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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.
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miércoles, 15 de abril de 2015

Finanzas productivas: La experiencia de Fundación Microfinanzas BBVA en América Latina

Mariola Arlandis (centro) modera el panel sobre el trabajo que viene realizando
la Fundación en la región, en particular en Colombia y Perú

(foto: MicroDinero)

(Textos recobrados de MicroDinero) Dos de las instituciones insignias de la Fundación Microfinanzas BBVA en América Latina presentaron, en una de las sesiones conexas de la Cumbre Mundial del Microcrédito, en Valladolid, su trabajo en lo que llamaron la “función productiva” del crédito con poblaciones pobres.

En un panel coordinado por la responsable para Relaciones Externas de la Fundación, Mariola Arlandis, ejecutivos de Bancamía, primer banco microfinanciero colombiano, y la peruana Caja Nuestra Gente, expusieron resultados y relataron experiencias que permitieron, más allá de conocer a una y otra entidad, ver la amalgama institucional y de know how que hay detrás de cada firma (ambas se formaron mediante procesos de fusión) tanto como su potencial escalable y replicable. La red microfinanciera BBVA contiene actualmente a ocho entidades de seis países de la región, con casi un millón de clientes.

La primera exposición estuvo a cargo de María Mercedes Gómez Restrepo, presidenta ejecutiva de Bancamía, una institución que ya tiene tres años como banco y cuenta como base histórica la experiencia de dos ONGs pioneras de las microfinanzas en Colombia: la Corporación Mundial de la Mujer-Colombia y la Corporación Mundial de la Mujer-Medellín.

“Cuando decimos finanzas productivas, decimos que ese servicio financiero genere riqueza”, explicó la directiva. Y dijo que el “ADN de Bancamía” es cumplir con el fin productivo del crédito, “no sólo cumplir una meta de productividad”.

En cuanto al perfil del cliente de Bancamía -perfil que no cambió con el paso de las ONGs a banco, recalcó Gómez Restrepo-dijo que el crédito promedio es de unos 986 euros, mayormente volcado hacia el comercio.

Dijo que la misión de la entidad, esto es, mejorar la calidad de vida de las familias de bajos ingresos, tiene el respaldo del conocimiento local aportado por la inercia de las ONGs, más la experiencia global, la gestión de la eficiencia y la integración en red que provee la Fundación Microfinanzas BBVA.

Bancamía tenía 190.090 clientes en diciembre de 2008: a octubre de 2011 sumaba 429.847. Tiene oficinas en 27 de los 32 departamentos colombianos.

En Perú

La exposición sobre Caja Nuestra Gente estuvo a cargo de su vicepresidente ejecutivo, Jorge Antonio Delgado. La Caja se forma en 2008 mediante la fusión de tres cajas rurales: Caja Nor, Caja Sur y Crear Tacna, logrando una complementación regional, de oportunidades y sinergias.

Con foco en zonas rurales, la entidad debe hacer frente a la dispersión geográfica de la población y la falta de infraestructura en amplias zonas del Perú. Ello implica el desafío de revertir hacia el interior la tendencia de la industria a concentrarse en el litoral peruano.

Delgado señaló que, en la actualidad, la institución cubre el 80 por ciento del territorio, llegando a 321 mil clientes a través de 196 oficinas. Se espera una cobertura territorial plena una vez que la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) autorice la integración de Financiera Confianza, que cubre el este del país (el proyecto apuntaría a la creación de un banco especializado en microfinanzas).

El directivo hizo hincapié en no ser “invasivos” con los clientes y, en cambio, generar modelos de inclusión productiva anclados en realidades locales. Mencionó experiencias exitosas con préstamos a cadenas productivas, mujeres emprendedoras, recicladores y “Puntos de encuentro” (en caseríos alejados, donde se brinda capacitación y se tejen alianzas productivas).

Tanto Gómez como Delgado recalcaron el compromiso con estándares de buen gobierno corporativo (la Fundación está ofreciendo talleres de capacitación al sector en este tema, el último de los cuales se realizó en Bogotá con la participación de más de 40 representantes de microfinancieras colombianas).

Tras las exposiciones, el público hizo algunas preguntas referidas a estrategias de retención de clientes de una y otra entidad: Bancamía aplica una “metodología relacional”, por la cual se otorga el crédito luego de conocer la realidad y capacidad de pago del solicitante; Caja Nuestra Gente se apoya en el desempeño de sus asesores de crédito y la fidelización: el 45% de sus clientes son únicos.

Otras preguntas apuntaron a aspectos jurídicos de la Fundación, lo que motivó la intervención de su presidente Manuel Méndez del Río Piovich, hasta ese momento mero oyente de la sesión. El directivo enfatizó la función eminentemente filantrópica de la Fundación y su total autonomía del banco (BBVA), afirmando que su política de dividendos es la reinversión para llegar a una mayor cantidad de personas.


Publiqué este artículo el 14 de diciembre de 2011 en MicroDinero

Nota del Editor: Bancamía cerró 2014 con más de 698 mil clientes y, con la apertura de 17 nuevas oficinas, espera culminar 2015 con más de 200 sucursales en 29 de los 32 departamentos colombianos. La fusión de Caja Nuestra Gente con Financiera Confianza fue autorizada por la SBS en abril de 2013. La entidad atiende a 408 mil clientes, a través de 156 oficinas (107 agencias propias) en las 25 regiones y en 1.289 de los 1.838 distritos peruanos, de acuerdo con la Memoria Anual 2014 de Financiera Confianza. La Fundación Microfinanzas BBVA comprende en la actualidad a 1,5 millones de emprendedores de América Latina, a través de su red de instituciones en siete países de la región (Chile, Argentina, República Dominicana, Panamá y Puerto Rico, además de Colombia y Perú).

miércoles, 11 de marzo de 2015

"Si tienes que devolver el 120 por ciento anual eso no es microcrédito: es usura"

Manuel Epelde en el espacio de MicroDinero en la Cumbre de Valladolid,
en cuyo marco hicimos esta entrevista
.

(Textos recobrados de MicroDinero) Resultados alentadores en el balance de la Fundación Banco Provincia de Córdoba, falencias de las microfinanzas en Argentina, una dura crítica a la Red Argentina de Microcrédito (Radim) y algunas experiencias recogidas en la última Cumbre Mundial de Valladolid, son parte de la conversación que mantuvo Microdinero el gerente general de la fundación cordobesa, Manuel Epelde.

MicroDinero: ¿Cuáles han sido los resultados del año para la Fundación?

Manuel Epelde: Tuvimos dos cierres contables este año. El del año pasado y el de este, nosotros tenemos cierres regulares al 30 de abril. Se nos demoró el cierre del año pasado por una cuestión de saneamiento de balance por ciertos rubros que se traían de arrastre que hubo que terminar de lijar con la auditoría de Deloite. Se pudo depurar bien la base de datos… entonces el cierre del año pasado se nos demoró casi un año, lo terminamos cerrando casi en abril de este año casi a la par que estábamos cerrando el ejercicio 2011. Y ya el año pasado veíamos que los números empezaban a cambiar un poquito en lo que es la Fundación. Cerramos el año pasado con una utilidad de 865 mil pesos en el año contable y preveíamos para este año una ganancia de entre el doble de esa cifra y un poquito más, calculábamos entre 2 y 2,2 millones, y terminamos cerrando al 30 de abril de 2011 con una ganancia de 3.770.000 pesos, lo que para el mercado de microfinanzas en Argentina está bastante bien.

MD: ¿A qué atribuyen los resultados?

ME: Estamos con una optimización de procesos casi completa, una automatización de procesos y recursos que nos llevó a mantener la misma planta de estructura de personal, por más que hemos crecido en cartera casi 4 veces en los últimos tres años, hoy estamos con una cartera cercana a los 27 millones de pesos y esa cartera, optimizada a través de tecnología de última generación, una plataforma de software propia, nos ha permitido con la misma estructura de gente seguir manejando una cartera tres veces más grande y abaratar los costos… o sea tener el tiempo de amortización del capital invertido en tecnología. Y hoy por hoy los réditos se ven en que vos podés incrementar una cartera y que los números empiecen a dar las ganancias que teníamos planificadas y un poco más. Los números han sido excelentes para nosotros.

MD: ¿Y la estrategia de ir creciendo de a poco se mantiene o están pensando, en algún momento, dar algún salto más importante?

ME: Estamos justamente, con parte de la delegación que vino con nosotros (N.de la R: a la Cumbre Mundial del Microcrédito, en Valladolid), para ver cuáles son las opciones que tenemos de darle un marco a través de la Legislatura de la provincia de Córdoba. O sea, regular el tema de la capitalización de la Fundación para terminar de darle una autonomía. Hoy por hoy la ganancia que tiene nos da para pensar en una autonomía, manteniendo la escala en la que estamos. Pero la idea es, a nivel social, una fuerte masificación de los microcréditos con el modelo que se generó en la Fundación que para una política pública -o semi-pública, llamémosle-, ha sido exitosa, lo cual es muy difícil de encontrar generalmente porque va muy atado al subsidio. En este caso, la ayuda a la gente le llega y encima la institución tiene ganancias.

MD: ¿Y hay consenso parlamentario para avanzar con el proyecto?

ME: Estamos en el desarrollo de la idea, analizando casos de distintos países para ver a cuál se puede llegar a asemejar. Pero la idea es terminar de darle una autonomía financiera a la Fundación, una fuerte inyección de capital y con ello dejarla que funcione ella sola dándole otro rango de cobertura a nivel provincia.

MD: ¿Por qué crees que en el índice del Microscopio las microfinanzas de Argentina siguen tan abajo?

ME: Hay un problema de regulación, de falta de fomento del mercado…

MD: Digo, porque si la institución que representas marca un camino viable, sostenible y exitoso, ¿qué pasa con la cuestión más general, de marco?

ME: Primero, en Córdoba somos los únicos y Radim no nos participa. Nosotros tratamos de vincularnos con el resto de las instituciones y la Red, que tendría que fomentar esto, no lo hace. Entonces, hay una cuestión de marco que también nosotros lo padecemos, de que cada institución puede hacer lo que le parezca en la forma o en la medida en que no usurpe o viole alguna reglamentación nacional de entidades financieras, de seguros (estamos viendo el tema de los seguros también como una veta de opción para trabajarlo desde la Fundación). Pero hay una falta de regulación del mercado y una utilización del término ‘microcrédito’ en la Argentina que no se da en otros países… esto es una apreciación personal, ¿no? Estamos usando el downscaling de los bancos para decir y utilizar el término ‘microfinanzas’ cuando, en la misma línea de créditos personales, (hay) créditos de 10 mil, 15 mil pesos, a tasas competitivas de mercado -puede ser que flexibilicen un poco los requisitos o le den una rapidez-, pero por el solo hecho de colocar cartera. Al fin y al cabo uno está contratando un crédito personal con un banco a una tasa de banco, con productos del banco, y cartera administrada por el banco… Lo que era la concesión original del microcrédito, a mi entender, se diluye. Y el otro mal uso de la terminología del microcrédito es: te presto un microcrédito a una tasa del 10% mensual. Eso no es microcrédito, eso es usura. ¿Por qué? Por una sobrecarga impositiva, laboral, por los puntos o los factores que la institución quiera contemplar… Pero eso no es microcrédito. Si una persona tiene que devolver el 120% anual no es un microcrédito, es usura.

MD: Y esta cuestión de lo terminológico ¿tiene que ver con lo regulatorio?

ME: Para mí sí. El tema de la regulación, a diferencia de otros países donde ya los bancos centrales regulan el mercado y los gobiernos nacionales tratan de fomentar el mercado microfinanciero… En Argentina el proyecto de Heller-Sabatella (N. de la R: se refiere al proyecto de reforma a la ley de Entidades Financieras presentado por los diputados de centroizquierda Carlos Heller y Martín Sabatella), que disponía sólo un 2% del mercado financiero al tema microfinanzas, hoy por hoy sigue durmiendo en un cajón porque los grandes lobbies bancarios no lo ven como un nicho de negocio. Y perder dos puntos del mercado para destinarlo en microfinanzas no les interesa. Nosotros, uno de los temas que habíamos hablado, es presentar un proyecto en la Legislatura de Córdoba, para que los diputados nacionales que representan a la provincia en las cámaras de la Nación traten la modificación de la Ley de Entidades Financieras o se plantee la posibilidad de presentar un nuevo proyecto de ley donde se regule el mercado microfinanciero.

MD: ¿Crees que el problema institucional del microcrédito en Argentina, por lo que mencionaste de Radim, es consecuencia de esta falta de definiciones claras sobre microcrédito?

ME: Creo que hay un poco de cada cosa. Se dio la particularidad de que una red que tendría que fomentar esto, y que se creó para fomentar esto, terminó utilizándose para otros fines, para otros intereses, no dejando a la gente pensar distinto a ellos. Y si una red, que tiene que defender los intereses de las microfinanzas o tratar de fomentarlas, no lo hace, hoy no tiene sentido que exista.

MD: ¿A qué tipo de intereses te refieres?

ME: No institucionales. Personales de cada una de las empresas que la integraron en su momento.

MD: ¿Y ves alguna salida para que comience a resolverse esa cuestión?

ME: Es cuestión de que se muestre una voluntad distinta de análisis del mercado microfinanciero. Se han conseguido subsidios de la IDLO, de mucha plata en dólares, para analizar el marco legal de las microfinanzas en Argentina, para poder negociar con el Banco Central. De esa plata nunca se rindió cuenta. Las instituciones microfinancieras de la Argentina nunca supimos qué se pudo avanzar o qué no. No se colaboró con la inserción en la Argentina de la Fundación del Banco Bilbao Viscaya, que ingresó a través de Córdoba, lo hicimos nosotros. Modificamos una estructura legal en Córdoba, o una jurisprudencia legal en donde no permitían que una fundación hiciera microfinanzas, y encima esta Fundación terminó inscribiéndose en Córdoba, tomando el 98% de las acciones de una sociedad anónima. Y a nosotros Radim nunca nos llamó, nunca nos participó, nunca nos dijo en qué los podemos ayudar, miren que contamos con esta plata de la IDLO para fomentar. Y es un quebranto a nivel nacional del cual, no solamente no nos ayudaron, sino que tampoco hicieron eco como para decir “Miren el brazo que dimos a torcer en Córdoba”. Es más, había un interés personal de la gente de Radim en ese entonces (N. de la R: en el año 2008) que, como no había podido hacer negocios con la Fundación Bilbao Biscaya, lo dejó de lado, lo metió en un freezer y se murió el tema.

MD: Dentro de este escenario institucional que planteas, ¿crees que la deserción de Fundación Andares agravó la situación?

ME: Sí, totalmente. Andares tenía una imparcialidad bastante buena en lo que era el tema microfinanciero. Nosotros participábamos con ellos en todas las actividades para el sector. A nuestro entender fue una pérdida importante.

MD: ¿Y cómo evalúas la participación que está tomando Foncap en las microfinanzas argentinas?

ME: Hay un cambio importante de Foncap. Nosotros tenemos un convenio de colaboración recíproca, en el que ya hemos dado los primeros cursos de asesores en microcrédito de ellos en el interior del país, tratando de desarraigar un poco de Buenos Aires el tema capacitación en microfinanzas. Tuvimos gente de toda la provincia, de cooperativas, ONGs, asociaciones civiles que se capacitaron con ellos. Hicimos transferencia de herramientas para microemprendedores de todo el interior provincial. Estamos participando en un concurso de ideas, en su segundo año convocado por Foncap. Y estamos planificando cuáles van a ser las actividades para el año que viene.

MD: ¿Crees que Foncap puede ser un eje posible de articulación del sector?

ME: Cuenta con la estructura de la Nación por detrás, depende del Ministerio de Economía, tiene buen fondeo, tiene acceso a influencias políticas en las cámaras de legisladores, en el Banco Central… Es una institución que, mirándola desde el punto de vista político, puede llegar a favorecer mucho en el mercado de lo que hoy por hoy son trabas.

MD: ¿Qué conclusiones o experiencias valiosas se llevaron de la Cumbre de Valladolid?

ME: Prestamos bastante atención a la experiencia española de la Caixa. Es más, sobre esto tratamos de interiorizarnos un poco más, hemos pedido más documentación. Es cierto que es una entidad que tiene 5.400 sucursales, y hoy por hoy es una entidad financiera, pero el modelo de la Caixa nos llamó demasiado la atención.


Publiqué este artículo el 13 de diciembre de 2011 en MicroDinero

martes, 10 de marzo de 2015

Introspección y desencanto: Las microfinanzas, después del idilio


(Textos recobrados de MicroDinero) Sam Daley-Harris, al frente de la ONG Results International, lanzó en 1997 una campaña que fue creciendo con el tiempo y sumando actores cada vez más comprometidos en la promoción y refinamiento de las microfinanzas a escala global.

Transcurridos más de catorce años desde la primera cita de la Microcredit Summit Campaign, en Washington, la industria llega a este 2011 algo chamuscada -por no decir herida- luego de una serie de tropiezos urdidos por factores atribuibles tanto al propio sector como a su contexto.

Si en aquella primera convocatoria de 1997 las microfinanzas todavía gozaban de buena salud en la consideración mundial, considerada herramienta idónea para reducir la pobreza, hoy la situación ha cambiado sensiblemente.

Daley-Harris se despedirá este año como director de la campaña, dejando la posta a su colega Larry Reed, en un clima donde los interrogantes se hacen más pesados e incómodos.

Si hace quince años se trataba de verificar y hacer conocer el éxito de una metodología que ganaba fuerza en el mundo en desarrollo, hoy las microfinanzas comienzan a mirarse hacia dentro, a reflexionar críticamente sobre sus prácticas y poner en duda la efectividad de sus métodos. El idilio ha terminado.

Muestra elocuente de ello ha sido la primera sesión plenaria desarrollada en la V Cumbre Mundial del Microcrédito, en Valladolid, sobre la creación de un sello de excelencia para las microfinanzas (algo que tiempo atrás hubiera sonado como una extravagancia).

El panel fue presentado por el presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA, Manuel Méndez del Río, desde una perspectiva ética. El mundo de las microfinanzas no ha estado exento de los cuestionamientos éticos que recaen hoy sobre el sector financiero, dijo el directivo español. Y sostuvo que la rentabilidad financiera es condición necesaria pero no suficiente para llevar a cabo su misión.

La sesión abordó el proyecto de Frances Sinha, directora gerente de EDA Rural Systems, de la India, de crear un sello de excelencia para combatir prácticas poco éticas en microfinanzas. Explicó que su iniciativa consiste en establecer una visión y estándares consistentes que realcen el potencial de las microfinanzas para servir a los pobres y contribuir a la transformación positiva en las vidas de los clientes, sus familias y comunidades.

Un sello, dijo la economista, que provea un medio para identificar y dar reconocimiento a las IMFs que cumplen eficazmente su misión y ayuden a reorientar la industria hacia un sistema más responsable, sostenible y universal. El resto del panel, compuesto por la mexicana Isabel Cruz Hernández, presidenta del Foro Latinoamericano y el Caribe de Finanzas Rurales (ForolacFR); Anne Hastings, directora ejecutiva de Fonkoze, en Haití; Christopher Dunford, investigador principal de la norteamericana Freedom from Hunger, y el sudafricano John de Wit, director general de The Small Enterprise Foundation (SEF), se encargó de hacer aportes, observaciones y críticas a la iniciativa.

Pero, como sucede con frecuencia en estos paneles, al momento de las preguntas del público surgieron las observaciones más demoledoras. Que el pobre va a ser quien termine pagando el costo de este sello; que se pretende atenuar la excesiva comercialización en microfinanzas con otro exceso comercial como esta certificación; que podría servir a una profesionalización de las IMFs en desmedro de las instituciones más pequeñas que atienden las pequeñas comunidades…

Y como pasa otras veces, el tiempo estipulado del panel se agota justo cuando sobrevienen los planteos más engorrosos.

El debate amenazó naufragar en lo anodino cuando alguien, desde el auditorio, pidió que se establecieran diferencias claras entre este proyecto del sello de calidad y otras iniciativas similares, como las del Social Performance Task Force (SPTF) y la Smart Campaign. Pero ya no había tiempo.

El pobre Daley-Harris despidió al plenario embrollado en su intento de explicar los recorridos para llegar a las salas de los talleres vespertinos. Y la discusión siguió en los pasillos, dando muestras de una industria saludablemente activa, aunque replegada, introspectiva y autocrítica.


Publiqué este artículo el 14 de noviembre de 2011 en MicroDinero

Artículo relacionado en este blog: Valladolid, en la encrucijada del microcrédito

Nota del Editor: El Sello de Excelencia que se presentó en esta sesión inaugural de la Cumbre del Microcrédito, en Valladolid 2011, fue posteriormente rebautizada, en junio de 2013, como Truelift

Algunas fotos de la galería Valladolid 2011 de MicroDinero

Valeria Artese, colaboradora de microfinanzas, con estudios de postgrado
en microfinanzas por la Universidad Autónoma de Madrid,
en el stand de MicroDinero de la Cumbre de Valladolid
.
Theo Brouwers, SNS Impact Investing, de los Países Bajos,
en un panel sobre principios para inversores en finanzas inclusivas
.
Panel sobre microcrédito y creación de empleo.
Robert Christen, fundador del Instituto Boulder, en el stand institucional.
Niki Armacost, gerente general de Arc Finance, presente en Valladolid.
Nasser al Kahtani, de AGFUND, en un panel sobre la implementación de
estrategias nacionales para la inclusión financiera
.
Marcelo Abbad, gerente general de la ONG española Intervida.
Ingrid Munro, de Jamii Bora de Kenia, en el panel sobre microfinanzas
en escenarios de alta pobreza urbana.
Chuck Waterfield, creador de MFTransparency, en el hall de ingreso
del Centro Cultural Delibes

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Actualidad jurídica y tendencias regulatorias en microfinanzas: nueva publicación online bilingüe


(Mundo Microfinanzas) La Fundación Microfinanzas BBVA ha lanzado la publicación trimestral digital Progreso: Finanzas para la Inclusión y el Desarrollo, que ofrece actualidad jurídica del sector microfinanciero y tendencias en materia de regulación y gobierno corporativo en el ámbito global.

El boletín, elaborado por el Servicio Jurídico de la fundación, recopila las novedades legislativas, regulatorias y jurisprudencia más destacadas del sector, incluyendo el acceso directo a los documentos citados, junto a comentarios de expertos, artículos de opinión y entrevistas.

“La elaboración de Progreso se enmarca en la actividad complementaria que la Fundación Microfinanzas BBVA realiza, de manera filantrópica, para contribuir al desarrollo del sector microfinanciero, especialmente en el ámbito del capital humano, el fortalecimiento del gobierno corporativo y el entorno regulatorio y supervisor”, explicó este miércoles la institución, a través de un comunicado difundido desde Madrid.

Progreso está dirigido a los actores principales del mundo de las microfinanzas: gobiernos, reguladores, supervisores, legisladores, entidades multilaterales internacionales, universidades con especialización en microfinanzas, empresas de rating, medios de comunicación, fundaciones y entidades financieras sin ánimo de lucro españolas e internacionales, asociaciones e instituciones financieras, entre otros.

La publicación se edita en versión español e inglés y está disponible en la página web corporativa de la fundación.

En esta línea de actividad, la entidad ha formado a 1.670 ejecutivos especializados en microfinanzas, en colaboración con la UNED y universidades locales de prestigio, ha elaborado un Código Universal de Gobierno Corporativo para Entidades Microfinancieras y una Guía para la adopción de principios de buen gobierno en instituciones de microfinanzas, y ha fortalecido en buen gobierno a 300 miembros de consejos de administración y directivos de cien entidades microfinancieras de América Latina.

lunes, 20 de octubre de 2014

Microfinanciamiento saca de la pobreza a más de 31 mil dominicanos, reporta Adopem


(Mundo Microfinanzas) Con motivo de conmemorarse el último viernes el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, el Banco de Ahorro y Crédito Adopem resaltó que, gracias a los préstamos que ha otorgado, más de 31 mil dominicanos logaron superar su nivel de marginalidad.

En un comunicado de prensa, la entidad financiera precisó que entre un 30 y un 35 por ciento de los clientes que se han incorporado a su cartera de préstamos a partir de 2010 experimentaron un mejoramiento en sus condiciones de vida, frente a los que entraron en años anteriores.

Adopem señaló que “las Finanzas Responsables Productivas, especialidad del banco y del grupo de la Fundación Microfinanzas BBVA, son una herramienta eficaz en la lucha contra la pobreza al ser un modelo que busca el desarrollo sostenible del cliente, mediante los excedentes que genera su negocio”.

De acuerdo con el banco dominicano, los clientes que han permanecido por cinco años en la entidad duplicaron sus activos con excedentes de crecimiento de un 9 por ciento anual, mientras que el 30 por ciento de ellos abandonó la pobreza.

Resaltó que el banco asiste financieramente a unos 177 mil negocios a la fecha, los cuales generan por lo menos un empleo cada uno.

Apuntó que se trata de negocios con potencial de crecimiento y generadores de empleos, los cuales presentan un alto ritmo de crecimiento de activos. También las ventas, al igual que el excedente de los negocios, experimentan una evolución positiva de un 6% anual.

Más de 50 mil nuevos clientes

En su Memoria 2013, Adopem registra 52 mil nuevos clientes (total: 178 mil), de los cuales el 88 por ciento son pobres y vulnerables, con ingresos medios en torno a los 4,8 dólares diarios. De esos clientes nuevos, 31 mil son mujeres (72%), muchas de ellas jefas de hogar, con dependientes a cargo, y unas 24 mil son jóvenes.

La entidad bancaria indicó que su especialidad busca el desarrollo y crecimiento de las personas mediante la identificación de actividades productivas, fundamentadas en análisis individuales, análisis de la viabilidad económica del proyecto, conocimiento del cliente, un modelo definido atención-perfil-cliente con productos y servicios adecuados a sus necesidades, además de capacitación y asesoría. Todo ello, con una relación a largo plazo y un objetivo que es la generación sostenible de excedentes para el cliente, es decir, para su desarrollo.

Adopem dijo que la educación financiera es importante en el proceso de entregar créditos productivos, porque estos cursos ayudan a los clientes a identificar habilidades para la gestión de sus pequeños emprendimientos, antes no percibidas.

El banco dominicano está integrado a la Fundación Microfinanzas BBVA, que atiende a 1,5 millones de personas en América Latina a través de ocho instituciones microfinancieras en siete países de la región.

Rosa Figueroa sigue la tradición familiar y desarrolla el negocio de las
semillas de cajuil (anacardos), tostadas o en almíbar, batatas asadas y
otros productos, que elabora junto a su madre y hermana, en las lindes
de la autopista Duarte, que va de Villa Altagracia a Santo Domingo
(foto: Banco Adopem)

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viernes, 17 de octubre de 2014

Finanzas responsables para actividades productivas, una herramienta eficaz y sostenible

Andrés Avelino Lara y sus bizcochos grandiosos en Boca Chica,
República Dominicana
(foto: Fundación Microfinanzas BBVA)

(Fundación Microfinanzas BBVA, Nota de prensa, Madrid) Hoy día 17 de octubre se conmemora el "Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza", una fecha instaurada por las Naciones Unidas con el objetivo de impulsar una mayor conciencia de la necesidad de erradicar la pobreza en el mundo. Es a esta labor que se dedica la Fundación Microfinanzas BBVA desde su creación en 2007, que apoya actualmente a 1,5 millones de personas pobres o vulnerables mediante las Finanzas Responsables para actividades productivas, es decir, la provisión de una amplia gama de servicios financieros, asesoría y capacitación para el desarrollo de negocios.

Una especialidad y metodología que está demostrando ser una herramienta eficaz en la lucha contra la pobreza, como muestra el progreso que han experimentado los clientes de la Fundación que llevan cuatro años de permanencia en la entidad, cuyas ventas han crecido un 40%, sus activos se han multiplicado por tres y sus excedentes se han incrementado un 12% anual.

"Las Finanzas Responsables Productivas son una vía eficaz y sostenible en la lucha contra la pobreza. Un modelo que se centra en el perfil de cliente vulnerable al que atiende, y que busca su progreso y desarrollo mediante la generación de excedentes en sus negocios, con el objetivo final de promover su éxito", afirma el presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA, Manuel Méndez del Río Piovich.

Actualmente, la Fundación Microfinanzas BBVA está presente en siete países de América Latina a través de ocho entidades de microfinanzas. El 85% de sus clientes son pobres/vulnerables, con ingresos medios de 4 dólares al día, el 61% mujeres, y el 33% son personas jóvenes. Clientes a los que la Fundación apoya mediante la provisión de una amplia gama de servicios financieros (créditos, ahorro, seguros, etc.) adecuados a sus necesidades, además de asesoría, capacitación y educación financiera, con el fin de impulsar el desarrollo y crecimiento de sus negocios.

En relación al préstamo medio que los clientes solicitan para desarrollar sus actividades productivas, su importe es de 1.300 dólares, siendo el más solicitado (mediana) el que oscila entre los 400 y los 500 dólares. Además de su autoempleo, los clientes han generado 911 mil empleos en sus negocios, lo que supone riqueza para ellos y sus comunidades.

Desde su creación en 2007, la Fundación ha entregado créditos por valor de más de 6.058 millones de dólares a 4,4 millones de personas, siendo actualmente la iniciativa de mayor impacto social en América Latina. El 96% de los clientes de la Fundación han tenido éxito en el negocio que han emprendido, teniendo un futuro mejor para ellos y sus familias.

Además de su actividad principal, la Fundación realiza iniciativas, de manera filantrópica, que contribuyen a desarrollar el sector microfinanciero, especialmente en el ámbito de la formación del capital humano y el fortalecimiento del gobierno corporativo. En este marco de actuación, la Fundación Microfinanzas BBVA ha capacitado a 1.670 ejecutivos especializados en microfinanzas, y ha formado en buen gobierno a 300 miembros de consejos de administración y directivos de entidades microfinancieras.

Nuestros clientes: Emprendedores de éxito

Andrés Avelino Lara: Bizcochos grandiosos (República Dominicana). Andrés elabora junto a toda su familia bizcochos con los que surte los colmados de la zona de Boca Chica. Empezaron elaborando cinco unidades al día. Con el crédito compró un horno eléctrico y pudo aumentar su producción a cien bizcochos diariamente. Su sueño es que el negocio crezca y poder tener su propia tienda con varias sucursales.

Ruth Fajardo: Un lugar en el mundo (Colombia). Ruth Fajardo es una mujer pequeña de mejillas rosadas y sonrisa franca. Quedó viuda con cinco hijos, la menor de cuatro años, cuando su esposo sufrió un accidente. Fue entonces cuando decidió comenzar con las vacas para sacar a su familia adelante. Con el primer crédito compró su primera vaca (hoy son nueve en total), y montó una tienda y un cultivo.

Todo lo que ha conseguido lo ha hecho Ruth con sus manos. Las mismas que ordeñan a las vacas, las ayudan a dar cría, hacen pan trenza y atienden a los campesinos de la zona cuando vienen a tomarse sus traguitos. Su próximo sueño es poner una panadería.

Sobre la Fundación

La Fundación Microfinanzas BBVA nace en el año 2007 como acto de responsabilidad corporativa del Grupo BBVA. Actualmente está presente en siete países de América Latina a través de ocho entidades de microfinanzas: Bancamía (Colombia), Financiera Confianza (Perú), Banco Adopem (República Dominicana), Fondo Esperanza y Emprende (Chile), Contigo Microfinanzas (Argentina), Microserfin (Panamá) y Microfinanzas PR (Puerto Rico), siendo el primer operador de microfinanzas por número de clientes, con metodología individual, en la región.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Convenio marco reinstala a España como cooperante internacional en microfinanzas

Manuel Méndez del Río y Gonzalo Robles firman el acuerdo en Madrid
(foto: Fundación Microfinanzas BBVA)

(Mundo Microfinanzas) Aunar esfuerzos y colaborar de manera articulada y conjunta en el desarrollo de iniciativas en el ámbito de las microfinanzas, es el objetivo que se ha propuesto el convenio marco de colaboración entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España y la Fundación Microfinanzas BBVA, firmado este lunes en Madrid.

La alianza fue suscrita por el secretario general de Cooperación Internacional para el Desarrollo, Gonzalo Robles, y el presidente de la Fundación, Manuel Méndez del Río, quienes coincidieron en destacar la contribución de las microfinanzas a que los sectores habitualmente fuera del acceso a los servicios financieros puedan aprovechar oportunidades económicas, suavizar oscilaciones del consumo y enfrentar mejor situaciones inesperadas.

Robles dijo que el propósito de la cooperación española para las microfinanzas es acompañar y apoyar los procesos emprendidos por actores nacionales, públicos y privados, para mejorar la oferta dirigida a los sectores de la población tradicionalmente poco y mal atendidos. Bolivia, Camboya, Colombia, Ecuador, Marruecos o Perú fueron mencionados como ejemplos exitosos en atender estas necesidades, que han contado con apoyo español.

El funcionario precisó que el número acumulado de microempresas financiadas desde el inicio de las actuaciones de la cooperación española en microfinanzas, hasta el momento, supera los 2,5 millones. “España tiene un alto potencial en este sector de la cooperación y consideramos conveniente ir con otros para trabajar en este ámbito, ganando alcance y eficacia”.

Para el presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA, “estamos convencidos de que esta alianza público privada nos permitirá articular esfuerzos y tener un mayor alcance. Ambos actores consideramos el emprendimiento como clave para la generación de empleo y desarrollo, especialmente en los países menos desarrollados, pero actualmente 2.500 millones de personas siguen estando excluidos de los servicios financieros, lo que limita sus oportunidades”.

“Para el logro de este objetivo, la Fundación Microfinanzas BBVA ha desarrollado una metodología, las Finanzas Responsables Productivas, por considerarlo el camino de intermediación más eficaz y sostenible en la lucha contra la pobreza”, afirmó Méndez del Río, en un comunicado difundido por la entidad española.

“Una especialidad basada en la provisión de productos y servicios financieros, asesoría y capacitación, a personas de bajos ingresos para el desarrollo de sus negocios, y que busca el éxito y el progreso del cliente, mediante la generación sostenible de excedentes”, ahondó.

Desde su creación en 2007, la Fundación ha entregado créditos por valor de más de US$ 6.000 millones a 4,4 millones de emprendedores desfavorecidos en América Latina. Actualmente asiste a 1,5 millones de personas de bajos ingresos (61% mujeres, 52% sin educación formal o con educación básica) a través de ocho entidades: Banco de las Microfinanzas Bancamía (Colombia), Financiera Confianza (Perú), Banco Adopem (República Dominicana), Fondo Esperanza y Emprende Microfinanzas (Chile), Contigo Microfinanzas (Argentina), Microserfin (Panamá), y la Corporación para las Microfinanzas (Puerto Rico). 

España y las microfinanzas

La cooperación española tiene larga experiencia en el sector de las microfinanzas y de la inclusión financiera, mediante préstamos a instituciones financieras fundamentalmente locales tanto de primer piso como de segundo. El Fondo para la Concesión de Microcréditos (FCM), creado en 1998 e integrado al Fondo para la Promoción del Desarrollo (Fonprode) desde el año 2011, ha supuesto una herramienta fundamental  para el desarrollo del sector en los países en desarrollo.

Desde 1998 hasta la actualidad se han aprobado 136 préstamos directos por más de 770 millones de euros. Estas cifras han llevado a España a ser, en 2008 y 2010, el segundo donante mundial en microfinanzas detrás de Alemania, y el cuarto incluyendo a instituciones financieras internacionales de desarrollo, sólo por debajo del Banco de Desarrollo Alemán (KfW), el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y la Corporación Financiera Internacional (CFI), según informes del CGAP de 2009 y 2011.

martes, 16 de septiembre de 2014

Rating de buen gobierno, nueva iniciativa de la Fundación Microfinanzas BBVA

Méndez del Río en Santo Domingo, presentando la propuesta
(foto: Fundación Microfinanzas BBVA)
 

(Mundo Microfinanzas) El presidente de la Fundación Microfinanzas BBVA, Manuel Méndez del Río Piovich, sostuvo que “a pesar de las iniciativas que se han desarrollado desde distintas instituciones en el ámbito del buen gobierno, la historia demuestra que estas terapias pre-crisis y recientes están siendo claramente insuficientes, y que el mal gobierno corporativo continúa siendo uno de los mayores riesgos para las instituciones”.

El directivo español hizo estas declaraciones en el marco de su charla magistral “Gobierno Corporativo: de la teoría a la práctica”, llevada a cabo este lunes en Santo Domingo. El encuentro, desarrollado bajo la forma de taller de capacitación, fue presentado por la Fundación en colaboración con la Asociación de Bancos de Ahorro y Crédito de República Dominicana (Abancord).

Méndez del Río resaltó que la crisis financiera global, así como episodios conexos anteriores, “han puesto en cuestión la efectiva aplicación de prácticas de gobierno corporativo en las estructuras de remuneración e incentivos, la administración del riesgo, la composición y cualificación del Board, las calificadoras de riesgo, los estándares contables o la supervisión y regulación”.

“Los sistemas de prevención de gobierno corporativo desarrollados hasta el momento se han basado en criterios abstractos y morales. Debemos avanzar a desarrollos más prácticos y aplicables”, afirmó.

“Un sistema de buen gobierno corporativo -añadió- debe contar con mecanismos y estructuras que regulen las asimetrías de información, los conflictos de intereses y los problemas éticos, que contemple la distribución y equilibrio de poder, controles y alineación de incentivos, de manera que estos elementos esenciales se retroalimenten entre sí, con un enfoque práctico”.

Un sistema, además, donde “la definición y aplicación de la accountability sea el elemento central, y que involucre dos conceptos diferentes: por una parte, el concepto normativo, es decir, actuar de acuerdo a un conjunto de reglas y normas; y por otro, entendida como un proceso que se desarrolle en diferentes niveles: provisión de información, explicación y justificación de la conducta, debate con los responsables, y sanciones, formales e informales, para las malas conductas”, explicó.

Para el presidente de la Fundación, “un alto estándar de buen gobierno genera valor, asegura una buena gestión, protege los derechos de los grupos de interés, atrae capitales y permite acceder a fuentes de financiamiento, entre otros aportes, pero sobre todo, es un factor clave de la gobernanza en las empresas, que asegura la permanencia de las mismas”.

Refiriéndose al caso de la Fundación Microfinanzas BBVA, dijo que la entidad cuenta con un Código de Gobierno Corporativo que incluye las mejores prácticas, normas y principios, con los más altos y avanzados estándares internacionales, “y que combina los dos conceptos del accountability; un conjunto de normas, siendo la guía rectora para el grupo, y mecanismos de control”.

Calificadoras deben ajustar sus reportes

Durante su intervención en la capital dominicana, Méndez del Río se refirió a la importancia del papel de la calificación de las prácticas de buen gobierno, y apuntó que “hasta el momento, las calificadoras de riesgo integran la revisión de las buenas políticas de gobierno general de la empresa y su probabilidad de default dentro de su proceso de calificación a nivel global, ya que las mismas pueden afectar a las solvencias, objeto de calificación por parte de la agencia”.

“Pero aunque las malas prácticas de gobierno corporativo, internas o externas, pueden conducir a calificaciones más bajas en los ratings crediticios, las buenas prácticas no constituyen un factor calibrado y comparable entre instituciones y diferenciado que informe públicamente de la calidad del gobierno de una entidad”, señaló.

En esta línea, Méndez del Río presentó en el evento una propuesta de Rating de Buen Gobierno Corporativo para el sector financiero con el apoyo de la Fundación Microfinanzas BBVA, “fácilmente extendible y aplicable a cualquier tipo de sector, que permitirá evaluar el gobierno corporativo de las empresas a través de un rating simple”.

Además de esta propuesta, la Fundación ha realizado diversas iniciativas para impulsar el buen gobierno. Entre ellas, la elaboración de un “Código Universal de Gobierno Corporativo para EMFS” y una “Guía para la adopción práctica de principios de Buen Gobierno Corporativo”, además de la formación en buen gobierno de 250 miembros de directorios de más de cien entidades financieras a través de talleres de capacitación, informó la Fundación a través de un comunicado.

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