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jueves, 23 de abril de 2015

"El microcrédito en Bangladesh ha sido utilizado como negocio en tándem con el capital global"

Activista y profesor de la Jahangirnagar University, Anu Muhammad
(foto: Shahidul Alam/Drik/Majority World)

(Textos recobrados de MicroDinero) Anu Muhammad es un renombrado académico bangladesí, de filiación marxista, que se desempeña como profesor en el Departamento de Ciencias Económicas de la Jahangirnagar University, de Dhaka. Además es secretario general del Comité Nacional para la Protección del Petróleo, el Gas, los Recursos Minerales y Puertos. Junto al Comité, cumplió un rol instrumental en el éxito del llamado Phulbari Movement contra la explotación de una mina a cielo abierto por parte de una compañía británica (en 2006). Es autor de más de veinte libros sobre globalización, transformación social y de género, ONGs y energía.

Los siguientes párrafos aparecieron por primera vez en una entrevista realizada por Manoranjan Pegu, publicada en el portal indio Radical Notes. El 28 de diciembre pasado se autorizó su reproducción en el International Journal of Socialist Renewal. Durante la conversación, Anu Muhammad habla sobre la trayectoria político-económica de Bangladesh en el contexto de la globalización capitalista.

Extraemos a continuación parte de esta extensa entrevista, principalmente aquellas opiniones que puedan aportar elementos, desde su visión crítica, al debate actual en Bangladesh -pero de repercusión global- sobre el Grameen Bank y el papel del microcrédito en la lucha contra la pobreza.

“Dentro del sistema capitalista global, Bangladesh puede ser considerada como una economía capitalista periférica. Estamos experimentando un fenómeno donde la situación de países periféricos como Bangladesh se revela de una forma muy diferente a las definiciones estandarizadas. Prácticamente opera bajo un ‘super-estado’, que es el marco de la estructura de poder capitalista global. Las políticas que el gobierno intenta implementar son en gran medida formuladas fuera de la órbita nacional e incluso al margen del conocimiento público. Las políticas se formulan bajo diferentes proyectos apoyados por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el departamento británico de desarrollo internacional (DFID), la agencia estadounidense de desarrollo internacional (Usaid) y organizaciones de Naciones Unidas. Encontramos la presencia de consultores de estas agencias en cada proyecto y proceso político, respecto a los cuales huelga decir que son favorables a intereses corporativos (…) Estos burócratas, consultores, medios de comunicación y clases dirigentes se han convertido en un pilar fundamental del capital global y tratan de racionalizar el acaparamiento de recursos comunes bajo el término ‘desarrollo’”.

“En 1971, después de la independencia del país, la promesa era diferente. Se esperaba que Bangladesh tomara una ruta diferente hacia el desarrollo. Pero aquella promesa y esperanza sólo se mantuvo por un breve período. Como la posición de los Estados Unidos había sido hostil hacia la guerra de liberación de Bangladesh, la clase política, apenas concretada la independencia, no fue favorable a los intereses norteamericanos. Aquel Banco Mundial y el FMI estaban en una situación inestable. Después de 1973-74, la posición del gobierno comenzó a cambiar, tornándose proclive al gobierno de EE.UU a nivel global y al incremento de riquezas a nivel local. En 1973, el Banco Mundial y el FMI reingresan a la región y las relaciones con el gobierno de Estados Unidos también comienzan a cambiar. Después de 1975, este proceso se fortalece bajo el gobierno militar y se afianza durante la década del ’80 bajo otro régimen militar. Esta década fue muy importante en el establecimiento de la presente dirección económica de Bangladesh. Durante este período, se sincronizaron los programas neoliberales, haciéndose visibles a escala global. Regímenes conservadores estaban en el poder en Gran Bretaña, con Margaret Thatcher, y en Estados Unidos con Ronald Reagan. Todos los neoliberales lograron hacer valer su poder a nivel mundial mediante la agresión militar y/o instituciones financieras. Durante este mismo período, los programas de ajuste estructural elaborados por el Banco Mundial y el FMI se impusieron a las economías periféricas. Bangladesh fue una víctima”.

“En este marco, tenemos que analizar otro fenómeno importante en este período: el sector de las ONGs. El crecimiento de un importante número y red de organizaciones es resultado del fracaso tanto del Estado como del mercado. Las ONGs se hicieron necesarias por el incremento de la pobreza y la desigualdad. Se difundió la creencia de que las ONGs llenarían este vacío y ayudarían a reducir la pobreza y las desigualdades. Después de trabajar por más de tres décadas, hoy está probado que las ONGs fracasaron. Si vemos los números, vemos que hay un deterioro de la pobreza y las desigualdades. En 1995 el porcentaje de gente viviendo bajo la línea de pobreza era del 48% y según reportes del Banco Mundial esa cifra cayó al 40% en 2005, para luego volver a incrementarse hasta el 48% en 2008. Esto significa que la población que vive bajo la línea de pobreza se ha incrementado desde 1995. Sin embargo, un gran número de personas de clase media se involucró con el sector ya como empleados, consultores, proveedores y demás. Muchos referentes de ONGs emergieron como parte de la sección acomodada de la sociedad. Así, los beneficiarios de los programas de reducción de la pobreza, o de microcréditos, etc, no son los pobres sino una parte de la clase media y acaudalada. Con pocas excepciones, la creación de una ONG se transformó en un buen modo de ganar dinero en nombre de los pobres, del medioambiente, de la igualdad de género y/o de los derechos humanos (…). Este crecimiento de las ONGs es también un fenómeno neoliberal, donde las responsabilidades del Estado hacia los ciudadanos se ven rigurosamente reducidas y el mercado asume plena autoridad en cada esfera de la vida. En este modelo, la ONG es un suplemento y un instrumento de la economía de mercado”.

“El microcrédito, en sus diferentes formas, ha sido una práctica de larga data en esta región. El Dr. Muhammad Yunus (Grameen Bank) y Fazle Hasan Abed (Bangladesh Rural Advancement Committe, BRAC) lograron institucionalizarlo y captar la atención global a través de su éxito monetario. Inicialmente, los programas de microcrédito fueron una promesa como paliación de la pobreza; gradualmente sus éxitos mostraron su fuerza en otras áreas. Actualmente, BRAC, Grameen Bank y ASA controlan más del 80 por ciento del mercado de microcrédito. A partir del negocio del microcrédito, estas organizaciones han acumulado un gran capital y han demostrado que el microcrédito puede convertirse en un éxito empresarial. Ellas también se vincularon al capital multinacional. Por caso, la subsidiaria Grameenphone, de Grameen Bank, comenzó sus operaciones en relación al microcrédito, ofreciendo telefonía móvil como producto básico a las prestatarias, a cambio de su pago en cuotas. Su objetivo inicial declarado fue “ayudar a los pobres” y “mitigar la pobreza”, pero ahora Grameenphone se ha convertido en la mayor compañía de Bangladesh, con el 90% de sus usuarios provenientes de sectores urbanos no-pobres. (…) Grameen Bank ha abierto muchos otros negocios, ha desarrollado joint ventures con compañías francesas como Danone y Veolia (una compañía de gestión de servicios de agua), todo en nombre de los pobres. Intel y otras empresas vienen al Grameen Bank para hacer uso de su extensa red de microcrédito. (…) En definitiva, la operación microcrediticia, en su proceso, ha sido exitosamente utilizada como recurso para que grandes negocios se desarrollen en tándem con el capital global”.

“Pero quedan interrogantes: ¿qué fue de los objetivos tan publicitados, por ejemplo, el alivio de la pobreza vía microcrédito? Si uno mira datos duros, compilados por diferentes estudios (no sponsoreados por BRAC o Grameen Bank), se encuentra con que el microcrédito ha generado una nueva trampa de endeudamiento para los pobres. Usted no puede encontrar más de un 5 al 10 por ciento de la gente que pudo cambiar sus condiciones económicas a través del microcrédito. Aquellos que lograron cambiar sus condiciones fueron los que tenían otras fuentes de ingreso (…). Si tomas un crédito, debes cancelarlo mediante cuotas semanales, lo cual significa que debes estar activo, sano y trabajando todo el año, algo que no es posible. De hecho, es imposible para millones de pobres que viven constantemente en condiciones adversas. Si se produce alguna circunstancia desfavorable, se ven obligados a incurrir en mora. Y una vez en mora se crea una cadena, en la que tienes que tomar otro crédito, de otra prestamista/ONG, para lo mismo. El microcrédito vinculó áreas y poblaciones rurales con el mercado, pero lo ha hecho empujándolas a la trampa de una deuda crónica”.

Fuente: 'Development', capitalism, NGOs and people's movements in Bangladesh: an interview with Anu Muhammad, International Journal of Socialist Renewal, 28 de diciembre de 2010.


Publiqué este artículo el 6 de enero de 2011 en MicroDinero

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Objeciones macro al Microscopio


(Mundo Microfinanzas) Sorpresa, irritación y algo de estupor fueron las reacciones que llegamos a percibir en Guayaquil, tras la presentación del Microscopio Global 2014, en el marco del reciente Foromic.

“Sin comentarios”, fue la lacónica -e irónicamente risueña- respuesta de un importante ejecutivo de una IMF boliviana, cuando Mundo Microfinanzas lo consultó una vez conocidos los resultados del nuevo informe elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU). “La verdad es que estamos sorprendidos: no esperábamos tantos progresos en un solo año”, nos reconoció, a su vez, un alto directivo de Chile, país que escaló del 19° al 4° lugar.

Como se dijo en la presentación, y lo reflejamos oportunamente en otro post, el Microscopio ha modificado sus metodologías y ha ampliado su espectro de análisis. Se sugiere cautela. El informe ya no mide un entorno de negocios para ciertos productos microfinancieros, sino toda una infraestructura al servicio de la “inclusión financiera”. Con indicadores que comprenden desde la existencia o no de estrategias nacionales que explícitamente aborden la inclusión financiera, regulación para una variedad de productos y servicios que incluyen agentes bancarios y pago electrónico (además del crédito, ahorro y seguro), mecanismos de protección al cliente y resolución de quejas, requisitos para entidades no reguladas, entre otras innovaciones.

Al amplio abanico de indicadores y subindicadores del nuevo Microscopio debe agregarse el controversial “Factor de ajuste”, una innovación que trajo la edición de 2011 y que evalúa la estabilidad política de un país, así como su exposición a “conmociones” que puedan afectar la prestación financiera. Desde luego, se trata de un indicador que condensa un alto grado de subjetividad y sesgo ideológico.

Desde su lanzamiento en 2008 como proyecto piloto, en el marco del 10º Foromic en San Salvador, el Microscopio parece estar encontrando una metodología, un objeto y sus contornos cada vez más complejos. Aunque, por más sofisticación de variables y terminologías, el propósito de sus analistas no se ha modificado: medir la mayor o menor hospitalidad de un país hacia innovaciones financieras orientadas a la población de bajos recursos, desde una perspectiva prioritaria de mercado.

Todos esperamos con alguna ansiedad, en el último día de los Foromic, los resultados del Microscopio. Además del interés en sí, los rankings despiertan siempre esa sensación de vértigo morboso, de qué tan alto podemos escalar, qué tan dura puede ser la caída, si avanzamos o nos estancamos, quién mejora a expensas de cuál otro. La industria, primero en América Latina, luego a nivel global, lo ha adoptado como un instrumento y como guía. Pero no hay que pedirle al Microscopio más de lo que el Microscopio puede dar.

Como todos los rankings o índices, el Microscopio conlleva también un factor disciplinador. Instituye premios y castigos. Perú se mantiene desde 2009 como el país del mundo con “mejor entorno” para este negocio. Indudables méritos deben corresponder a Perú en la creación de reglas de juego propicias para las finanzas a escala micro. Pero lo que revela la persistencia del liderazgo es, ante todo, su apertura y sensibilidad hacia aquellas innovaciones de políticas que tienen la cancha marcada por los agentes principales del mercado (el chiche nuevo parece ser hoy el encolumnamiento detrás de una “Estrategia Nacional de Inclusión Financiera” patrocinada, curiosamente, por fundaciones internacionales y agencias de cooperación internacional) y la abstención frente a medidas que puedan ser consideradas intervencionistas o “distorsivas”, como los topes a las tasas de interés o la fijación de porcentajes mínimos de cartera para el crédito a la producción.

Fetiche y relevancia

Un buen ejercicio sería contextualizar los hallazgos del Microscopio a la par de otros índices que miden un sentido más amplio de la inclusión. En definitiva, la inclusión -y no sólo la inclusión financiera- es lo que en verdad nos preocupa. Una mirada centrada en la transaccionalidad financiera, desentendida del conjunto de políticas macro, nos situaría en un borde analítica y éticamente riesgoso. El interrogante que importa aquí es, ¿cómo posicionar la especialidad?; ¿cómo construir instrumentos de utilidad técnica sin caer en el tecnocratismo y el fetichismo?

En el mes de septiembre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer un informe donde se mide por quinquenios la calidad y el carácter inclusivo del crecimiento de países en desarrollo. El índice incluye variables macroeconómicas e indicadores sociales como la salud y la educación, así como conceptos vinculados a igualdad de oportunidades, protección del empleo y disminución de la pobreza. Para el último quinquenio medido (2005-2011), un país obstinadamente relegado por el Microscopio, como Argentina, aparece en el 3º lugar, con 0,830 puntos (similar al Coeficiente de Gini, este índice muestra un mejor desempeño cuanto más convergente sea a 1) detrás de Bulgaria (0,843) y China (0,842). Perú (0,778) se ubica en la posición 13º; Filipinas -tercero en el Microscopio 2014 y habitualmente país mimado por el EIU- aparece en el índice del FMI en posición 40º (0,709).

Veamos un segundo ejemplo: el Índice de Inclusión Social 2014, publicado por la revista Americas Quarterly, de la Americas Society/Council of the Americas (AS COA), de alcance continental, ubica a Uruguay, Argentina y Costa Rica, en ese orden, en la clasificación general (en el Microscopio 2014, estos tres países ocupan las posiciones 14º, 41º y 42º, respectivamente). Los tres obtienen mejor puntaje incluso que Estados Unidos, en cuarto lugar. La medición de la Sociedad de las Américas hace un seguimiento del respeto a una gama de derechos (vivienda digna, educación, empleo formal, igualdad de género y raza, participación política, etc) junto al acceso a los mercados. Lo interesante es que uno de los ítems medidos es “Inclusión financiera”. En este ítem específico, diferenciado según género, Estados Unidos ranquea en primer lugar (91,98% varones, 84,07% mujeres), seguido por Brasil (61,10 y 51,02) y Costa Rica (60,20 y 40,66); el resultado más pobre se registra en Nicaragua (15,10 y 12.82), mientras que Perú se ubica entre los más débiles en inclusión financiera (23,45 y 17,56).

Por cierto que esta medición carece del nivel de sofisticación técnica del Microscopio, pero, otra vez, ¿qué ocurre cuando integramos resultados de inclusión financiera en un cuadro social más amplio?; ¿qué pasa cuando al comparar índices de inclusión financiera con índices más abarcadores de acceso a derechos vemos que los buenos en uno pueden ser malos en otro y viceversa? Se podrá argumentar que no hay comparatismo posible, que se trata de instrumentos diferentes, que miden cosas diferentes. Pero, en ese caso, también debería admitirse la duda sobre la relevancia del instrumento. (Aclaremos que la comparación se propone con índices elaborados por el FMI y por una organización estadounidense fundada en 1965 por David Rockefeller: no por organizaciones chavistas).

Metáfora recurrente, pero siempre efectiva: que el árbol de la inclusión financiera no nos distraiga del bosque de la inclusión.

Referencias

Microscopio Global 2014. Análisis del entorno para la inclusión financiera (The Economist Intelligence Unit, con el apoyo del Fomin, CAF, Centro para la Inclusión Financiera de Acción y Citi Microfinance, 2014)

A Quality of Growth Index for Developing Countries: A Proposal (IMF Working Paper 14/172, Departamento Africano, por Montfort Mlachila, René Tapsoba y Sampawende J. A. Tapsoba, septiembre 2014)

Índice de Inclusión Social 2014, en Americas Quarterly (Verano 2014, Vol.7/Nº3, AS COA, por Rebecca Bintrim, Wilda Escarfuller, Christopher Sabatini, Alana Tummino y Adam Wolsky)

lunes, 20 de octubre de 2014

Sostener el ritmo de incorporación de nuevas clases medias en Ecuador

Encuentro de otoño 2014 del FMI y Banco Mundial en Washington D.C.
(foto: Stephen Jaffe/FMI)

(Desde Quito, por Rosa Matilde Guerrero M. y Ruth Arregui Solano, para Mundo Microfinanzas) Cuando las hojas de los árboles caen y las tardes se acortan, líderes mundiales influyentes como Christine Lagarde, directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI); Ban Ki-moon, secretario general de la ONU; Jim Yong Kim, presidente del Grupo Banco Mundial, y un considerable número de ministros, presidentes y analistas económicos y financieros se reúnen en Washington para revisar las perspectivas de la economía mundial y discutir las mejores alternativas que permitan re-encauzar el crecimiento y mitigar potenciales efectos de un deterioro en el empleo.

Entre los mensajes más importantes que nos dejan estas reuniones de otoño del FMI y del BM, está aquel que nos recuerda que las economías tienen ciclos de crecimiento y decrecimiento, de allí que los primeros deben ser aprovechados para sentar las bases estructurales del desarrollo de los países. El FMI pronostica que el crecimiento mundial medio será del 3,3% en 2014, igual al de 2013, y que se elevará al 3,8% en 2015, básicamente influido por el comportamiento de las economías avanzadas -Estados Unidos, Reino Unido y Japón-.

Indica que el entorno para los mercados emergentes y América Latina y el Caribe (ALC) será menos positivo, bajo el escenario de precios de las materias primas proyectados como moderados, condiciones de financiamiento externo menos favorables y mayor volatilidad de los flujos de capital. Según las proyecciones del FMI, ALC se expandirá al 1,3% en el 2014, … sólo una vez en los últimos 12 años se ha registrado una tasa de crecimiento tan baja”.

En este contexto la economía ecuatoriana, según el FMI, se desacelerará ligeramente, obtendrá un crecimiento del 4,16% para 2014 y una tasa de 4% para 2014-15. Cuenta con perspectivas menos favorables, dado que se espera un descenso de los precios del petróleo, un aumento a mediano plazo de las tasas de interés en Estados Unidos y un deterioro del crecimiento de la economía de China.

En esta última década, uno de los logros importantes de ALC y del Ecuador ha sido la reducción de la pobreza: alrededor de 70 millones de personas han dejado de ser pobres, por lo que el gran reto de la región es continuar creciendo a un ritmo que permita sostener la incorporación de esta nueva clase media y mantener los subsidios a sectores de menores ingresos. Según un estudio del BID, para que ALC elimine la pobreza hacia el año 2025 debería crecer por lo menos al 7.5% anual.

Frente a un escenario como el mencionado, y especialmente para el caso ecuatoriano, es crítico contar con: i) Una política fiscal orientada a actuar contracíclicamente (ante la ausencia de política monetaria activa), contar con recursos para sostener los programas de subsidios adecuadamente focalizados para salud, educación e infraestructura que beneficie el cambio de la matriz productiva; ii) Estabilidad financiera del sector privado, así como del popular y solidario, fortaleciendo no sólo la regulación y supervisión microprudencial (institución por institución), sino y al mismo tiempo la macroprudencial, esto es, las interacciones entre las instituciones financieras y los diferentes mercados financieros (seguros, valores, cooperativas, bancos); y iii) Promoción de alianzas público-privadas que apuntalen la competitividad.

Contacto con las autoras: rosamatildeguerrero@yahoo.com / ruth.arregui@gmail.com

domingo, 12 de octubre de 2014

Jubilee USA: Leyes para impedir conductas predatorias en los procesos de deuda

Ministro de Economía de Argentina Axel Kicillof y presidente del BID
Luis Alberto Moreno. Intensa actividad de la delegación argentina en Washington
(foto: Mecon)

(Mundo Microfinanzas) La red Jubilee USA, que integra a más de 75 organizaciones religiosas de Estados Unidos y 50 socios globales en su misión por construir una economía que sirva y proteja a la población más vulnerable, reiteró el apoyo a la Argentina en su disputa contras los fondos buitres y destacó la identificación que ha hecho el Fondo Monetario Internacional (FMI) de la deuda pública como “causa fundamental” de desigualdad.

“Los riesgos que plantea el FMI son reales. Necesitamos abordar la desigualdad si queremos hacer crecer la economía global”, dijo Eric LeCompte, director ejecutivo de Jubilee USA, a través de un comunicado difundido este miércoles desde Washington D.C.

La declaración de Jubilee se hizo en el marco de las reuniones anuales del FMI y del Grupo Banco Mundial, concluidas este domingo en la capital norteamericana, y que entre sus pronunciamientos se subraya la necesidad de hacer sostenibles los procesos de reestructuración de deuda soberana, como factor crucial para lograr inclusión y crecimiento del nivel de empleo.

Jubilee recordó que, desde abril del año pasado, el FMI publica una serie de estudios referidos al abordaje del problema de la deuda y la necesidad de un procedimiento internacional de quiebras. El último de estos papers, Strengthening the Contractual Framework to Address Collective Action Problems in Sovereign Debt Restructuring (FMI, octubre 2014, Washington D.C., “Fortalecimiento del marco contractual para abordar problemas de acción colectiva en la reestructuración de la deuda soberana”), reconoce, por ejemplo, que las recientes decisiones de tribunales de Nueva York respecto a Argentina pueden exacerbar los problemas de acción colectiva, recomendando así una modificación de la cláusula pari passu “que excluya explícitamente la obligación del pago a acreedores de manera prorrateada”.

Para LeCompte, “el FMI debe ser elogiado por la revisión de una serie de enfoques para poner fin a los fondos buitres”. “El FMI reconoce que si el comportamiento predatorio y disruptivo persiste, habrá necesidad de cambios en las leyes de Estados Unidos para impedir estas conductas”, agregó el directivo.

En septiembre, la Asamblea General de la ONU votó una resolución en la que pugna por el establecimiento de un marco jurídico multilateral para regular la reestructuración de la deuda pública de los países, promovida a instancias de Bolivia en su calidad de presidente del G77+China. La posición de Argentina contra el minúsculo grupo de bonistas ultra-especulativos ha merecido, además, el apoyo de la Organización de Estados Americanos (excepto Estados Unidos y Canadá), organismos regionales como la Unasur, la Celac y la Cepal, los Nobel de Economía Joseph Stiglitz y Robert Solow y el grupo intergubernamental de países en desarrollo G24 (véase específicamente el punto 9 de esta declaración). Los cambios en las cláusulas de acción colectiva y pari passu motivaron, también, el respaldo de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA), entidad que ha considerado que las condiciones aceptadas por una mayoría de tenedores de bonos (en el caso de Argentina, el 92,4% de acreedores ingresó en los procesos de reestructuración) sean legalmente vinculantes para todos.

Kicillof en Washington

El ministro de Economía y Finanzas Públicas de Argentina, Axel Kicillof, expuso este viernes en Washington en la reunión de ministros y presidentes de bancos centrales del G20 sobre la cuestión de reestructuración de deuda soberana, propiciada por la presidencia pro tempore de Australia.

Kicillof destacó el rol del Estado en materia de inversión en infraestructura y se refirió a la amenaza que implica para el crecimiento sostenido el precedente del litigio argentino en la causa de los fondos buitres.

En el encuentro, el ministro puso de relieve el apoyo de la comunidad internacional a la posición argentina y destacó el riesgo sistémico que tal problemática genera para la estabilidad y previsibilidad de la economía global.

El ministro recalcó que el fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa, es una amenaza para el desarrollo de los países y una invasión a los derechos de los tenedores de bonos de deuda reestructurada, por lo que recalcó “debemos trabajar en conjunto para encontrar una solución definitiva”.

“Hemos tenido muchísima solidaridad y muchísimo apoyo en la cuestión de la deuda argentina y el problema de la arquitectura internacional. El FMI presentó un documento donde, basado en el caso argentino como cuestión central, nos ha dado la razón en todo”, aseguró.

Junto a la delegación argentina, Kicillof mantuvo también contactos con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno; con el presidente de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, Luis Enrique García, y con expertos en deuda soberana como Nouriel Roubini, Benu Schneider, Amar Bhattacharya Jesko Hentschel, así como directivos de think tanks como Susan Segal (AS/COA), Robert Kahn (Council on Foreign Relations), Adam Hersh (Center for American Progress), William Cline (Peterson Institute), Mark Weisbrot (CEPR), Eric LeCompte (Jubilee), Aldo Caliari (Center of Concern), Anthony Silberfeld (Bertelsmann Foundation) y Joy Olson (WOLA).

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domingo, 29 de junio de 2014

El reto de México frente a la inequidad en el acceso a las finanzas

Lagarde, Peña Nieto y Videgaray, en el Palacio Nacional de México.
durante el Foro Internacional de Inclusión Financiera
(foto: Presidencia de México)

(Mundo Microfinanzas) “Las finanzas son un instrumento indispensable para distribuir mejor los recursos excedentes en una sociedad, hacia actividades productivas y rentables, que aporten al crecimiento económico y a una mayor igualdad social”.

Así se expresó este jueves el presidente de México, Enrique Peña Nieto, en el Foro Internacional de Inclusión Financiera, organizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), del gobierno mexicano, “un espacio que representa una gran oportunidad para revalorar y, sobre todo, aprovechar las finanzas y sus instrumentos como herramientas de progreso económico y equidad social”, en palabras del mandatario.

Peña Nieto defendió la aprobación del proyecto de Reforma Financiera, promulgada en enero, “cuyo propósito fundamental es lograr que las familias y las pequeñas y medianas empresas de México cuenten con más crédito y más barato”.

El evento contó con la presencia de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde; el titular de la SHCP, Luis Videgaray; y el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, entre otras autoridades. También estuvieron presentes el director general de la Alianza para la Inclusión Financiera (AFI), Alfred Hannig, y el ministro de Hacienda y Crédito Público de Colombia, Mauricio Cárdenas.

Al inaugurar el foro, que tuvo lugar en el Palacio Nacional, del Distrito Federal, Lagarde dijo que una mayor inclusión financiera es un mecanismo probado a través del cual los gobiernos pueden lograr una reducción de las desigualdades y fortalecer el rol de la mujer en la economía.

De acuerdo con la economista francesa, un mayor acceso a las finanzas permite a los hogares estabilizar el consumo en el tiempo y asegurarse contra riesgos. Además estimula el emprendimiento y ayuda a las pequeñas empresas a crecer más allá de la subsistencia y la informalidad lo que, en última instancia, contribuye a la creación de empleos y a un crecimiento más sólido y duradero.

Videgaray, en tanto, dijo que “hoy nos convoca un tema fundamental, no solamente para la economía y las finanzas de México. El tema de la inclusión financiera en realidad no es un tema financiero, es un tema de equidad social, es un tema de justicia y es un tema de cómo incorporar a aquéllos que se han quedado atrás, a los menos favorecidos, a los beneficios de la economía de mercado, de la modernidad y del sector financiero”.

De acuerdo con el secretario, el reto de la inclusión financiera en México es central, pues las estadísticas muestran que más de la mitad de los municipios rurales no cuentan con servicios bancarios y más del 60 por ciento de los mexicanos acceden a financiamiento por vías informales: “Y hay que reconocerlo, esta inequidad, esta exclusión se presenta con mayor severidad entre las mujeres de México. Solamente menos de la mitad de las mujeres tienen acceso a los mecanismos formales y el 60 por ciento de los excluidos son mujeres”.

Dos falacias sobre economía de la pobreza

En su discurso, el presidente de Banxico señaló como punto de partida que “la exclusión de los mercados financieros formales que padecen aún grandes núcleos de la población, en México y en el mundo, constituye uno de los más férreos obstáculos para la superación de la pobreza”.

“Es muy caro para quien es pobre no tener acceso a instrumentos de ahorro y crédito. Esto debido a que quienes sufren la estrechez de recursos, padecen también severas restricciones para emprender negocios productivos, financiar proyectos de mejora del capital humano, planear a plazos razonables la adquisición de una vivienda o para afrontar exitosamente adversidades y catástrofes naturales”, dijo Carstens.

Para evitar que la falta de inclusión financiera perpetúe la pobreza, el banquero mexicano llamó a no incurrir en dos falacias: suponer que el problema de la inclusión financiera es de índole educativa o cultural, y suponer que los pobres no llevan a cabo cotidianamente transacciones financieras bajo el argumento de que no tienen suficientes recursos.

“La diferencia entre unos y otros, ricos y pobres, en lo fundamental no radica en la falta de conocimientos básicos o de interés en obtener mejores condiciones de vida. La diferencia abismal entre quienes tienen acceso pleno a la intermediación financiera moderna, eficiente, regulada, de carácter formal y quienes tienen que recurrir a mecanismos de ahorro ineficientes, caros, inciertos, carentes de regulación y garantías, radica fundamentalmente en los elevadísimos costos de transacción que los segundos deben afrontar”, agregó Carstens.

El directivo señaló la necesidad de dar cauces modernos y confiables a los hábitos financieros populares, aprovechar sinergias entre reformas estructurales, regulación y políticas públicas, y abatir costos transaccionales a través de servicios de telecomunicación más baratos, entre otras acciones.

Los participantes del foro trabajaron en cinco paneles: Estrategias nacionales de inclusión financiera; Impacto de la regulación internacional en la inclusión financiera; Innovación de productos y canales para promover la inclusión financiera; Educación financiera y protección para los usuarios de servicios financieros; y La inclusión financiera como motor para impulsar el desarrollo económico de la mujer.

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jueves, 29 de septiembre de 2011

Progresos globales en finanzas de inclusión (Reporte 2011, Máxima)


(Textos recobrados de MicroDinero) La asesora especial del Secretario General de Naciones Unidas (UNSGSA, en inglés) en Finanzas Inclusivas para el Desarrollo, la princesa Máxima de los Países Bajos, presentó su segundo reporte anual sobre sus actividades en pos de la inclusión financiera global.

Máxima
El informe, de unas 40 páginas, fue presentado al titular de la ONU Ban Ki-moon y discutido en una de las sesiones durante la última asamblea anual de otoño del Banco Mundial y el FMI por la propia princesa Máxima.

El documento (UNSGSA United Nations Secretary-General’s Special Advocate For Inclusive Finance For Development. Annual Report to the Secretary-General, September 2011, Nueva York) rescata los progresos globales en inclusión financiera y se detallan los trabajos realizados por la asesora especial para acelerar la expansión de servicios financieros hasta llegar tanto a hogares pobres como a pequeñas y medianas empresas.

En colaboración con socios, la princesa Máxima promueve la conciencia y exhorta a la acción a gobiernos, reguladores, organizaciones inter-gubernamentales, sociedad civil y al sector privado a favor de la inclusión financiera.

El contenido del reporte anual se presenta según el siguiente ordenamiento: un resumen ejecutivo, un texto a modo de introducción “Progresos y oportunidades”, un destaque sobre “El rol y enfoque de la UNSGSA”, el desarrollo de algunos aspectos considerados claves (diversidad de servicios; el continuum de las finanzas desde los individuos hasta las pequeñas y medianas empresas; finanzas responsables y educación financiera; complementariedad entre inclusión, integridad y estabilidad financiera y datos para la ejecución de políticas efectivas y el desarrollo de productos financieros), “El camino a seguir”, la presentación de las instituciones que conforman el grupo de referencia internacional para el trabajo de asesoría y coordinación, más una serie de anexos.

El reporte está acompañado de imágenes de ilustración y fotos que muestran a Máxima en algunas de sus intervenciones en foros internacionales, reuniones de alto nivel y encuentros con microempresarios durante sus visitas a diferentes partes del mundo.

Resumen ejecutivo

En su diálogo con jefes de estado, ministros de finanzas e inversores de riesgo -y con agricultores, madres rurales y sastres urbanos- Máxima comprueba de primera mano cómo la inclusión financiera está ganando ímpetu. Ella ve la diferencia que el acceso a los servicios financieros produce en hogares, pequeñas empresas y comunidades enteras desde Egipto a México, Vietnam a Senegal. Ella llama la atención sobre brechas persistentes, oportunidades inexplotadas y progresos notables. Los progresos alimentan su compromiso de larga data con la inclusión financiera y subraya la necesidad de mayores avances.

La inclusión financiera es el acceso universal, dentro de un costo razonable, a una amplia variedad de servicios financieros, proporcionados por una variedad de instituciones sólidas y sustentables. La inclusión financiera ayuda a las familias y emprendedores a generar ingresos, construir activos, manejar flujos de dinero, invertir en oportunidades y fortalecer resiliencia en los reveses.

Más de un tercio de la población mundial, cerca de 2.700 millones de personas, aún no cuentan con acceso a servicios financieros básicos, como cuentas de ahorro, crédito, seguro y mucho más.

La buena noticia es que hay un potencial sin precedentes para cambiar esto gracias a un compromiso creciente de líderes de sectores públicos y privados y a las innovaciones en los productos financieros. Por ejemplo, el G20, que representa a las principales economías del mundo, ha puesto a la inclusión financiera en su agenda de desarrollo. Más y más gobiernos están efectivizando los pagos de la protección social a través de tiendas locales antes que obligar a los beneficiarios a hacer considerables distancias. Mujeres analfabetas logran ahorrar algunos dólares en un banco, utilizando tarjetas inteligentes que leen sus huellas digitales. Y compañías de teléfonos móviles han desarrollado sistemas de transferencia de dinero que emprendedores usan en todas partes para pagar sus facturas y comprar provisiones.

El progreso y potencial es fascinante. Al mismo tiempo, crisis recientes de microfinanzas locales nos han enseñado una vez más que el crecimiento en servicios financieros debe ocurrir de un modo sostenible y responsable. Supervisión efectiva, buena gobernanza interna, conductas responsables de proveedores y clientes bien informados ayudarán a llevar servicios financieros que satisfagan necesidades de los clientes y produzcan una diferencia.

Una embajada efectiva apoya una agenda de inclusión financiera más importante. Por ejemplo, en un encuentro copresidido por la UNSGSA, organismos que fijan estándares financieros llegaron a consensos en torno a que la inclusión financiera es compatible con sus mandatos más amplios y que estará en sus agendas. En Senegal y Malí, la UNSGSA discutió necesidades críticas para fortalecer la solvencia del sector de las microfinanzas con ejecutores de políticas e instituciones financieras, y exploró los distintos beneficios de un posible bureau de crédito regional para África Occidental.

En México, la UNSGSA y el presidente de México, Felipe Calderón, discutieron oportunidades para acelerar y profundizar el progreso de este país en inclusión financiera a través de liderazgo de gobiernos, políticas, innovación continua e inversiones. En un meeting de Naciones Unidas sobre inclusión financiera encabezado por la UNSGSA y por la administradora del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, 18 agencias de la ONU se reunieron por primera vez para estrechar su colaboración sobre cómo los sistemas de inclusión financiera pueden efectivamente hacer avanzar diversas metas de desarrollo. Y más de 50 inversores firmaron los nuevos Principios para Inversores en Finanzas Inclusivas, que la UNSGSA desarrolló y lanzó junto a socios.

Estos son apenas algunos ejemplos de las actividades de la UNSGSA en el último año. Hacia adelante, ella trabajará junto a los socios en la consolidación de estos logros, incluyendo el desempeño en su nuevo rol como Patrocinadora Honoraria de la Alianza Global para la Inclusión Financiera (GPFI, en inglés) del G20.

No existe una varita mágica para la creación de servicios que fomenten la inclusión financiera. En última instancia, una combinación de factores -que incluyan un fuerte liderazgo del gobierno, buena coordinación con socios representativos de diversos sectores y políticas efectivas- llevará productos financieros adecuados a los lugares adecuados y al precio adecuado tanto para individuos como para empresas. La UNGSA continuará trabajando hacia este fin.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Banca con valores converge en el país que diseminó la crisis


(Textos recobrados de MicroDinero) La Embajada de los Países Bajos en Washington y la Alianza Global por una Banca con Valores (GABV) presentaron este jueves una mesa redonda que analizó el rol de los bancos de cara a un futuro sustentable para el planeta.

Tamara Vrooman
El encuentro, en paralelo con el meeting anual del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI), congregó a representantes de una red de bancos que propugnan la idea de una banca “real” para una economía real.

El panel estuvo integrado por directivos de entidades de Europa, América Latina y América del Norte: Peter Blom, presidente de la GABV y CEO de Triodos Bank (con sede en los Países Bajos); Luis Felipe Derteano, presidente del grupo peruano ACP; Tamara Vrooman, CEO del banco canadiense Vancity; Rosalind Copisarow, managing director de la sociedad cooperativa holandesa Oikocredit, y Eugene Ludwig, CEO de la consultora global Promontory Financial Group.

La embajadora de los Países Bajos en Washington, Renée Jones-Bos, fue la encargada de presentar la mesa y abrir el debate. Como moderadora actuó Laurie Spengler, presidente y CEO de ShoreBank International Ltd (SBI).

Los panelistas destacaron el hecho de que los bancos que ponen el acento en valores (sociales y medioambientales) crecieron a niveles récord durante el tiempo de la crisis económica. Si bien no están inmunes a los efectos de la crisis, los ingresos de las entidades adheridas a la GABV crecieron un 65% entre 2007 y 2009, con utilidades de casi el 60% y depósitos cerca del 50%.

La discusión giró en torno a cómo los bancos, sin dejar de crecer y obtener beneficios, pueden aportar a una economía más sólida y sustentable.

Integral, nuevo miembro de la GABV

La institución microfinanciera salvadoreña Apoyo Integral SA se constituyó en el décimo cuarto miembro de la GABV.

“Mientras la industria financiera convencional pugna por reinventarse, la banca sustentable ofrece un enfoque positivo y creíble. Los miembros de nuestra red van a la delantera en esta industria y nos complace dar la bienvenida a Integral como un excelente aporte a este grupo”, señaló el presidente de la Alianza, Peter Blom, en un comunicado.

“Los bancos sustentables en nuestra red son organizaciones sólidas, independientes y rentables que llevan beneficios a largo plazo para las personas y el medioambiente. Ellas están arraigadas en sus comunidades, trabajando en la economía real para ofrecer servicios financieros transparentes e inclusivos a una amplia variedad de clientes. Y ellas pueden jugar un rol crucial en la transición hacia una economía más sustentable”, añadió el directivo holandés.

Integral, que financia a cerca de 50 mil microempresarios salvadoreños, se une así a MiBanco de Perú y BancoSol de Bolivia en la representación de entidades latinoamericanas dentro de esta Alianza.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Proyecto para reglamentar la intermediación financiera despierta polémica en Camerún


(Mundo Microfinanzas) Un plan de acción para el fortalecimiento de la intermediación financiera (Parif) fue elevado al ministro de Finanzas de Camerún para redinamizar el sector.

Joseph Mboumbouo Ndam
Este plan articula un conjunto de proposiciones tendientes a permitir un funcionamiento más efectivo de la intermediación financiera en la economía camerunesa. Su elaboración demandó dieciocho meses de trabajo y discusión entre las autoridades del ministerio y actores de las finanzas de este país centroafricano.

Participaron también en la formulación de propuestas expertos del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Corporación Financiera Internacional (IFC, por su sigla en inglés), la Comisión Bancaria de África Central (Cobac) y el Banco de los Estados de África Central (BEAC, con sede en Yaundé).

Según informó este miércoles el portal informativo Journal du Cameroun, el Parif se propone como solución a un problema fundamental de la economía del país: sus dificultades de acceso al financiamiento.

Pierre Titi, ministro delegado de finanzas a cargo de presupuesto, atribuyó esta problemática al tironeo de ciertos bancos y establecimientos de microfinanzas interesados en sacar mayor provecho de una actividad cada vez más obstaculizada.

Los objetivos de este nuevo instrumento son dotar al sector bancario de más resistencia a eventuales conmociones, reforzar la supervisión de establecimientos microfinancieros, facilitar el acceso a servicios bancarios y mejorar el costo del crédito, entre otros.

Con ello se busca a la vez un conjunto de medidas que fortalezcan el entorno jurídico, esencial para inspirar confianza en detentadores de capital.

La iniciativa del Parif ya ha levantado, sin embargo, algunas prevenciones y objeciones por parte de especialistas. Sobre todo se hace hincapié en el contexto “degradado” de las finanzas en el país y se recuerda que ésta no es la primera vez que el gobierno intenta regular la intermediación financiera.

Para el economista Joseph Mbouombouo Ndam, ninguna reestructuración puede ser eficaz si no se toma en cuenta una serie de parámetros jurídicos, sociales y económicos. La recurrencia a formas paralelas de financiamiento como las tontinas o el nivel de la usura (casi un 40 %) muestran que la necesidad de financiamiento es un hecho en Camerún.

Director de la consultora Universal Finance Consult (Ufina) y autor del libro Banque contre microfinance, les enjeux de l’intermediation financière dans le zone CEMAC (“Bancos contra microfinanzas, el desafío de la intermediación financiera en la zona de África Central”, Yaundé, 2006), Mbouombouo advierte sobre conflictos intrasectoriales irresueltos, ausencia de legislación, presión fiscal, desarrollo de la informalidad, falta de promoción de los bancos comerciales y el fracaso del rol de las microfinancieras.

Pero el Parif también cosechó voces de apoyo. Para Martin Abéga, secretario ejecutivo del grupo interpatronal de Camerún (Gicam), sería deseable que las propuestas contenidas en el Plan sean objeto de materialización legislativa, en vista de las ambiciones de crecimiento de la economía camerunesa.

viernes, 17 de octubre de 2008

Distinguen al Equity Bank como el mejor banco de microfinanzas de Africa


(Mundo Microfinanzas) El Equity Bank de Kenia fue elegido como la mejor entidad de microfinanzas de África, al considerárselo como la institución que, en su tipo, más ha contribuido a reducir la pobreza en el continente.

El reconocimiento fue otorgado por la asamblea de banqueros que se realiza en Washington, en ocasión de la reunión anual de miembros del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Equity Bank es la principal entidad bancaria de Kenia, con una cartera de 2,8 millones de clientes, que representan prácticamente el 48 por ciento de las cuentas bancarias del país. Dispone de una red de 90 sucursales, 350 cajeros automáticos y 2.500 puntos de venta.

En junio de este año, la capitalización de mercado del banco alcanzó los US$ 1.800 millones, convirtiéndose en el mayor banco keniano.

Entre otros lauros, el Equity fue ranqueado en 2007 como la tercer mejor institución microfinanciera del mundo según MicroCapital, una de las entiades líderes en información e investigación microfinanciera, y por segundo año consecutivo nombrado como el mejor banco de Kenia por los Euromoney Awards for Excellence.

“Estamos reconfortados por este reconocimiento continental. Pero más importante que este premio, es la confirmación de que el futuro de la banca en África pasa por las intervenciones específicamente orientadas al target de los no bancarizados y el sector informal”, señaló James Mwangi, CEO y managing director del Equity Bank.

Los premios, por los cuales se eligen a las mejores entidades de microfinanzas de cada continente, reconocen el compromiso social de cada institución, prácticas de inclusión y equidad en el vínculo con los clientes, por ejemplo por medio de políticas de igualdad de género, la adaptación de estrategias operativas innovadoras y el aumento de la cartera de clientes.

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Microfinanzas y desarrollo en África (8 de abril de 2008)