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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.
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martes, 31 de marzo de 2015

Iskenderian: "Tenemos que ser mucho más exigentes en cuanto al tipo de inversores"

Mary Ellen Iskenderian en un evento de la WWB en octubre de 2011 en Nueva York
(foto: Women's World Banking)

(Por Helen Morgan, Textos recobrados de MicroDinero) Mary Ellen Iskenderian, presidente y CEO de Women’s World Banking (WWB), expuso sus puntos de vista sobre el futuro de las microfinanzas luego de la reciente dimisión de Muhammad Yunus al frente del Grameen Bank, pionero en el microcrédito. La ejecutiva habló en una entrevista exclusiva con MicroDinero.

MicroDinero: Tomando en cuenta los problemas políticos de Muhammad Yunus y el Grameen Bank en Bangladesh, y las dificultades experimentadas por el sector microfinanciero en la India luego de la crisis en el estado de Andhra Pradesh, ¿cuál es su opinión acerca de la actual situación de las microfinanzas?

Mary Ellen Iskenderian: Bien, aquellas situaciones han producido definitivamente un cimbronazo en la industria, de manera injusta en ambos casos. En lo que hace al conflicto de Muhammad Yunus con el gobierno, pienso que fue políticamente motivado, expresamente orientado hacia el contexto político de Bangladesh. Es realmente lamentable que haya tenido un efecto de reverberación, porque responde a una circunstancia localizada. Y es particularmente desafortunado que ello ocurra en un país donde uno puede ver los efectos apreciables y notorios que han tenido las microfinanzas. Uno ve allí la penetración sumamente profunda en la población pobre que recibe servicios de microfinanzas y ve hogares que cambiaron ostensiblemente como resultado de aquellas intervenciones.

En Andhra Pradesh, las fuerzas políticas se vieron inquietadas por el modo como crecieron las microfinanzas, en parte porque sus propios programas microfinancieros resultaban menos atractivos como consecuencia del ingreso de jugadores más eficientes y comerciales. Siento que la salida a bolsa de SKS fue el fósforo que encendió el tinglado que había sido dispuesto por el gobierno de AP.

Creo que las recomendaciones del RBI no fueron lo restrictivas y draconianas como habíamos temido. Pienso que tendrán un efecto drástico en el sector, que para muchas IMFs de la India será muy dificultoso mantenerse sustentables sobre la base del modelo impuesto por el RBI. Pero se puede ver el vaso medio vacío o medio lleno. Al fin no fue tan malo como podría haber sido o como las recomendaciones originales del Comité Malegam propugnaban.

En términos generales, creo que una lección importante ha sido que muchos profesionales e instituciones de la red WWB han agudizado su sensibilidad a las interferencias políticas, reconociendo que deben mantenerse en buen trato con los políticos, pero sin dejar que interfieran en sus empresas. Pienso que es muy positivo el hecho de que en la mayoría de los países estemos yendo hacia modelos de microfinanzas más regulados, que puedan moderar interferencias políticas severas. Pero, tú sabes, si el primer ministro quiere interponerse no hay regulador que pueda impedirlo.

Pese a todo, la industria sigue muy fuerte. Estamos asistiendo a tasas de crecimiento pre-crisis en toda nuestra red, con un crecimiento de más del 30%. Pienso que es un crecimiento más controlado que el que podría haberse registrado antes de que todos estos hechos ocurrieran. Pero esta es todavía una industria muy efervescente.

MD: ¿Cree que las informaciones difundidas en los últimos meses contra el Grameen Bank de Bangladesh pueden comprometer la credibilidad de las microfinanzas en el mundo?

MEI: Pienso que está a salvo. En todo caso lo que podría verse amenazado -y no vinculo esto con una crítica al Grameen Bank o al Profesor Yunus- es el modelo de préstamo grupal, de créditos relativamente pequeños. Si comenzamos a ver la promesa de las microfinanzas, y no ya sólo el microcrédito, tendremos allí lo que realmente surge con fuerza. Hay que intentar que se autoricen productos y una gama de servicios de seguro y pensión con precios y modalidades acordes a la población de bajos ingresos; estas personas tienen diferentes comportamientos financieros. Así pues, el viejo modelo de la pequeña línea de crédito que hace cambiar la vida de la mujer emprendedora, creo que ese modelo, definitivamente, se está modificando.

MD: ¿Cuál cree que será finalmente el modelo de negocio de microfinanzas que triunfe? ¿El modelo social sin fines de lucro?, ¿o el modelo con altos retornos para los inversores?

MEI: Creo que es necesario que sea un negocio social. Un modelo de microfinanzas exitoso siempre tomará en consideración su alcance social y su impacto social. Los inversores que buscan altos retornos en microfinanzas pueden hacerlo, hay todavía algunas inversiones extraordinariamente remunerativas. Pero yo espero que ese no sea el modelo al que se apegue la industria y que nos volvamos mucho más exigentes en cuanto al tipo de inversores y sus expectativas en relación con las instituciones microfinancieras. Las instituciones en la red WWB se han vuelto mucho más conscientes en asegurarse un alineamiento de intereses. Que la búsqueda de beneficios, la sustentabilidad y el impacto social vayan por el mismo canal. A mí me gustaría ver multiplicarse la rentabilidad del sector.

MD: ¿Cómo definiría el modelo propuesto por WWB? ¿Cree que sigue ese ejemplo?

MEI: Estamos desde luego intentándolo. Una cosa que nos hemos comprometido en nuestra red es no concebir productos que pongan en riesgo la sustentabilidad. La sustentabilidad está en el corazón de una institución exitosa. Pero también estamos dedicando mucho tiempo y atención a garantizar que los productos diseñados se ajusten a las necesidades de, en nuestro caso, la mujer. La WWB tiene el Centro para el Liderazgo en Microfinanzas, que está abierto a las 200 IMFs mejor rankeadas del mundo, no sólo para las que integran nuestra red, y el modelo de liderazgo que estamos inculcando, junto con la Wharton School, insiste mucho en que los líderes de las instituciones alcancen altos desempeños financieros en equilibrio con la misión social. De modo que se trata de un modelo de liderazgo muy explícito en cuanto a equilibrar ambas cosas.

MD: ¿Piensa que ha habido progresos o contratiempos en los últimos años en relación a la conquista de los derechos de la mujer para tomar iniciativas en la producción económica?

MEI: Creo que hay mucha gente que está bastante frustrada por la falta de progresos y tú puedes ver, cuando analizas indicadores de género en el World Economic Forum o del Banco Mundial, que hay todavía resultados bastante desalentadores en términos de participación económica de la mujer. Entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aquellos enfocados en la mujer son los que avanzan más lento aun cuando, al mismo tiempo, advierto que hay más atención y conciencia sobre el valor de invertir en muchachas, en mujeres, debido al impacto, al efecto multiplicador que logras, ya que llegas al resto de sus familias o al resto de sus comunidades. Pero me gusta creer que estamos en la antesala del progreso, porque ciertamente la conciencia sobre estas cuestiones es muy grande.

MD: ¿Cómo cree que podría ser afectada la mujer hoy, con la situación actual de la industria?

MEI: Lo que realmente nos preocupa en todo esto de que los gobiernos estarían intentando interferir con el sector microfinanciero, es que las mujeres quedarían a expensas de las mismas opciones, malas y limitadas, que tenían antes del surgimiento de las microfinanzas y muchas se verían obligadas a tomar dinero de créditos caros, de usureros, o con metodologías informales. Estos negocios siempre se han mantenido activos y saludables pese al crecimiento de las microfinanzas y pienso que irían prestos a llenar ese vacío. Tú no puedes en verdad hacer un plan de negocios si tienes un capital caro y limitante, que acabarás por reembolsarlo hasta el fin de los días. Así que creo que se trata de una cuestión de elección. Y lo que a mí particularmente me entusiasma con el desarrollo de las microfinanzas es que verdaderamente abres las opciones financieras de los hogares.

Este artículo se publicó originalmente el 28 de mayo de 2011 en MicroDinero (traducción de Martín Páez Molina)

Metodologías grupales de crédito: La contragarantía confundió a mujeres en la India

Grupo de mujeres clientes de la microfinanciera india ESAF

(Textos recobrados de MicroDinero) Mary Ellen Iskenderian, presidente y CEO de la Women’s World Banking (WWB), es una de las voces líderes en la industria de las microfinanzas. Su organización es la mayor red de instituciones y bancos microfinancieros del mundo.

En una reciente entrevista con The Source, uno de los blogs de la red digital del The Wall Street Journal (Five Lessons for the Microfinance Industry), Iskenderian identificó y respondió a temas candentes que han surgido en la industria de las microfinanzas en los últimos años.

Un gran desafío para la industria, explicó, es evitar situaciones como la crisis de Andhra Pradesh, en la India, en las cuales reportes de suicidios de prestatarias que no pudieron cancelar sus créditos llevó al gobierno a tomar duras medidas en materia de regulación.

En este caso, Iskenderian asigna gran parte de culpa al sistema de reciprocidades, donde el dinero se presta al individuo pero el crédito tiene el aval del grupo. La responsabilidad de la contragarantía, explicó la directiva, genera una formidable presión social sobre la prestataria al momento de tener que cancelar su crédito, llevando incluso en casos extremos al suicido cuando no puede cumplir con su compromiso.

“Hubiera sido más seguro si sólo ellas se hacían responsables del crédito a su nombre”, dijo Iskenderian.

Otro punto importante es monitorear los créditos que se solicitan para consumo antes que para actividades empresariales. Esto no siempre es negro y blanco, explicó la ejecutiva de la WWB. Muchos créditos utilizados para mejorar estándares de vida, en particular entre los muy pobres, contribuyen directamente a la actividad financiera de una familia.

“En la mayoría de los casos el primer cambio es pasar de un piso de barro a otro de madera. El impacto en la salud que este solo hecho conlleva para la familia es enorme y considerarlo como una mera mejora del hogar es subestimarlo”.

La líder de la red se refirió también a la diferencia entre empleo e iniciativa emprendedora (jobs vs entrepreneurship), reconociendo que “no todas quieren ser una emprendedora”. Para Iskenderian, el movimiento de las microfinanzas debe concernir a la inclusión financiera, la cual puede traducirse en capacidad para emprender pero sin excluir otros aspectos de las finanzas personales.

“Mi visión de las microfinanzas es más de inclusión financiera que un modo de iniciativa empresarial. Hemos comprobado que la combinación de ahorro, educación, crédito y un pequeño seguro hace una gran diferencia”, dijo.

También se refirió a si la mujer debe continuar o no siendo el foco de las microfinanzas. Algunos se preguntan si este enfoque estaría creando un sistema descompensado que tal vez pone demasiada atención en la mujer. Pero Iskenderian considera que darle a la mujer roles financieros activos es, en general, más consistente con las normas culturales de los lugares donde las microfinanzas se están desarrollando.

“El ahorro, incluso en las sociedades más tradicionales, es un rol de género respetado para la mujer. Ellas son las administradoras financieras de los hogares”, afirmó.

Cuando la mujer dispone de un “ingreso excedente”, continuó, tienden a invertirlo en cuidado de la salud, educación o mejoras para el hogar. Las que sobreviven a la edad fértil tienen además mayor probabilidad de vivir más que los hombres.


Publiqué este artículo el 26 de julio de 2011 en MicroDinero

martes, 24 de febrero de 2009

La crisis obliga a IMFs a adquirir la solvencia de la banca comercial


(Mundo Microfinanzas) La directora ejecutiva de la red Banco Mundial de la Mujer (WWB), Mary Ellen Iskenderian, admitió que la crisis financiera global está afectando la industria de microcréditos, aunque subrayó que el nivel de incumplimientos en el pago de los préstamos sigue siendo bajo y pronosticó que, pese a la coyuntura, el capital privado seguirá impulsando el crecimiento de este segmento de negocios.

Mary Ellen Iskenderian
"Las tasas están por los cielos", reconoció Iskenderian, en declaraciones a la agencia de noticias Reuters, que ayer difundió una extensa entrevista con la titular de la organización.

Afirmó que las entidades de microfinanzas encuentran crecientes dificultades debido al aumento de las tasas que pagan para financiar sus prestaciones.

Destacó que, en el marco de la situación de crisis existente, muchos bancos sólo prestarían dólares o euros, “lo que significa que las entidades de microfinanzas tienen que afrontar, además, el riesgo del tipo de cambio”.

Explicó que los tomadores de microcréditos tienen un nivel de cumplimiento con respecto a sus obligaciones financieras del 98 por ciento, índice muy superior al promedio que exhiben los clientes de los bancos comerciales.

Si bien reconoció que “las deudas riesgosas habían aumentado ligeramente”, puntualizó que el problema más importante son los pagos tardíos y no los incumplimientos.

Efecto paradójico de la crisis

Iskenderian, sin embargo, cree que la crisis que está golpeando al sistema financiero global no necesariamente significará un desastre para los emprendedores y microempresarios que residen en los países pobres.

Argumentó que las exigencias del momento obligan a las entidades de microfinanzas a perfeccionar su funcionamiento y desenvolverse prácticamente con la solvencia de los bancos comerciales. Esta dinámica las vuelve lucrativas y eficientes porque, a la vez que fomentan la cultura del ahorro, ofrecen servicios sostenibles.

"La crisis está acelerando el desarrollo de estas instituciones hacia empresas formales, reguladas, que toman depósitos y pueden usar esos ahorros como una fuente de fondos y no ser dependientes de los préstamos externos", afirmó.

Pero los efectos de la coyuntura están obligando a las IMFs a actuar con mayor rigor para seleccionar sus clientes y aplicar una política de préstamos sostenible debido a la creciente falta de financiamiento internacional. Incluso portavoces de la WWB reconocieron que compañías que operan en su red han visto reducir su cartera de clientes en el último trimestre de 2008.

La WWB, creada en 1989 y con sede en Nueva York, es considerada el sistema de instituciones de microcréditos más grande del mundo. Sus actividades están orientadas a concretar la integración de las mujeres en el orden laboral y empresarial, así como a fomentar el acceso igualitario a los recursos económicos.