las microfinanzas en Europa que organiza la entidad.

El evento, inaugurado por la reina Sofía de España, contó con la participación de representantes de instituciones de la Unión Europea y de alrededor de un centenar de entidades financieras procedentes de Europa, América y Japón. Entre los ponentes, además de Nin y del presidente de MicroBank, Josep Francesc de Conrado, se encuentra Richard Pelly, director general del Fondo Europeo de Inversiones (EIF); Apolonio Ruiz Ligero, vicegobernador del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (CEB); y José Antonio Olavarrieta, director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), entre otras personalidades.

El volumen de créditos y el número de clientes, que ya asciende a 66.200 personas, sitúan a MicroBank como líder europeo del sector. La entidad, único banco español íntegramente dedicado a las microfinanzas, gestiona diariamente 130 operaciones y en marzo de 2010 la cartera viva de préstamos se situó en los 257 millones de euros. El importe medio concedido en las operaciones crediticias de MicroBank se cifra en 6.440 euros.

Una apuesta "estratégica" de la Caixa

Nin valoró el proyecto de MicroBank como una “apuesta estratégica” de "la Caixa" para desarrollar una actividad financiera que, además de contar con una marcada vertiente social, se lleva a cabo con una gestión financiera rigurosa y sostenible. En el primer trimestre de 2010, MicroBank obtuvo un resultado neto de 2,2 millones de euros y ha destinado a dotaciones 2,5 millones de euros. La tasa de morosidad se situó en el 1,56% sobre la cartera viva y el ratio de cobertura, en el 205%.

El director general de "la Caixa" destacó el apoyo que MicroBank ofrece al fomento de la actividad productiva y a la creación de empleo “en un momento en que su actividad es muy necesaria”. Nin recordó que 4 de cada 10 préstamos concedidos por MicroBank se han destinado a la puesta en marcha de proyectos de emprendedores o a la ampliación de una empresa ya existente. En total, la inversión crediticia en actividades económicas asciende a 172,9 millones de euros.

Del seguimiento de la actividad de los proyectos financiados se concluye que MicroBank, casi tres años después de su creación, ha contribuido a generar miles de oportunidades de desarrollo personal y empresarial. Según un estudio elaborado por la escuela de negocios de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (Esade, con sede en Barcelona), la labor de MicroBank ha ayudado a crear 22 mil puestos de trabajo, después de que cinco de cada seis proyectos financiados por la entidad hayan tenido éxito y continúen funcionando. De los que siguen activos, el 60 por ciento ha servido para poner en marcha una actividad que da trabajo a la persona solicitante del microcrédito; un 20 por ciento de los proyectos ya tiene dos empleados y el otro 20 por ciento ha crecido lo suficiente como para contar con tres o más personas en plantilla, informó MicroBank a través de un comunicado.

La entidad también concede financiación a proyectos no estrictamente económicos, sino de desarrollo personal y familiar. Estos microcréditos, denominados familiares, suponen el 59 por ciento de la actividad de MicroBank y una inversión crediticia total de 250,5 millones de euros. En el 39 por ciento de los casos va destinado a proyectos relacionados con la vivienda. También destacan los microcréditos para el transporte (19%) y los dedicados a cubrir necesidades familiares (18%), de educación y salud (7%) o relacionadas con alguna discapacidad (5%).

Respaldo de instituciones europeas

Nin destacó durante su intervención que uno de los éxitos de MicroBank es la confianza obtenida por parte de clientes e instituciones. El ejecutivo subrayó el importante respaldo que el banco social ha obtenido por parte de instituciones europeas, entre las que destacan el EIF y el CEB. En la actualidad, MicroBank mantiene un acuerdo con el CEB para disponer de dos líneas de crédito, una de 30 millones de euros hasta 2016 y otra de 50 millones hasta 2017. Por su parte, la colaboración con el EIF se realiza en el marco del programa europeo Competitiveness and Innovation y supone una ayuda cifrada en 18 millones de euros.

MicroBank fue creado en junio de 2007 para canalizar la actividad de microcréditos que venía realizando la entidad con el objetivo de potenciar esta labor económico-social bajo los parámetros de rigor y sostenibilidad propios de una entidad bancaria.

La actividad de este banco social se enmarca dentro de la tendencia impulsada por la Comisión Europea de fomentar la iniciativa privada en el ámbito del autoempleo y las microempresas, como modo de crecimiento económico y cohesión social.

martes, 28 de abril de 2009

Crisis modifica demografía de la demanda de microcrédito en España


(Mundo Microfinanzas) La demanda de microcréditos a las cajas de ahorro españolas descendió casi un 35 por ciento en 2008, según datos provisionales adelantados por Javier Úbeda, jefe de Obra Social y Montes de Piedad de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA, con sede en Madrid), a la agencia Servimedia.

Javier Úbeda
Según explicó Úbeda tras su intervención hoy en la IV Jornada de Conferencias del Foro Nantik Lum de Microfinanzas, la realidad es que la concesión de microcréditos por parte de las cajas ha caído menos que la demanda, en torno a un 20 por ciento. Es decir: no es que las cajas hayan cerrado el grifo a la concesión.

En su opinión, la crisis económica y el crecimiento del desempleo han hecho que los tradicionales solicitantes de microcréditos acudan a otras vías de la obra social y no a esta fórmula.

"Entienden que no es el momento para emprender una nueva actividad", señaló.

A esto se suma el hecho de que la mayor parte de los microcréditos se destinan al sector servicios y en especial a la hostelería, dos sectores que están sufriendo la crisis de manera más acuciante.

En este sentido, la crisis económica también está influyendo en el perfil de los solicitantes de microcréditos. Siguen siendo mayoría los inmigrantes, aunque en 2008 pasó de representar un 80 por ciento de los beneficiarios a un 70 por ciento.

En líneas generales, "se mantiene el perfil de mujer de 35 años inmigrante y procedente de Iberoamérica pero ahora hay más españoles y más hombres", concluyó Úbeda.

Servimedia es una agencia de noticias española especializada en políticas sociales.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Integración, inversión y Mediterráneo


(Mundo Microfinanzas) El microcrédito se “coló” en estos últimos de campaña en España a propósito de recientes hechos de violencia de género ocurridos en el país.

José Luis Rodríguez Zapatero
Tanto José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), como Mariano Rajoy del Partido Popular (PP), principales contendientes para la elección a presidente del próximo domingo, propusieron este instrumento como primera medida para la asistencia de mujeres maltratadas. Ambos insinuaron incluso la posibilidad de aunar una política en común.

Sin embargo sería injusto reducir la problemática microfinanciera del país a un circunstancial episodio de campaña, por dramático que fuera. Las microfinanzas en España tienen una dinámica y especificidad propias.

Las Cajas son quienes introdujeron el microcrédito a principios de los 90.

Estas organizaciones -de carácter privado, pero con fines sociales- tienen fuerte raíz local y se ocupan de canalizar el ahorro y crédito popular. Existen más de cuarenta nucleadas en la Confederación de Cajas de Ahorro (CECA). Las más activas en materia de microfinanzas son Caixa Catalunya, La Caixa (que lanzó el año pasado Microbank, especializado en microcréditos), Caixa Galicia, CajaSur y Caja Canarias, entre otras.

También es importante la actividad de la Fundación BBVA Microfinanzas, creada hace poco más de un año, con un capital de 200 millones de euros y la meta de desarrollar una red microfinanciera para Iberoamérica.

Los beneficiarios de microcréditos, dentro de España, tienen un perfil de exclusión social más o menos homogéneo: mayores de 45 años, inmigrantes, mujeres, desempleados o personas con discapacidad. Los montos van desde los 3 mil hasta los 27 mil euros, según cada situación.

Desde el sector público, el microcrédito se moviliza fundamentalmente a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) -creado en 2002 durante la gestión de José María Aznar- y el Fondo de Concesión de Microcréditos (FCM) impulsado por el actual gobierno, en el marco de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).

El compromiso de la actual gestión con el microcrédito se vio expresado, en estos cuatro años, por importantes acciones de financiación orientadas a la lucha contra la pobreza en países del llamado “tercer mundo” y al desarrollo de microemprendimientos productivos y sostenibles.

Por sólo mencionar las más recientes, a comienzos de este año España otorgó un préstamo de 15 millones de euros para la Fundación marroquí Zakoura, que gestionará un programa destinado a 40 mil nuevos pequeños empresarios en África del norte.

En noviembre de 2007, a su vez, se anunció un crédito global de 24 millones de euros para cinco organizaciones y bancos que prestan a pobres: Banco de la Microempresa de Perú, ACME de Haití, Opportunity Banka de Serbia y National Microfinance Bank y Jordan Micro Credit Company, estos dos últimos de Jordania.

En agosto del mismo año fueron otros 30 millones de euros para instituciones de siete países, entre las cuales se incluyeron Banco Solidario y Cooperativa de Ahorro y Crédito de Riobamba (de Ecuador), Financiera El Comercio de Paraguay, Fundación para el Desarrollo Económico Rural de Nicaragua y la Dakahlya Bussinessme's Association For Community Development de Egipto, entre otras.

La política en microfinanzas también miró hacia dentro de Europa y prioritariamente el sur: el PSOE, junto a otras agrupaciones de centroizquierda, impulsó en el seno del Parlamento Europeo la “Declaración por escrito del Microcrédito”, en la que se exhorta a reforzar el microfinanciamiento en los países ubicados sobre la cuenca mediterránea.