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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.
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miércoles, 8 de abril de 2015

Impacto del microcrédito: La economista que removió el statu quo académico

Esther Duflo, en julio de 2011, durante una conferencia en Ginebra
(foto: UN Geneva)

(Textos recobrados de MicroDinero) La economista francesa Esther Duflo, del laboratorio Abdul Latif Jameel Poverty Action, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), fue elegida en el top 100 de las personalidades más influyentes del año por la revista norteamericana Time.

Duflo, de 38 años, es pionera en el análisis de impacto de programas anti-pobreza en países en desarrollo y una de las investigadoras que ha llamado la atención sobre la inconveniencia de considerar a las microfinanzas como “receta mágica”.

Para Time, sorprendentemente, es muy poco lo que se conoce acerca de los comportamientos económicos de más de mil millones de personas en el mundo que viven con menos de US$ 1,25 al día. Consecuentemente, es muy poco lo que se sabe para poder ayudar a esta población.

Economistas como Duflo están cambiando esto, según la opinión de los académicos que elaboran la lista anual de Time. “Como cofundadora del Abdul Latif Jameel Poverty Action Lab del MIT, junto a Abhijit Banerjee y Sendhil Mullainathan, ella ha roto la torre de marfil haciendo algo que los economistas rara vez hacen: reunir datos reales para ver cómo se puede contribuir realmente a la reducción de la pobreza”.

Uno de sus principales hallazgos, destaca Time, es que las microfinanzas, una de las soluciones más en boga para la reducción de la pobreza, no son todo lo revolucionarias que parecían ser. Que, como tantas otras asunciones en materia económica -que dejan ver sus puntos flojos conceptuales al momento de un análisis más fino-, parece obvio pensar que no todo el mundo ha nacido para ser un emprendedor.

Duflo, señala finalmente la revista, también ha sido “implacable” en cuestionar otros preconceptos, como asignar excesivo valor a la ayuda internacional en los países pobres.

Otros reconocimientos

No es el primer reconocimiento para Esther Duflo en su joven carrera profesional. El año pasado obtuvo la medalla John Bates Clark, otorgada por la American Economic Association (AEA), que distingue a los economistas de menos de 40 años más promisorios de los Estados Unidos (de los 31 que obtuvieron este premio, 12 se alzaron luego con el Nobel de Economía, incluyendo a Paul Samuelson y Milton Friedman).

También en 2010, la investigadora francesa fue la primera ganadora del premio internacional Calvó Armengol de la Graduate School of Economics de Barcelona (GSE). En 2005, había sido elegida por Le Monde como la mejor economista joven de Francia.

Duflo estudió en la École Normale Supérieure de París (ENS), donde se graduó en historia y economía. Se doctoró en el MIT, donde se convirtió, a los 29 años, en la profesora asociada permanente más joven de la institución. En 2010 recibió su primer doctorado honoris de la Université Catholique de Louvain (UCL), Bélgica.

Junto a sus colegas Banerjee y Mullainathan, del MIT, lleva adelante investigaciones enfocadas en salud, educación y género en su relación con la provisión de crédito, liderando un grupo académico que ha logrado importantes progresos en experiencias de campo utilizando metodologías para descubrir relaciones causales en economía.

Las microfinanzas deben a este equipo de catedráticos, junto a otros destacados investigadores en distintas universidades del mundo, el compromiso por ajustar los enfoques científicos y precisar las herramientas teóricas de evaluación de impacto.

Publiqué este artículo el 23 de abril de 2011 en MicroDinero

Nota del Editor: Las últimas versiones de los estudios de impacto del MIT persisten en su reserva sobre supuestos efectos benéficos del microcrédito. Los estudios aleatorios con clientes de Al Amana, en áreas rurales de Marruecos (Estimating the impact of microcredit on those who take it up: Evidence from a randomized experiment in Morocco, por Bruno Crépon, Florencia Devoto, Esther Duflo y William Pariente, mayo de 2014) y en la India con clientes de Spandana (The miracle of microfinance? Evidence from a randomized evaluation, por Abhijit Banerjee, Esther Duflo, Rachel Glennerster y Cynthia Kinnan, marzo de 2014), reconocen en algunos casos incrementos en la inversión de activos para actividades auto-empresariales, pero son circunspectos al momento de observar mejoras en los niveles de consumo y, menos aún, en las condiciones generales de bienestar de los hogares de los prestatarios.

lunes, 16 de marzo de 2015

Estudios de impacto del microcrédito: ¿una ciencia de lo idiosincrásico?


(Textos recobrados de MicroDinero) Profesionales, académicos e inversores en microfinanzas se reunieron semanas atrás en Nueva York en una conferencia de tres días para discutir investigaciones e innovaciones en el campo (Microfinance Impact and Innovation Conference 2010). El tema giró principalmente en torno a la medición del impacto: ¿qué efecto real producen las microfinanzas en la vida de los pobres? Si es cierto que generan cambios positivos, ¿cómo medir estos cambios?, ¿cómo evaluarlos?

Abhijit Banerjee
Se trata de uno de los grandes temas que ocupan en la actualidad a los actores de la industria. Algunas sugerencias, voces y opiniones de la cita neoyorquina fueron recabadas por Eva Pereira, blogger de Forbes, a quien seguimos a continuación.

La conferencia comenzó en el downtown de Manhattan, en la sede de la agencia calificadora Moody’s, con las palabras de la CFO de la casa anfitriona, Linda Huber, quien introdujo al vicepresidente senior del grupo Data Governance de la entidad, Jody Rash. Él explicó el desarrollo de ratings de performance social para instituciones de microfinanzas, en respuesta a la preocupación surgida durante la última edición de la Clinton Global Initiative. Mediante diapositivas, fue proponiendo indicadores que permitan medir el impacto de la efectividad de las microfinanzas. Estableció una distinción principal: impacto social (cuando el trabajo funciona) y performance social (cuando se opera de una manera socialmente viable).

“Nosotros anticipamos que las IMFs socialmente orientadas se beneficiarán significativamente de este enfoque estandarizado para la evaluación del desempeño social”, dijo Rash. Y señaló que estos indicadores impulsarán una mayor conciencia de las instituciones para alcanzar un impacto positivo en la vida de millones de personas, beneficiarias de fondos de microfinanzas. Moody’s está en proceso de desarrollo de una metodología que, esperan, sea utilizada como estándar global para medir a IMFs.

Jonathan Morduch, de la New York University (NYU) y managing director de la Financial Access Initiative (FAI), reconoció que hay agentes diversos en la industria. Describió la evolución de la industria desde un enfoque basado en la oferta en los años ’70, a un enfoque trasladado hacia la demanda surgido en los ’80 y ’90. Hoy la industria está empezando a comprender las necesidades idiosincrásicas y variadas de los pobres y las herramientas financieras para una mejor atención.

Otro presente en la conferencia fue Dean Karlan, de Yale y presidente de Innovations for Poverty Action (IPA), quien reflexionó sobre cómo la percepción de las microfinanzas ha mutado desde ser una panacea contra la pobreza a una confianza mucho más modesta de ayudar a los pobres a sobrellevar mejor su situación. Reveló que mientras algunos microcréditos están siendo utilizados con fines productivos, un porcentaje significativo también se destina al pago de otras deudas. Enfatizó en la necesidad de que la industria expanda sus servicios más allá del crédito, haciendo frente a la falta de ahorro y opciones de seguro disponibles para los pobres.

A continuación, Abhijit Banerjee, profesor de Economía en el MIT, presentó un estudio que muestra que el acceso al microcrédito en la actualidad ha generado una reducción del consumo entre aquellos con aspiraciones emprendedoras. Antes de lanzar su negocio, el prestatario corta gastos en bienes de consumo para comprar bienes durables. En su investigación, halló además que el microcrédito no tiene ningún impacto en la salud, la educación y empoderamiento de la mujer. E insistió en el punto de que los prestatarios tienen muy diversas necesidades. El estudio muestra que es imposible decir que los créditos, uniformemente, tienen un impacto positivo; en gran medida depende de las circunstancias particulares de cada prestatario.

Finalmente Esther Duflo, también profesora de Economía en el MIT, citó algunos de los resultados del estudio de Banerjee. Presentando datos de una investigación de dos años en Marruecos, analizó efectos de la expansión de las microfinanzas en áreas rurales. Encontró que muchos de los que habían obtenido préstamos se retiraron del mercado de trabajo una vez asegurado el empleo personal bajo la forma de actividades agrícolas. Constató lo expuesto por Banerjee: el microcrédito no evidenciaba un impacto social ni en la educación. Y el empoderamiento de la mujer se mantenía inalterable. Al considerar las probabilidades que el lanzamiento de un negocio presentaba a beneficiarios de microcrédito, se encontró que no había diferencias entre el grupo de prueba y el grupo control. Los efectos de las microfinanzas no son inequívocamente buenos; afectan a los pobres de diferentes maneras y sólo a través de un estudio y un adecuado análisis se pueden desarrollar instrumentos financieros que sirvan mejor a sus necesidades.


Publiqué este artículo el 9 de noviembre de 2010 en MicroDinero

viernes, 3 de junio de 2011

Banca de la mujer: más allá de las finanzas

Participantes de la conferencia en Londres (foto: EBRD)

(Textos recobrados de MicroDinero) La organización Women for Women International UK, el laboratorio de estudio sobre la pobreza del Massachusetts Institute of Technology (MIT Poverty Action Lab, PAL) y el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (EBRD) concretaron este viernes en Londres la conferencia “Banca de la mujer: finanzas y más allá”.

El encuentro, realizado en la sede del EBRD, reunió a financistas, investigadores, directivos de instituciones y ONGs que discutieron implicaciones prácticas de recientes investigaciones y experiencias en desarrollo económico de la mujer.

La apertura del foro estuvo a cargo de Erik Berglof, economista jefe del EBRD y Brita Fernandez Schmidt, directora de Políticas y Desarrollo de WfW.

El microcrédito concitó toda la atención en la primera sesión de la conferencia. Se expusieron experiencias donde se verifica que el acceso de la mujer a pequeños créditos puede ser un paso importante para la estimulación del desarrollo empresarial local, el empoderamiento de la mujer y la asistencia a las familias para que puedan sobrellevar circunstancias económicas adversas.

Participaron de la discusión Seida Saric, directora de WfW en Bosnia y Herzegovina; Chris Woodruff, de la University of Warwick (Reino Unido); Jonathan Robinson, University of California-Santa Cruz (EEUU) y el experto del EBRD Ralph De Haas. El panel fue moderado por Erik Berglof.

Posteriormente tuvo lugar la ponencia de fondo a cargo de la economista francesa Esther Duflo, profesora de Reducción de la Pobreza y Economía para el Desarrollo del MIT y cofundadora del PAL, sobre Igualdad de Género y Desarrollo Económico.

Las otras dos sesiones abordaron la cuestión del poder de decisión de la mujer y su impacto en el crecimiento y el modo como desarrollar políticas que lleven las investigaciones más avanzadas a su implementación práctica.