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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.
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jueves, 16 de abril de 2015

Modelos para el financiamiento de la producción de pequeña escala: Argentina y Latinoamérica

El panel fue organizado por el Fondo de Capital Social, en Buenos Aires
(fotos: MicroDinero)

(Textos recobrados de MicroDinero) El Fondo de Capital Social (Foncap) cerró esta semana su seminario internacional en Buenos Aires con la presentación del libro Estrategias de financiamiento inclusivas e integrales, que recoge destacadas investigaciones y ensayos sobre experiencias de financiamiento socioproductivo local y regional.

El libro contiene los doce primeros trabajos seleccionados y premiados en el marco del “Concurso de Proyectos de Investigación Foncap 2009/10”.

La presentación tuvo como marco la Feria del Libro de Buenos Aires y siguió al panel “El modelo de desarrollo y el financiamiento a las actividades productivas de pequeña escala en la Argentina y Latinoamérica”, animado por expertos nacionales y regionales.

La mesa contó con la participación del presidente del Foncap, José Ottavis; el director del Programa de Estudios Superiores en Economía Solidaria de la Universidad de San Martín (Unsam), Alejandro Rofman; el consultor del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda de Bolivia, Pablo Rossell; el representante en Argentina de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Alvaro García; el subsecretario de Financiamiento del Ministerio de Economía de la Nación, Adrián Cosentino y el subsecretario Pyme y Desarrollo Regional de la Nación, Horacio Roura.

Perspectivas sobre el financiamiento

Ottavis fue el encargado de abrir la discusión. El presidente del Foncap, luego de agradecer la presencia de expositores y del público, destacó el rol de esta institución en el financiamiento de actividades productivas de pequeña escala en Argentina y resaltó los avances del microcrédito desde la década del ’90, cuando “se miraba más a la entidad intermedia que al emprendedor como sujeto de derechos”.

Sostuvo que a partir de 2003, los cambios políticos en Argentina produjeron un cambio de paradigma, con el énfasis puesto en el emprendedor y el beneficiario. Y alentó a que el sector del microcrédito vaya más allá de la situación de urgencia para pensarse como herramienta de desarrollo sustentable.

A su turno, Rofman trajo a colación un reciente encuentro académico, impulsado por la Universidad de General Sarmiento, cuyo leitmotiv fue repensar las bases de la economía para su transformación. Señaló la importancia de considerar cómo se financia esa nueva economía, de carácter social y solidaria, y de cómo el crédito se convierte en un soporte básico y catalizador.

El académico dijo que será positiva la reforma a la Ley de Quiebras en el país, de modo de favorecer la recuperación de empresas y fábricas quebradas con la organización solidaria de sus trabajadores.

García, en tanto, ensayó una exposición más regional-global. Propuso pensar hacia dónde va la economía del mundo luego de la crisis del capitalismo en 2008-2009 y la emergencia de nuevos actores globales (mencionó a los países del denominado BRIC).

El economista uruguayo prefiguró una América Latina dinámica en este nuevo marco global, con lo cual la necesidad de financiar el crecimiento se torna crucial. Y en lo que hace a microfinanzas, puso de relieve el retroceso de los países del cono sur en relación a la mayor experiencia adquirida por la región andina, con lo cual, dijo, hay mucho por crecer.

A Rossell le tocó ilustrar la experiencia boliviana, en particular con el caso del Banco de Desarrollo Productivo (BDP). En una breve reseña, dijo que los tres principios que guían el modelo económico boliviano son la equidad, la soberanía económica y la inclusión. En este marco, el BDR busca llegar a segmentos del mercado a los que la industria microfinanciera, aun con su madurez, no ha podido llegar o lo hace con servicios todavía caros.

Precisó que a través de un fideicomiso a micro y pequeños productores el banco destina un fondo de US$ 100 millones para créditos con tasas subsidiadas (6%). Con ello, dijo, se ataca uno de los nudos del problema de financiamiento: el alto costo de las tasas de interés.

Finalmente, Cosentino expuso desde una perspectiva macro. Defendió la estrategia argentina para salir de la crisis, destacando lo que consideró una solidificación a partir de los propios recursos.

De la dimensión financiera, remarcó tres áreas sobre las cuales el gobierno aún tiene mucho por hacer: mejoramiento del sistema financiero tradicional, incremento del financiamiento de la economía social y compromiso con una agenda para el despegue de las microfinanzas.

A modo de cierre del panel, Roura planteó la importancia del sector pyme en la economía argentina. Dijo que de una masa empresaria con alrededor de 650 mil pymes, el 40 por ciento son microempresas, cada vez más competitivas e incluso algunas ya incursionando en mercados internacionales.

Dijo que el sector hoy cuenta con un menú de opciones de financiamiento y resaltó la coherencia entre una política macroeconómica y las políticas micro y sectoriales.

Investigadores premiados

Luego de las exposiciones, el coordinador del área de Capacitación y Fortalecimiento Institucional del Foncap, Oscar Minteguía (también coordinador de la publicación) presentó a cada uno de los investigadores premiados en el concurso, cuyos aportes han quedado materializados en el libro. Ellos son (el ordenamiento sigue un criterio exclusivamente temático):

- Ramón Cieza; María del Carmen Servat; Sergio Dumrauf y Mariana Barros, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad de La Plata: “Microcréditos como herramienta para el desarrollo rural. El caso del Banco Social de la Facultad de Ciencias Agrarias, UNLP”.

- Razzetti, Di Rocco, Tacconi, González, Raggio y Pierini, RED GESOL, Rosario, provincia de Santa Fe: “MicroBan, una experiencia en microcréditos contemplando el desarrollo regional”.

- Carolina Orchansky; Claudia Giner y Claudia Fontanesi, Centro de Comunicación Popular y Asesoramiento Legal (Cecopal), Córdoba: “El fondo de crédito rotatorio. Una experiencia de microfinanzas con mujeres populares de Córdoba”.

- María Laura Lamberto, INTEGRAR, Fundación para el Desarrollo Social; Gálvez, provincia de Santa Fe: “Las microfinanzas como parte de una política sistémica e integral de inclusión social”.

- Gisela Yanina Hidalgo, Obra del Padre Mario Pantaleo, González Catán, provincia de Buenos Aires: “Microcrédito + capacitación = Una fórmula exitosa”.

- Marcela Basterrechea, Vanesa Repetto y Mayra Silva, IMDEL; Instituto de Desarrollo Empresario Bonaerense (IDEB), provincia de Buenos Aires: “Ronda de negocios con crédito direccionado”.

- Susana Álvarez; Lorena Bordón; Romina González y Paula Valeri, organización Sol – Colegas, Consultores Legales Asociados, provincia de Neuquén: “Microcréditos en la economía social, experiencia del Banco Popular de la Buena Fe ‘Sol de otoño’”.

- Marcelo Carlos Romero, Consorcio de Gestión para el Desarrollo Local / Universidad Nacional de Rosario, San Miguel de Tucumán, provincia de Tucumán: “El microcrédito y su aporte a la economía social. Una experiencia de gestión comunitaria. La comunidad india de Quilmes”.

- Gilberto Alegre y Eduardo Pincione, Municipalidad de General Villegas, provincia de Buenos Aires: “El empujón”.

- Pablo Oscar Rodríguez Masena, IMDES La Matanza, provincia de Buenos Aires: “Algunas reflexiones críticas sobre el microcrédito como estrategia de financiamiento de emprendimientos de la economía social desde la experiencia del Banco de Fomento y Desarrollo del IMDES”.

- Verónica Mussio y Pablo Adrián Salvaza, Municipalidad de Rosario, provincia de Santa Fe: “Microfinanzas: un elemento de reducción de la pobreza. Propuesta para la mejor organización del sector en Argentina”.

- Rodolfo Ignacio Beazley y María Vanín, Asociación Civil Mujeres 2000, Buenos Aires: “Propuestas para la evaluación de las microfinanzas en Argentina”.

Parte de los investigadores distinguidos por el Foncap, en La Rural

Referencia

Estrategias de financiamiento inclusivas e integrales. Reflexiones sobre el desarrollo de las microfinanzas en Argentina (Foncap, Concurso de trabajos de investigación, VV.AA, Buenos Aires, 2011)


Publiqué este artículo el 4 de mayo de 2011 en MicroDinero

lunes, 30 de marzo de 2015

Innovaciones tecnológicas para la inclusión financiera: La novedad, los interrogantes

Stand del programa TEC-IN en el Foromic 2011. Nueva convocatoria en 2015.
(foto: MicroDinero)

(Textos recobrados de MicroDinero) Difícil sustraerse al atractivo de iniciativas que unen tecnología e innovación al servicio de la inclusión financiera, al menos desde sus propósitos.

Sin dudas fue uno de los temas más interesantes y transitados del Foromic 2011, que concluyó la semana pasada en San José de Costa Rica. El evento contó con la presentación del programa Tecnología para la Inclusión Financiera y las “12 Nuevas ideas para llegar mejor con finanzas inclusivas”, auspiciado por el Fomin, el BID y la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Los proyectos seleccionados introducen algún tipo de tecnología (típicamente banca móvil) en el marco de alianzas en cuyos diseños intervienen intermediarios financieros, operadores de telefonía móvil, empresas de pagos, redes de corresponsales no bancarios (CNBs) y terminales POS (puntos de venta), plataformas online, medios de comunicación, entre otros actores.

Las metas perseguidas difieren en su alcance, precisión e implementación, pero más o menos tienen en común el propósito de brindar servicios financieros seguros a comunidades pobres o de bajos ingresos, en su mayor parte de áreas rurales, que van desde el crédito, ahorro, seguro, remesas, entre otros.

Los doce proyectos seleccionados (2 de Uruguay, 2 de Bolivia y 1 de Chile, Paraguay, Brasil, Colombia, Honduras, República Dominicana, México y Bahamas, que recibirán financiamiento del Programa) son los siguientes:

- Banco Hogar (Banco Estado, Chile): Ofrecer servicios bancarios e información de interés para hogares y microempresas aprovechando ventajas de la televisión digital e internet.

- MUDE (Mujeres en Desarrollo Dominicana): Fortalecer inclusión financiera a mujeres de cuatro provincias del suroeste de República Dominicana a través de corresponsables no bancarios y plataforma peer to peer para captar donaciones).

- Corresponsables No Bancarios de Bancolombia: Ampliar red de CNBs a través del uso de tecnología celular.

- Santander-Micropagos, Uruguay: Creación de un ecosistema integrado por el Banco Santander, operadores móviles y la empresa de transacciones de pagos móviles Micropagos, para el desarrollo del microahorro rural.

- Nube Roja (Fundación Profin, Bolivia): Microfinanzas rurales a través de CNBs y oficiales móviles con dispositivos tecnológicos y dinero móvil.

- Minisucursales, México: Servicios financieros para pobladores rurales del sureste mexicano (Chiapas) vía negocios adheridos a la red de confianza de Solución Asea -entidad regulada- empleando tarjetas de banda magnéticas y uso de NIP para la seguridad de la información.

- Billetera Personal, Paraguay: Bancarización de usuarios de Personal mediante alianza con entidades bancarias.

- Tigo Money, Honduras: Facilitación de remesas y pagos a través de telefonía celular en 160 municipios de baja o nula bancarización, en alianza con bancos o cooperativas.

- Viva Cash, Bolivia: Extensión de billetera móvil utilizando red de Viva, la empresa telefónica de mayor distribución en el país, en alianza con bancos, buscando capilaridad tanto urbana como rural.

- Cuenta virtual STRO-Fucerep, Uruguay: Ofrecer un mecanismo confiable para que clases medias de bajos ingresos, que han incrementado su capacidad de ahorro, puedan bancarizar sus excedentes a través de una cooperativa regulada, usando tecnología de punta y CNBs.

- Mango, Bahamas: Orientar un servicio de plataforma de pagos electrónica hacia vecindarios acostumbrados al sólo-cash y que carecen de historial crediticio.

- Cignifi, Brasil: Piloto de scoring de crédito no tradicional basado en uso de teléfono móvil, buscando ampliar servicios de crédito y seguro hacia nuevos clientes.

Algunos interrogantes

Estas son sólo algunas de las inquietudes, dudas y observaciones surgidas a partir de los paneles, que sirven para pensar esta cuestión -a priori atractiva-bajo parámetros más realistas:

1- El factor confianza para la expansión de CNBs. Elegir correctamente los corresponsales que se integren a la red, resulta un elemento clave. Los negocios adheridos tienen que ser “vehículos de confianza” que aproxime a clientes no habituados y no propensos a ingresar a un banco.

2- En lo que hace a la red de agentes, una línea de discernimiento entre la verdadera inclusión financiera y una mera transaccionalidad. Cualquiera de estas iniciativas puede fracasar en su misión si no logra disponer esta ampliación de red al servicio de nuevos clientes y, prioritariamente, clientes pobres y de bajos ingresos. Análogamente, esta diferenciación puede plantearse en términos de banca móvil: modelo “aditivo” y modelo “transformacional” (véase artículo Movilidad l-e-n-t-a, de Juan Pablo Dalmasso, MicAméricas, septiembre 2011).

3- No hay modo de aventurarse solitariamente en estos proyectos. Cada uno reclama la participación y la interacción de diferentes operadores (financieros, telefónicos, terminales POS, plataformas, redes de pagos). Los esfuerzos tienen que ser cohesionados y fieles al fin inherentemente social y de desarrollo de estas iniciativas.

4- Las iniciativas de banca móvil suelen partir del presupuesto de que la red de telefonía celular señala un potencial para la expansión de servicios financieros. Cuando se argumenta la viabilidad de tales proyectos, se parte de la premisa de que dado equis porcentaje de penetración de teléfonos móviles (siempre alto) y equis porcentaje de bancarización (siempre bajo)…, etcétera. Como sabemos, los axiomas no se demuestran. Pero sí pueden discutirse. ¿Son homogeneizables el teléfono móvil y su uso para fines financieros?, ¿qué componente hay de una concepción fetichizante de las nuevas tecnologías en estos asertos? (Hay cierto paralelismo de esta cuestión con algunas iniciativas que parten del presupuesto de que la expansión del uso de internet y las redes sociales puede servir para incrementar los hábitos de lectura en niños y adolescentes, no habituados ni propensos al contacto con los libros).

5- No se mencionó mucho esta cuestión, pero es dable imaginar que cada una de estas propuestas la prefigura: el éxito de las finanzas inclusivas descansa sobre un programa efectivo de educación financiera. Y más: no sólo inculcar en la población el ABC del manejo del dinero, sino atender a los particularismos culturales y lingüísticos de las subregiones que echó por tierra, por caso, más de un proyecto de inclusión financiera en la India.

6- El retraso de América Latina, respecto a otras regiones, en implementación de iniciativas de branchless y banca móvil. Salvo alguna que otra experiencia en desarrollo de corresponsales, la región adolece de creatividad en prestación de servicios financieros de inclusión que no esté basada en los modelos tradicionales. Si bien se circunscribieron éxitos en Asia y África a condiciones de mercado muy específicas y hasta excepcionales (la banca móvil en Kenia se desarrolló en el contexto de una guerra), las doce iniciativas presentadas en el Foromic prácticamente tienen el carácter de pioneras. Hay mucho por transitar.

Publiqué este artículo el 16 de octubre de 2011 en MicroDinero


Nota del Editor: El Fomin acaba de abrir una nueva convocatoria del programa de Tecnologías para la Inclusión Financiera en América Latina y el Caribe (TEC-IN). Las instituciones que desean postular su interés para obtener financiamiento tienen tiempo hasta el 30 de abril de 2015. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Objeciones macro al Microscopio


(Mundo Microfinanzas) Sorpresa, irritación y algo de estupor fueron las reacciones que llegamos a percibir en Guayaquil, tras la presentación del Microscopio Global 2014, en el marco del reciente Foromic.

“Sin comentarios”, fue la lacónica -e irónicamente risueña- respuesta de un importante ejecutivo de una IMF boliviana, cuando Mundo Microfinanzas lo consultó una vez conocidos los resultados del nuevo informe elaborado por la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU). “La verdad es que estamos sorprendidos: no esperábamos tantos progresos en un solo año”, nos reconoció, a su vez, un alto directivo de Chile, país que escaló del 19° al 4° lugar.

Como se dijo en la presentación, y lo reflejamos oportunamente en otro post, el Microscopio ha modificado sus metodologías y ha ampliado su espectro de análisis. Se sugiere cautela. El informe ya no mide un entorno de negocios para ciertos productos microfinancieros, sino toda una infraestructura al servicio de la “inclusión financiera”. Con indicadores que comprenden desde la existencia o no de estrategias nacionales que explícitamente aborden la inclusión financiera, regulación para una variedad de productos y servicios que incluyen agentes bancarios y pago electrónico (además del crédito, ahorro y seguro), mecanismos de protección al cliente y resolución de quejas, requisitos para entidades no reguladas, entre otras innovaciones.

Al amplio abanico de indicadores y subindicadores del nuevo Microscopio debe agregarse el controversial “Factor de ajuste”, una innovación que trajo la edición de 2011 y que evalúa la estabilidad política de un país, así como su exposición a “conmociones” que puedan afectar la prestación financiera. Desde luego, se trata de un indicador que condensa un alto grado de subjetividad y sesgo ideológico.

Desde su lanzamiento en 2008 como proyecto piloto, en el marco del 10º Foromic en San Salvador, el Microscopio parece estar encontrando una metodología, un objeto y sus contornos cada vez más complejos. Aunque, por más sofisticación de variables y terminologías, el propósito de sus analistas no se ha modificado: medir la mayor o menor hospitalidad de un país hacia innovaciones financieras orientadas a la población de bajos recursos, desde una perspectiva prioritaria de mercado.

Todos esperamos con alguna ansiedad, en el último día de los Foromic, los resultados del Microscopio. Además del interés en sí, los rankings despiertan siempre esa sensación de vértigo morboso, de qué tan alto podemos escalar, qué tan dura puede ser la caída, si avanzamos o nos estancamos, quién mejora a expensas de cuál otro. La industria, primero en América Latina, luego a nivel global, lo ha adoptado como un instrumento y como guía. Pero no hay que pedirle al Microscopio más de lo que el Microscopio puede dar.

Como todos los rankings o índices, el Microscopio conlleva también un factor disciplinador. Instituye premios y castigos. Perú se mantiene desde 2009 como el país del mundo con “mejor entorno” para este negocio. Indudables méritos deben corresponder a Perú en la creación de reglas de juego propicias para las finanzas a escala micro. Pero lo que revela la persistencia del liderazgo es, ante todo, su apertura y sensibilidad hacia aquellas innovaciones de políticas que tienen la cancha marcada por los agentes principales del mercado (el chiche nuevo parece ser hoy el encolumnamiento detrás de una “Estrategia Nacional de Inclusión Financiera” patrocinada, curiosamente, por fundaciones internacionales y agencias de cooperación internacional) y la abstención frente a medidas que puedan ser consideradas intervencionistas o “distorsivas”, como los topes a las tasas de interés o la fijación de porcentajes mínimos de cartera para el crédito a la producción.

Fetiche y relevancia

Un buen ejercicio sería contextualizar los hallazgos del Microscopio a la par de otros índices que miden un sentido más amplio de la inclusión. En definitiva, la inclusión -y no sólo la inclusión financiera- es lo que en verdad nos preocupa. Una mirada centrada en la transaccionalidad financiera, desentendida del conjunto de políticas macro, nos situaría en un borde analítica y éticamente riesgoso. El interrogante que importa aquí es, ¿cómo posicionar la especialidad?; ¿cómo construir instrumentos de utilidad técnica sin caer en el tecnocratismo y el fetichismo?

En el mes de septiembre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer un informe donde se mide por quinquenios la calidad y el carácter inclusivo del crecimiento de países en desarrollo. El índice incluye variables macroeconómicas e indicadores sociales como la salud y la educación, así como conceptos vinculados a igualdad de oportunidades, protección del empleo y disminución de la pobreza. Para el último quinquenio medido (2005-2011), un país obstinadamente relegado por el Microscopio, como Argentina, aparece en el 3º lugar, con 0,830 puntos (similar al Coeficiente de Gini, este índice muestra un mejor desempeño cuanto más convergente sea a 1) detrás de Bulgaria (0,843) y China (0,842). Perú (0,778) se ubica en la posición 13º; Filipinas -tercero en el Microscopio 2014 y habitualmente país mimado por el EIU- aparece en el índice del FMI en posición 40º (0,709).

Veamos un segundo ejemplo: el Índice de Inclusión Social 2014, publicado por la revista Americas Quarterly, de la Americas Society/Council of the Americas (AS COA), de alcance continental, ubica a Uruguay, Argentina y Costa Rica, en ese orden, en la clasificación general (en el Microscopio 2014, estos tres países ocupan las posiciones 14º, 41º y 42º, respectivamente). Los tres obtienen mejor puntaje incluso que Estados Unidos, en cuarto lugar. La medición de la Sociedad de las Américas hace un seguimiento del respeto a una gama de derechos (vivienda digna, educación, empleo formal, igualdad de género y raza, participación política, etc) junto al acceso a los mercados. Lo interesante es que uno de los ítems medidos es “Inclusión financiera”. En este ítem específico, diferenciado según género, Estados Unidos ranquea en primer lugar (91,98% varones, 84,07% mujeres), seguido por Brasil (61,10 y 51,02) y Costa Rica (60,20 y 40,66); el resultado más pobre se registra en Nicaragua (15,10 y 12.82), mientras que Perú se ubica entre los más débiles en inclusión financiera (23,45 y 17,56).

Por cierto que esta medición carece del nivel de sofisticación técnica del Microscopio, pero, otra vez, ¿qué ocurre cuando integramos resultados de inclusión financiera en un cuadro social más amplio?; ¿qué pasa cuando al comparar índices de inclusión financiera con índices más abarcadores de acceso a derechos vemos que los buenos en uno pueden ser malos en otro y viceversa? Se podrá argumentar que no hay comparatismo posible, que se trata de instrumentos diferentes, que miden cosas diferentes. Pero, en ese caso, también debería admitirse la duda sobre la relevancia del instrumento. (Aclaremos que la comparación se propone con índices elaborados por el FMI y por una organización estadounidense fundada en 1965 por David Rockefeller: no por organizaciones chavistas).

Metáfora recurrente, pero siempre efectiva: que el árbol de la inclusión financiera no nos distraiga del bosque de la inclusión.

Referencias

Microscopio Global 2014. Análisis del entorno para la inclusión financiera (The Economist Intelligence Unit, con el apoyo del Fomin, CAF, Centro para la Inclusión Financiera de Acción y Citi Microfinance, 2014)

A Quality of Growth Index for Developing Countries: A Proposal (IMF Working Paper 14/172, Departamento Africano, por Montfort Mlachila, René Tapsoba y Sampawende J. A. Tapsoba, septiembre 2014)

Índice de Inclusión Social 2014, en Americas Quarterly (Verano 2014, Vol.7/Nº3, AS COA, por Rebecca Bintrim, Wilda Escarfuller, Christopher Sabatini, Alana Tummino y Adam Wolsky)

jueves, 6 de noviembre de 2014

Nuevo Microscopio ratifica supremacía de Perú: líder global en inclusión financiera

Imagen: Fomin

(Mundo Microfinanzas, en Guayaquil) El Microscopio Global 2014, con nuevas metodologías y mayor espectro de instituciones observadas, mantiene a Perú en lo más alto de este índice que mide el entorno para la inclusión financiera en 55 países.

El documento fue presentado esta mañana en Guayaquil, en el marco de la jornada de cierre del Foro Interamericano de la Microempresa (Foromic 2014), organizado por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin).

Entre los datos salientes del informe, además del cambio de metodologías y la ampliación del enfoque, surge que los tres países líderes (Perú, Colombia y Filipinas, con 87, 85 y 79 puntos respectivamente) se desmarcan nítidamente del resto. El top ten se completa con Chile (66), India (61), México (61), Bolivia (58), Paquistán (58), Camboya (56) y Tanzania (56).

El estudio es producido por la Economist Intelligence Unit (EIU), en colaboración con el Fomin, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF Banco de Desarrollo de América Latina, el Centro para la Inclusión Financiera de Acción International y Citi Microfinance.

Como explicaron los panelistas-comentaristas, el Microscopio ha ido evolucionando desde su primera edición en 2007 del microcrédito a las microfinanzas, y ahora de las microfinanzas al concepto más amplio de inclusión financiera. Una evolución que acompañe a su vez la evolución del sector, como explicó el especialista del Fomin, Sergio Navajas; “un mapa cada vez más completo”, de acuerdo con Alejandro Soriano, ejecutivo de CAF; “que incorpore la complejidad de lo que hemos aprendido sobre la vida financiera de los pobres”, según Michael Schlein, CEO de Acción, quien ofició de moderador del debate.

El estudio incorporó en la presente edición un total de doce indicadores cualitativos (con 1, 2 o hasta 3 subindicadores): Apoyo del gobierno a la inclusión financiera; Capacidad de regulación y supervisión para la inclusión financiera; Regulación prudencial; Regulación y supervisión de carteras de crédito; Regulación y supervisión de actividades de captación de depósitos; Regulación de seguros dirigidos a poblaciones de bajos ingresos; Regulación y supervisión de sucursales y agentes; Requisitos para entidades de crédito no reguladas; Regulación de pagos electrónicos; Sistemas de información crediticia; Reglas de conducta de mercado; y Mecanismos de reclamación y operación de los mecanismos de resolución de controversias. América Latina y el Caribe lidera tres de estos doce indicadores: regulación prudencial (empatado con Europa del Este y Asia Central), regulación y supervisión de sucursales y agentes, y gestión de quejas y resolución de conflictos.

Respecto a ediciones anteriores, el Microscopio 2014 incorpora mayor cantidad de productos bajo análisis (por ejemplo microseguros o pagos electrónicos); mayor cantidad de tipos de instituciones (financieras reguladas y no reguladas, y no financieras); unidades de prestación de servicios que van más allá de las sucursales (concretamente se ve cómo funcionan -allí donde funcionan- los agentes o corresponsales bancarios); y un marco institucional ampliado en apoyo a la inclusión financiera (por ejemplo los nuevos indicadores vinculados a protección de los usuarios).

Al explicar estas innovaciones, las analistas de EIU Romina Bandura y Jimena Serrano remarcaron la necesidad de tener cautela al momento de la comparabilidad, anticipando que los nuevos indicadores deberán ser refinados en el futuro.

Hallazgos

Algunos de los hallazgos destacados por el Fomin, principalmente vinculados a la región:

- América Latina y el Caribe y Asia oriental y meridional están empatados en la puntuación global regional más alta de inclusión financiera, seguida de África subsahariana, Europa oriental y Asia central, y luego el Oriente Medio y el Norte de África.

- El máximo puntaje de este año, Perú, y el segundo más alto, Colombia, son fuertes en todos los ámbitos en áreas más allá de las microfinanzas, situándose entre los cinco primeros en la mayoría de los indicadores. Colombia y Perú son los dos líderes mundiales en regulación prudencial y normas para la captación de depósitos, y tienen buenas normas sobre la regulación de los microcréditos.

- Bolivia y Brasil tienen el puntaje más alto a nivel mundial en facilitar la operación de agentes. Ambos países tienen regulaciones que permiten a una amplia gama de instituciones servir como agentes que pueden, como en el caso de Brasil, realizar pagos de facturas, abrir cuentas, y transacciones en efectivo de depósitos y retiros, entre otros.

- Chile y México están entre los diez primeros de este año gracias a los esfuerzos de adaptación de sus relativamente complejos y sofisticados sectores financieros a las necesidades de las poblaciones de bajos ingresos de sus países.

- Los países latinoamericanos deben avanzar en regulaciones para pagos electrónicos y microseguros.

Los países de la región que se posicionan a partir del décimo lugar son Brasil, Paraguay y Uruguay (14°, 53 puntos); Nicaragua (18°, 51), República Dominicana, Ecuador y El Salvador (23°, 48); Panamá (31°, 44); Jamaica (33°, 43); Guatemala (36°, 39); Costa Rica (41°, 37); Argentina (42°, 36); Honduras (44°, 35); Trinidad y Tobago (48°, 33); Venezuela (49°, 28) y Haití (55°, 16).

Con las reservas comparabilísticas del caso, los países que más escalaron de 2013 a 2014 son Chile (de 19° a 4°), Colombia (de 7° a 2°), México (de 18° a 5°), Brasil (de 20° a 14°); a su vez, los que más perdieron con el cambio metodológico son El Salvador (de 8° a 23°), República Dominicana (de 10° a 23°), Honduras (de 27° a 44°) y Bolivia (de 2° a 7°).

El Microscopio 2014 ratificó la singularidad de Perú en el sector de las microfinanzas y la inclusión financiera, convirtiéndose por séptimo año consecutivo en líder global. Para el estudio, “Perú es líder en el desarrollo de estrategias innovadoras y coordinadas en la promoción de la inclusión financiera con objetivos como una creciente penetración bancaria, una mejora de la educación financiera, la reducción de costos de transacción y el fomento del uso de la tecnología”.

Participaron también del panel del Foromic John Owens, asesor de servicios financieros digitales por la Alianza para la Inclusión Financiera (AFI), y Wang Kejin, de la Comisión de Supervisión Bancaria de China (CBRC). Sus comentarios del Microscopio tocaron lo relevante a políticas públicas de inclusión financiera de países en desarrollo y los recientes pero progresivos avances que experimenta China en la prestación de servicios financieros a pequeñas y medianas empresas, población rural y otros colectivos vulnerables.

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miércoles, 29 de octubre de 2014

Pertenecer a (y sentirse como) clases medias en América Latina


(Mundo Microfinanzas) La capacidad de ahorrar, junto con el nivel educativo, son factores gravitantes en América Latina como diferenciadores sociales y al momento de auto-percibirse como de clases medias.

Uno de cada tres latinoamericanos
es de estratos medios
Un nuevo estudio de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, develado este martes, detecta que los individuos de la región con posibilidad de ahorro tienen un 12,18% más de probabilidad de considerarse como miembros de la clase media.

El hecho sugiere, para los autores de la publicación, que una situación presupuestaria más holgada permite satisfacer necesidades fundamentales y acumular capital que luego pueda destinarse a inversiones, crecimiento y protección ante eventualidades. “Esta cualidad de estabilidad hace que los individuos sean más proclives a sentirse pertenecientes a los sectores intermedios”.

La investigación La creciente pero vulnerable clase media de América Latina. Patrones de expansión, valores y referencias halla que, para 2010, uno de cada tres latinoamericanos pertenecía a la clase media, si bien el 37% sigue siendo vulnerable y puede regresar a la pobreza.

De acuerdo con los autores -que citan diversa bibliografía-, la consolidación de clases medias tiene impacto en el desarrollo de los países: como fuente de valores que promueven el trabajo, el ahorro y la frugalidad; impulsando el surgimiento y mantenimiento de las democracias; como factor de estabilidad política; como contribución a la cohesión social, mitigando tensiones entre las clases bajas y altas; propiciando la introducción de reformas dirigidas a la formación de capital humano y una mejor gobernanza del Estado, entre otras expresiones.

El estudio toma en cuenta datos globales y establece algunas comparaciones del fenómeno de la emergencia de clases medias en América Latina con otras regiones en desarrollo, como el sudeste asiático, Europa del Este, Medio Oriente y África subsahariana.

Variables y mapas

Uno de los aspectos interesantes que releva el trabajo es el vinculado a cómo las personas se perciben como pertenecientes a una u otra clase social, y la eventual divergencia entre esa percepción y datos objetivos como nivel de ingresos.

En América Latina, según los autores, se observa que hay un alto porcentaje de la población que suele considerarse de clase media aun cuando posee ingresos inferiores o superiores al estrato medio. Mientras el 53% de los encuestados (el estudio menciona distintas encuestas, entre ellas la EcoSocial) se considera clase media, sólo el 31% del total posee ingresos que son consistentes con tal status.

En algunos países -la investigación menciona el caso de México- la clase media evidencia un componente marcadamente aspiracional: en el período 2004-2009 se observa una discordancia de casi el 48%, pues el 81% de la población se percibía como clase media, si bien tan sólo el 33,6% tenía ingresos correspondientes con tal estrato.

Los resultados sugieren cuatro variables que repercuten en la probabilidad de que una persona tienda a sentirse como de clase media: el nivel educativo, la posibilidad de ahorrar, supervisar a alguien en el trabajo y que el jefe de familia esté empleado.

Otra variable indica que un país con mayor ingreso per cápita y menor desigualdad tiende a hacer más convergente la auto-representación y la inscripción objetiva como parte de la clase media.

Con datos de fines de la década pasada, Argentina era el país de la región con una clase media-alta de mayor tamaño (31,3%), seguido por Uruguay (20,5%), Chile (14,9%), Costa Rica (13,3%) y Brasil (10,6%). Casi todos los países de la región ponen de manifiesto un notable crecimiento si se comparan estos valores con casi dos décadas antes. A comienzos de los ‘90, los cinco países con mayor clase media-alta eran Uruguay (16,8%), Argentina (12,9%), Paraguay (9,1%), México (7,6%) y Chile (7,1%).

En lo que hace al tamaño de las clases medias-bajas, los cinco países que encabezaban la medición regional en 2009 eran también Argentina (31,8%), Uruguay (30,2%), Chile (28%), Costa Rica (24,5%) y Brasil (21,4%). A comienzos de la década del ’90, en cambio, el lote era liderado por Uruguay (34%), Argentina (28,7%), Paraguay (22%), Costa Rica (15,8%) y Venezuela (15,7%).

Finalmente, en cuanto al tamaño de la clase vulnerable a fines de 2000s, el mapa regional mostraba a México con el porcentaje más elevado (44,3%), seguido por Venezuela (43,4%), Ecuador (42,3%), República Dominicana (41%) y Chile (40,9%). A comienzos de los ’90 la situación era otra, con Paraguay como el país más vulnerable (47,3%), seguido por Venezuela (46,9%), Costa Rica (42,1%), Argentina (40,6%) y República Dominicana (40%).

Referencia

La creciente pero vulnerable clase media de América Latina. Patrones de expansión, valores y preferencias (CAF, por Michael Penfold y Guillermo Rodríguez Guzmán, Serie Políticas Públicas y Transformación Productiva Nº 17, 2014, Caracas)

martes, 14 de octubre de 2014

Crowdfunding: CAF dobla cada dólar destinado a financiar microempresas en América Latina


(Mundo Microfinanzas) CAF-banco de desarrollo de América Latina firmó un acuerdo de cooperación técnica con Kiva para apoyar necesidades de financiamiento de microempresarios de América Latina a través de su plataforma de crowdfunding.

Los visitantes a Kiva.org pueden elegir a empresarios dentro de América Latina a los que quieran apoyar con un préstamo de 25 dólares o más. A través del Loan Matching Program, cada dólar prestado a un microempresario de la región será igualado por CAF hasta un total de US$ 180 mil, con el propósito de apoyar entre 200 y 400 microempresas.

El crowdfunding, también conocido como financiamiento masivo, consiste en la recolección colectiva de recursos para financiar iniciativas promovidas por personas o instituciones y suele involucrar el uso de internet. Esta modalidad ha sido utilizada para diversos propósitos tales como el financiamiento de películas, campañas políticas, obras sociales o para otorgar créditos, en lo cual se ha especializado Kiva, dijo CAF a través de un comunicado.

Según la entidad, la operación representa el primer financiamiento directo de un banco de desarrollo en América Latina en una plataforma de crowdfunding.

En América Latina, Kiva ha administrado US$ 171 millones a 436 mil microemprendedores de 18 países y tiene una cartera activa de US$ 15 millones.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Agenda de las microfinanzas y la economía sostenible


Perth, Australia. Foro y Plenario de la Alianza Mundial para la Inclusión Financiera (GPFI), del G20, 1 y 2 de septiembre de 2014. Oficialmente lanzado en diciembre de 2010 en Seúl, la GPFI es la plataforma de los países del G20, países no-G20 interesados y sectores involucrados que lleva adelante la implementación del plan de acción en lo concerniente a inclusión financiera del grupo. Durante el evento se discutirán las recomendaciones del reciente informe del Banco Mundial The Opportunities of Digitizing Payments (“Oportunidades de los pagos digitales”), financiado por las organizaciones Better Than Cash Alliance y Bill & Melinda Gates Foundation (agosto 2014, Washington DC), donde se examinan por primera vez pruebas a nivel mundial de cómo los pagos digitales ofrecen ventajas inmediatas tanto a los remitentes como a los receptores en economía en desarrollo, y de la capacidad que tienen dichos pagos para aumentar el acceso de los ciudadanos a herramientas financieras económicamente asequibles. El informe, elaborado por el Grupo de Investigaciones sobre el Desarrollo del Banco Mundial para la presidencia australiana del G20, destaca también la manera en que los pagos digitales ayudan a aumentar la independencia financiera de las mujeres, al eliminar las restricciones que impone sobre ellas una economía basada únicamente en el dinero efectivo.

Buenos Aires, Argentina. Foro Futuro de los Lugares, 1 al 3 de septiembre de 2014, Hotel Panamericano, presentado por la organización sueca Ax:on Johnson Foundation y ONU Hábitat, “Las calles como espacios públicos y generadoras de prosperidad urbana”. Segundo de los tres eventos preparatorios de Hábitat III, megaevento sobre ciudades que Naciones Unidas hará en 2016 (el primero tuvo lugar en 2013, en Estocolmo, y el tercero será en 2015, también en la capital sueca). Se trabaja en una agenda urbana global centrada en las personas y el derecho al espacio público. Soluciones para el siglo XXI; El arte de hacer lugares (placemaking); Calle y vida en ámbitos formales e informales; Espacios públicos sociables e inclusivos. Foro Calles en América Latina, presentado por el Instituto para la Ciudad en Movimiento (IVM, en francés). Experiencias en Karachi, Buenos Aires, Estocolmo, Bombay, Bogotá, Nueva York, Shanghái, Londres, Adelaida, entre otras ciudades.


Washington DC, Estados Unidos. Conferencia Anual CAF, 3 y 4 de septiembre de 2014, organizada conjuntamente con el Diálogo Interamericano y la Organización de Estados Americanos (OEA), Willard Intercontinental Hotel. Seis sesiones abordarán los siguientes temas: “Cuba en la encrucijada: ¿qué se puede esperar?”; “Elecciones y desarrollos políticos en América Latina: Foco en Bolivia, Brasil, Colombia, Uruguay y Venezuela”; “Panorama económico en América Latina: ¿fin de fiesta?”; “Petróleo, shale gas y renovables: transformaciones en la matriz energética global y su impacto en Latinoamérica”; “Innovación social en el sur global” y “Mujeres que se levantan: tomadoras de decisión influyentes en Latinoamérica”. Habrá además un conversatorio que tratará desafíos hemisféricos a veinte años de la primera Cumbre de las Américas, entre otras discusiones.


Mérida, México. 17ª Cumbre del Microcrédito, 3 al 5 de septiembre de 2014, Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, organizada por la Microcredit Summit Campaign y el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Pronafim), del gobierno mexicano. El tema global que guiará las discusiones es “La próxima generación: Innovaciones en microfinanzas”. La agenda de Mérida 2014 tratará de responder a la pregunta de cómo atender mejor a la próxima generación de clientes y promover una industria microfinanciera centrada en el cliente. Asimismo se interrogará sobre “la próxima generación de líderes” de las microfinanzas y cómo los marcos regulatorios pueden promover innovaciones y cultivar la transparencia. Plenarias, talleres, cursos de capacitación, visitas de campo, ponencias de expertos y referentes internacionales de las microfinanzas. Eventos pre-Cumbre (1 y 2 de septiembre) y post-Cumbre (6 de septiembre). Las plenarias: Poner fin a la pobreza extrema (3 de septiembre, 12:00 hs), Cultivar la próxima generación de líderes (3 de septiembre, 15:00 hs), Llegar a los excluidos (4 de septiembre, 9:00 hs), Construir caminos para salir de la pobreza (4 de septiembre, 16:00 hs), Haciendo mercados seguros para los vulnerables (5 de septiembre, 9:00 hs). Véase programa del evento.

Asunción, Paraguay. V Congreso Latinoamericano de Educación Financiera (CLEF 2014), 9 y 10 de septiembre de 2014, Granados Park Hotel, organizado por la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) y la Asociación de Bancos del Paraguay. Los ejes del contenido académico del CLEF 2014 son: Campañas y trabajos de educación financiera que realizan las asociaciones bancarias (Asoban Paraguay, Asbanc Perú, Ahiba Honduras, Febraban Brasil), por entidades de carácter público o estatal (Banco Central del Paraguay, Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia del Uruguay y Ministerio de Educación de Colombia) y por entidades bancarias o del sector financiero (Visión Banco Paraguay, Banco Davivienda Colombia, Banco de Crédito del Perú, Itaú Unibanco Brasil); sostenibilidad y protección al consumidor.


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