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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.
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miércoles, 22 de abril de 2015

Sobre los topes a las utilidades en microfinanzas


(Textos recobrados de MicroDinero) En consonancia con el paper del CGAP difundido esta semana -firmado por los expertos Greg Chen, Stephen Rasmussen, Xavier Reille y Daniel Rozas y titulado Indian Microfinance Goes Public- la analista Eva Pereira, desde un blog de la revista norteamericana Forbes, evaluó el giro que está tomando la industria microfinanciera global, ostensiblemente expuesto con la oferta pública inicial (IPO) de SKS en la bolsa de la India.

Eva Pereira
Así como los consultores del CGAP consideran que la comercialización de SKS marca una “transición crítica”, Pereira propone, desde el título de su artículo, un reexamen de la misión que tradicionalmente se le asignó a las microfinanzas como respuesta a las necesidades de financiación de los pobres (Re-Examining The Microfinance Mission: Should Interest Rates Be Capped?).

El artículo parte de la cuestión de las tasas de interés (¿es necesario fijarles un tope?, se pregunta el título). Y el disparador de la pregunta, según explicita la autora, fue un panel realizado el 14 de septiembre, organizado por el Microfinance Club de Nueva York (MFCNY), en el que procuraron responder al interrogante cuatro especialistas provenientes de al menos dos campos bien diferenciados: Camilla Nestor, vicepresidente de programas de microfinanzas de Grameen Foundation, y Chuck Waterfield, CEO y presidente de MFTransparency, en representación de organizaciones sin fines de lucro, por un lado; y Brian Cox, CEO de MFX Solutions y Michael Edberg, director de inversiones en MicroVest Capital Management, representando los intereses comerciales de las microfinanzas, por otro.

Pereira introduce el artículo mencionando que el debate ético sobre las super-ganancias a partir de créditos a los pobres se agudiza a partir del éxito rotundo de la IPO de SKS, la mayor microfinanciera de la India, que recaudó US$ 358 millones de inversores institucionales e independientes. Originalmente lanzada como organización sin fines de lucro, la firma fundada por el indo-estadounidense Vikram Akula fue ampliando su escala y tamaño hasta adoptar el modelo comercial.

La mayor preocupación que despierta esta tendencia viene, naturalmente, de quienes están enfocados a la misión social de las microfinanzas, una actividad desarrollada como respuesta al mainstream financiero, que falló en la provisión de finanzas a los pobres.

Desde la perspectiva de las ONGs, señala la autora del artículo, los modelos for-profit han venido a pervertir el movimiento microfinanciero. Las altas tasas de interés son percibidas en dirección opuesta a la filosofía original establecida por Muhammad Yunus en Bangladesh, en la década del ’70. Consideran que las empresas ponen los intereses de los accionistas por encima de sus clientes. Argumentan también que los créditos a este segmento considerado no bancarizado (o mejor, no bancarizable) debido a los lugares geográficos remotos donde vive o por su estado de pobreza, son repelidos bajo este modelo rentístico. Como consecuencia de las expectativas de rédito de los inversores, las compañías pondrán foco en prestatarios establecidos en mercados consolidados antes que invertir en la expansión de las fronteras microfinancieras hacia las regiones sub-asistidas y más riesgosas. Una preocupación adicional se refiere a la falta de un cuerpo regulatorio para la industria que demande transparencia, monitoree prácticas de crédito abusivas y asegure educación financiera. Hasta ahí los argumentos de la rama “fundacional”, principista de las microfinanzas.

El sector for-profit de la industria adopta otra postura. Ellos arguyen que las altas tasas de interés se justifican, ya que permiten una operación sostenible, capaz de alcanzar escala más fácilmente que el modelo sin fines de lucro. También sostienen que las tasas, vistas en el contexto de la región que se sirve, son más bajas que las cargadas por prestamistas informales. Tasas más altas además incrementan los márgenes de ganancia que atraen a inversores y, eventualmente, a competidores. Su argumento es que hay un fondo significativamente más importante de dinero disponible entre inversores que buscan retornos, que entre donantes indiferentes a la rentabilidad. Finalmente, afirman que con márgenes incrementados, las compañías de microfinanzas pueden reinvertir en el desarrollo de nuevos productos, atendiendo a una miríada de necesidades de la población pobre.

Así se plantean los dos modelos en el artículo de Pereira.

La autora refiere luego a los orígenes de la industria. La historia del Grameen Bank en Bangladesh dando créditos a unos 7,5 millones de personas, con activos por US$ 1.000 millones. El caso de ACCION en Recife, Brasil, convertida hoy en una organización sin fines de lucro que sirve a 8 millones de clientes en todo el mundo, desembolsando un total de US$ 31 mil millones en microcréditos.

Pero aquello que nació imbuido de una razón eminentemente social, se desarrolló a través de los años. El movimiento ha devenido global, estimándose que hay 10 mil instituciones de microfinanzas en todo el mundo. Desde los ’70, habrían emergido tres tipos de modelos de inversión en microfinanzas, explica la autora:

- Fondos de desarrollo de microfinanzas: operan como non-profits, buscando retorno social sobre sus créditos;

- Fondos de inversión en microfinanzas con objetivo dual: buscan tanto retornos sociales como financieros , conocidos como “double bottom line”;

- Fondos comerciales: el paso final en la evolución de la industria.

¿Deben ponerse topes a las tasas?

Luego de esta introducción histórico-analítica, la autora se enfoca en la cuestión de las tasas de interés. Se trata, afirma, de un dilema moral que está afrontando la industria. Desde el ingreso de prestamistas comerciales, los modelos basados en donantes han criticado las altas tasas que cobran estos nuevos actores. Sumado a ello, han encontrado particularmente controvertible la generación de beneficios a partir de las emisiones a bolsa, como la de SKS.

Pero recuerda que fue un banco mexicano el primer caso testigo para analizar esta cuestión: Banco Compartamos. Originalmente concebido como sin fines de lucro, en 1990, una década después adoptó el modelo for-profit, en un esfuerzo por ampliar su escala. En 2007 se estableció como banco de microfinanzas que cotiza en bolsa, llegando a recaudar US$ 458 millones. Según recuerda Pereira, cuando se supo que al mismo tiempo que lanzaba su IPO Compartamos cargaba los créditos con un interés anual de alrededor del 86%, más de uno acusó a la entidad de usuraria. La operación mereció de parte de Yunus, y los considerados “fundadores” del microcrédito, ásperas invectivas.

Sin embargo, matiza la analista de Forbes, cuando uno ve el contexto del mercado mexicano, las tasas de Compartamos demuestran ser más bajas que los estándares de préstamo locales, que llegan hasta cobrar tasas del 175%. Desde la IPO de 2007, agrega, las tasas de interés del banco han ido continuamente en baja, reflejando una combinación de competencia creciente y eficiencia estructural.

Conclusiones

La autora concluye que, si bien la preocupación por las tasas de interés en microfinanzas comerciales es legítima, su rol en la industria es algo importante. Los prestamistas que buscan beneficios permitirán a la industria elevar la escala, para lo cual se recurre a los mercados de capital global. Un documento del Deutsche Bank -cita- revela que sólo una fracción de la demanda global de microcréditos está asistida. Se estima que mientras el monto actual de microcréditos roza los US$ 25 mil millones, otros 250 mil millones adicionales serían necesarios en orden a satisfacer la demanda global. Los prestamistas comerciales proveen acceso a vastos fondos de capital que no pueden ser equiparados por los modelos basados en donantes. Adicionalmente, el éxito de prestamistas comerciales atraerá a competidores, que eventualmente presionarán por una baja en las tasas de interés.

Finalmente, Pereira destaca el problema de la transparencia. Mirando hacia adelante, la transparencia tendrá que asumir un rol importante en la industria, a fin de conservar la confianza entre quienes estén a ambos lados de la ecuación. Sea a través de mecanismos de auto-regulación, o bien a través de marcos regulatorios, la transparencia -crucial para mantener la integridad de la industria- tiene que ser rigurosamente cumplida.

Publiqué este artículo el 2 de octubre de 2010 en MicroDinero


Nota del Editor: La referencia para el documento del CGAP mencionado, en español, es Las microfinanzas indias salen a cotización: la oferta pública inicial de SKS (CGAP, Enfoques Nº 65, por Greg Chen, Stephen Rasmussen, Xavier Reille y Daniel Rozas, Septiembre de 2010, Washington DC)

Hipótesis acerca del sobreendeudamiento en microfinanzas


(Textos recobrados de MicroDinero) La crisis en las microfinanzas de la India ha generado un apasionado debate en torno a las causas que la provocaron. Y un término ha empezado a propagarse como si se tratara de la contraseña para comprender el episodio: sobreendeudamiento.

Sanjay Sinha
Los blogs de destacadas instituciones globales se hacen eco de esta discusión y se convierten en verdaderos foros donde puede seguirse el pulso de la industria, lo que preocupa, lo que moviliza, lo que se argumenta. El blog del CGAP es uno de estos dinámicos centros de opinión: allí el tema del sobreendeudamiento ha atraído la participación de destacados profesionales y analistas de distintas partes del mundo.

Como para aportar algo de estos intercambios hacia el interior de un debate latinoamericano, que ha conocido y puede volver a atravesar escenarios críticos como el de la India, a continuación se presenta la opinión de Sanjay Sinha, gerente general de la agencia de rating de microfinanzas india M-CRIL. Para Sanjay, la solución a la actual coyuntura en Asia pasa por un rediseño de los productos, mejor adaptados a las necesidades de los clientes. Esto conduciría a tasas de crecimiento más moderadas del sector, pero sostenibles y seguras.

Según el directivo de M-CRIL, el debate global en torno al sobreendeudamiento tiende a focalizar como causa las altas tasas de crecimiento. El argumento -explica el analista- es que el crecimiento se obtiene a partir de la escasa responsabilidad de IMFs que quieren hacerse fácilmente de clientes, estimulándolos a tomar crédito y metiéndolos inadvertidamente en problemas. Esto define al sobreendeudamiento como un problema sesgado hacia la oferta.

Indudablemente este fenómeno juega un rol significativo en la creación de sobreendeudamiento, pero sería útil además analizar el problema desde la óptica de la demanda y el diseño del producto, propone Sanjay. Y formula la siguiente pregunta: ¿Hay algo en el diseño del producto que inherentemente incumpla con la demanda y lleve a los clientes de microfinanzas, en los hechos, a ir en detrás de nuevos créditos, a menudo con demasiado éxito, granjeándose así las dificultades?

Por más desmedidas e incluso codiciosas que sean las empresas, señala el autor del artículo, nadie de hecho obliga a la gente a tomar préstamos más allá de su capacidad de repago. Así que debe haber algo más, en las condiciones bajo las cuales la industria opera, que está llevando a los clientes a elegir la asunción de más y más compromisos.

Recuerda Sanjay que una de las consecuencias del crecimiento exponencial de la industria microfinanciera en muchos países de Asia fue que las IMFs tuvieron que contratar a un número cada vez mayor de staff y capacitarlos en períodos de tiempo cada vez más breves a fin de enrolar clientes y desembolsar fondos.

Callejón sin salida

Como resultado de ello, afirma, hubo escaso éxito en inculcar al staff la misión de las microfinanzas de llegar a los pobres y excluidos, y construir relaciones con ellos. La construcción de esta relación es la que permite al personal comprender la vida y los medios de sustento de sus clientes para, de ese modo, apoyarlos cumpliendo con sus necesidades financieras en un marco de servicio. Las IMFs han tenido que limitar recientemente el tamaño de los créditos a niveles excesivamente bajos.

Esto ha llevado a las instituciones a minimizar riesgos reduciendo el tamaño de las cuotas del crédito y bajar costos eliminando tareas, como la de valorar el préstamo. O bien desdeñando las calificaciones y, en virtud de ello, reducir el salario del oficial de crédito. Desafortunadamente, opina Sanjay, esta metodología crediticia ha conducido a las microfinanzas en la India a un callejón sin salida, con la crisis actual del sector -y las no menos dramáticas crisis en otras partes de Asia del sur- como resultado inevitable.

En opinión del analista indio, no debe sorprender que, en última instancia, el resultado del crecimiento haya sido la presión sobre oficiales de crédito para relajar esfuerzos en adquirir clientes e intentar captarlos de otras IMFs. El cliente, insatisfecho con el monto de financiamiento disponible, inevitablemente irá en búsqueda de una multiplicidad de instituciones para alcanzar lo que necesita. Esto ha causado un entorno de micro-circulación que se asemeja a un laboratorio donde una mujer de hogar de bajos ingresos tiene que lidiar con 2 a 5 encuentros con IMFs por semana mientras, al mismo tiempo, maneja el hogar, atiende a su familia y se dedica a su microemprendimiento (traducimos “laboratorio” allí donde el autor usa la expresión hot house, literalmente “invernadero”, suponiendo que el sentido se refiere al clima anómalo donde tiene que desenvolverse esa mujer, ocupada constantemente, como si su temporalidad no conociera las alternancias propias del día y de la noche, o del régimen de las estaciones). Por desgracia, sentencia Sanjay, en procura de obtener “dinero fácil” de varias fuentes, algunos clientes administraron mal sus negocios y, como la gente tiende a hacer en todos los niveles sociales, incurre en sobreendeudamiento.

“La respuesta a este problema es animar a las IMFs a dejar de prestar miserias a la gente y avanzar hacia el financiamiento en serio de la microempresa”, propone el autor. Esto entrañaría, según su visión, una serie de cambios: primero, una determinación real de las necesidades de financiamiento del cliente a través de una correcta valoración del crédito; segundo, la concesión de préstamos mucho más grandes que en la actualidad; y tercero, consecuentemente, la contratación de un staff mejor formado y remunerado, capacitado para actuar correctamente en la evaluación del crédito y solidificar relaciones con los clientes.

“Los mayores costos de esta actividad podrían cubrirse con el mayor tamaño de los créditos pendientes, donde la desaceleración resultante sería además beneficiosa para asegurar una tasa de crecimiento más moderada. Esta solución implica un cambio radical en el modelo negocio microfinanciero (al menos en Asia) pero, dadas las circunstancias, sería algo bueno para las microfinanzas y bueno para la inclusión financiera”, concluye.

Publiqué este artículo el 18 de febrero de 2011 en MicroDinero

lunes, 20 de abril de 2015

"¿Están ustedes ayudando a los pobres o los están perjudicando?"


(Textos recobrados de MicroDinero) “Microfinanzas: ¿Hay realmente una crisis?” fue el tópico de un seminario en línea de 90 minutos presentado por LocalVoice4Development.org (LV4D), una organización dedicada a la reducción de la pobreza en el mundo.

Bob Bragar
El fundador de esta organización holandesa y moderador del debate, Bob Bragar, consultor independiente y asesor en inversiones de impacto con más de quince años de experiencia, planteó la cuestión a un grupo de panelistas provenientes de regiones claves para el movimiento microfinanciero, como son Asia del sur, América Latina, África y Europa del este.

A partir de una serie de clips de reportes de la BBC cuestionando la efectividad de las microfinanzas, Bragar abrió el debate a los panelistas disparando a boca de jarro: “¿Están ustedes ayudando a los pobres o los están perjudicando?”.

Sanjay Sinha, de la India, fue el primer orador. Fundador de la firma M-CRIL (Microcredit Rating International), Sinha es licenciado en Ciencias Económicas por la Oxford University y miembro del grupo asesor de Naciones Unidas en Sectores Financieros Inclusivos.

“Creo que hay una crisis. Hay ciertamente un problema y el problema necesita ser atendido”, dijo Sinha. Describió la situación en algunos puntos de la India, como el estado de Andhra Pradesh, que cayó en una crisis debido a un crecimiento explosivo y una relajación de los controles en los créditos.

Dijo que crisis similares tuvieron lugar en otros países en desarrollo, como Bangladesh, Camboya y Nepal, pero que las instituciones microfinancieras continuamente negaron el problema.

“No hay aún un entorno internacional sólido como para que las IMFs se centren en las necesidades financieras de los clientes y no sólo en lograr un número de clientes o el tamaño de su portafolio. Esto en microfinanzas es de una enorme irracionalidad que ha conducido a esta crisis”.

Sinha fue seguido por el peruano Luis Felipe Derteano, presidente del Grupo ACP, uno de los más importantes grupos inversores en microfinanzas de América Latina con presencia en diez países de la región.

Derteano explicó que a diferencia de la más circunscripta crisis de la India, descripta por Sinha, América Latina experimentó un tipo de crisis derivada de factores externos como la crisis económica mundial.

Gobierno sólido, mayor protección al cliente, enfoque orientado a la triple base personas-planeta-beneficios y empresas basadas en servir a la economía real son algunas de las claves para mantener al sector a flote, explicó. Además enfatizó en la importancia de entender las culturas locales.

“Hay que aprender a respetar las realidades de cada país. Tienes que ser muy mexicano en México, muy boliviano en Bolivia, muy argentino en Argentina”, señaló el directivo.

La sudafricana Zenele Mbeki, presidenta ejecutiva de Women’s Development Business Trust y directora de WDB Investment Holdings, habló sobre la situación en su país, que ya pasó por una legislación significativa en los últimos años con la Ley de Microcrédito de 2007. La ley promueve el crédito limpio, transparente, competitivo, sustentable y accesible y protege a los consumidores.

Damian von Stauffenberg, fundador y presidente de MicroRate, respondió a Mbeki, argumentando que “las microfinanzas en Sudáfrica pueden haber sido amadas hasta la muerte por el gobierno. El gobierno intentó apoyar al microcrédito, pero hasta el punto de la gestión, de cómo debe darse un microcrédito. Con lo cual se privó al microcrédito de su elemento empresarial, algo absolutamente esencial para que sea exitoso”, dijo.

Mikhail Mamuta, presidente del Centro Ruso de Microfinanzas, habló a continuación. Describió un país con un sector microfinanciero subdesarrollado pero en rápido crecimiento, que se ha recuperado completamente de los daños ocurridos durante la crisis económica global en 2008.

“Para responder la cuestión de si hay una crisis aquí en Rusia, yo diría que ahora no. Pero la industria de las microfinanzas estuvo en crisis dos años cuando sucedió la crisis económica global. La principal razón no fue de la propia industria microfinanciera. Estamos todavía en una situación donde las microfinanzas están menos desarrolladas que lo que se necesita”, dijo Mamuta.

Von Stauffenberg dio la presentación final del webinar, hablando más en general sobre la percepción de la crisis. El ex directivo del Banco Mundial sostuvo que mientras ciertas regiones han experimentado crisis, las microfinanzas en su conjunto no están en un estado de crisis y todavía sigue siendo viable como arma para la lucha contra la pobreza.

“Yo no pienso que haya una crisis per se. Una crisis de las microfinanzas cuestionaría su validez como herramienta para luchar contra la pobreza. Algo así pondría en entredicho su derecho a existir, y si no es efectiva, si no funciona, estamos en problemas. Esto no se da en todo lo que vemos, muy por el contrario. Lo que vemos son crisis en países aislados”, dijo el experto alemán.

Si bien reconoció la realidad de las crisis en Marruecos (2007), Bosnia (2008), Nicaragua (2009) y la India (2010), arguyó que estas crisis fueron incidentes aislados ocasionados por un crecimiento excesivo, de más del 100% anual en muchos casos. Las microfinanzas, dijo, no tienen una falla de principios sino que pueden fallar dadas circunstancias extremas.

Von Stauffenberg puso la situación en perspectiva. Dijo: “Lo que se ha presentado aquí puede hundir a cualquier institución financiera. No se trata de si se presta a un pobre a un ultra rico. Si creces demasiado rápido, si no conoces a tu prestatario, si no conoces especialmente las condiciones financieras de los prestatarios, tarde o temprano la realidad hablará por sí misma y tú estarás encaminándote a un problema, y eso es exactamente lo que sucedió”.

240 miembros de la audiencia en representación de 127 organizaciones y 40 países asistieron al semanario en línea de LV4D. Inversores en microfinanzas, ejecutores de políticas y académicos se encontraron entre los participantes.


Publiqué este artículo el 9 de octubre de 2011 en MicroDinero

Andhra Pradesh en la perspectiva de Europa


(Textos recobrados de MicroDinero) El futuro del sector microfinanciero, tomando en cuenta las repercusiones violentas de la crisis en el estado indio de Andhra Pradesh, fue tratado durante la Semana Europea de las Microfinanzas 2010, encuentro llevado a cabo en Luxemburgo, organizado por la Plataforma Europea de Microfinanzas (e-MFP).

383 participantes, representando a 285 organizaciones europeas (ONGs, bancos, inversores, investigadores e instituciones de desarrollo) expresaron su confianza en el futuro de la industria, destacando que la mayoría de las instituciones microfinancieras continúan la práctica del crédito responsable, contribuyendo a la inclusión financiera y al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs).

Discusión sobre finanzas responsables,
Semana Europea de las Microfinanzas 2010

En una declaración, fechada el 2 de diciembre de 2010, la Red sostuvo que “la emergencia de una burbuja de sobreendeudamiento que causó la crisis en Andhra Pradesh produjo con razón un revuelo de alarma dentro del sector. Sin embargo los actores de las microfinanzas hacen hincapié en el carácter multidimensional de la situación -que ha llevado a trágicos acontecimientos- y a proponer soluciones alternativas a una regulación inadecuada que se está aplicando actualmente”.

“Andhra Pradesh -explica la plataforma-, uno de los 28 estados en la India, tiene un contexto microfinanciero específico. Ha tenido un sector prestamista bien desarrollado, apoyado y estimulado por el brazo de desarrollo rural del gobierno estatal. La fuerte presencia de grupos de autoayuda (SHGs, en inglés), que comenzaron a crearse en los ’80, animaron a muchas IMFs a establecerse en AP, aprovechando las ventajas de la emergencia de una cultura crediticia rural. Estas IMFs se convirtieron en las primeras en atraer capital de los mercados internacionales. Experimentaron un crecimiento impresionante, pero se volvieron insustentables debido a la multiplicidad de prácticas de préstamo que llevaron a un sobreendeudamiento de algunos clientes”.

“Las actuales medidas de emergencia que se aplican en Andhra Pradesh, tales como la cancelación de deudas o los topes a tasas de interés, no son apropiadas y, en última instancia, pueden poner en peligro al sector. La industria microfinanciera necesita responder a cada crisis con un retorno a los principios de las microfinanzas con su objetivo único y originario de asistir a los más vulnerables para convertirse en personas productivas y autónomas”.

“La importancia del desempeño social y financiero necesita ser enfatizada en todos los niveles de la cadena de las microfinanzas. La e-MFP trabaja en la actualidad con prácticas responsables y apoya los principios de protección al cliente de microfinanzas de The Smart Campaign y la iniciativa Microfinance Transparency, que bregan por un precio justo, transparente y responsable, como medidas concretas para garantizar que los actores europeos promuevan principios de microfinanzas socialmente responsables”.

“El sector de las microfinanzas también debe desarrollar y adoptar modelos económicos autosustentables y eficientes, que tengan en cuenta los costos reales de la prestación de los servicios. La maximización de los beneficios no es el objetivo pero, evidentemente, las pérdidas podrían llevar a una industria insustentable”, continúa la declaración europea.

“La infraestructura financiera como los bureaus de crédito y la regulación son importantes a los efectos de proveer un marco para la transparencia de tasas de interés, así como controles apropiados a nivel institucional, evitando el sobreendeudamiento y estimulando prácticas sanas de recupero. Las recientes directrices del Comité Basilea sobre captación de depósitos en microfinanzas proveen una referencia útil en relación a supervisión bancaria”.

“La Semana Europea de las Microfinanzas convoca a un mayor desarrollo de las prácticas de microfinanzas hacia una inclusión financiera real. Esto significa el desarrollo de nuevos productos financieros como el ahorro, el microseguro o los servicios de remesas para los pobres. Esto no sólo permitiría un mayor apoyo a los esfuerzos económicos de los pobres sino también, por ejemplo, a que las IMFs que acepten depósitos puedan desarrollar objetivos más estrechamente alineados con el bienestar de sus clientes”.

Y concluye: “Las Naciones Unidas, en la conferencia por los diez años sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, hizo hincapié en que las microfinanzas y la inclusión financiera deben alcanzar mayor escala a fin de acelerar el progreso hacia los ODMs, especialmente con vista a reducir la pobreza e incrementar el empoderamiento de la mujer. La Semana Europea de las Microfinanzas representa la materialización de esta causa y los actores microfinancieros trazaron esta semana una trayectoria confiable hacia esos resultados. Es a través de la financiación responsable que la industria eludirá la inestabilidad y continuará avanzando en procura de alcanzar su potencial social”.

Referencia

Microfinance Activities and the Core Principles for Effective Banking Supervision (Bank for International Settlements, Comité Basilea sobre Supervisión Bancaria, Basilea, Agosto de 2010) 


Publiqué este artículo el 8 de diciembre de 2010 en MicroDinero

jueves, 9 de abril de 2015

Andhra Pradesh: consejos desde México


(Textos recobrados de MicroDinero) Banco Compartamos sugirió a los legisladores de Andhra Pradesh abstenerse de fijar topes a las tasas de microcréditos, si es que quieren evitar que los pobres deban recurrir a prestamistas informales o queden sin acceso al crédito.

Carlos Danel
Compartamos, una de las mayores compañías mundiales de microfinanzas, con un 50 por ciento del share mexicano, propuso al estado indio construir sólidos bureaus de crédito que ejerzan un mayor control sobre el sector.

“Pienso que lo que están tratando de hacer tendrá un efecto contraproducente; globalmente esto ha tenido consecuencias contrarias a las deseadas: la gente termina inclinándose por prestamistas de dinero, en general no regulados y que cobran altas tasas de interés”, declaró Carlos Danel, fundador y vicepresidente ejecutivo de Compartamos, en una entrevista telefónica con el periódico DNA, de Bombay, publicada este miércoles.

Según Danel, los legisladores que deberán decidir la nueva regulación en Andhra Pradesh pueden dificultar el crecimiento de la industria en la India y agravar más la situación de los pobres si fijan límites a las tasas de interés. Puso el ejemplo de Colombia donde, de acuerdo con el fundador de Compartamos, los techos fijados por el gobierno a las tasas de interés han limitado el crecimiento de IMFs, que sólo llegan al 7% de la población.

Esto se debe, explicó el ejecutivo mexicano, a que los techos de las tasas fuerzan a muchas compañías a elevar el tamaño promedio del préstamo, situándolos, en consecuencia, lejos del alcance de los pobres. En Colombia, el saldo promedio de crédito por prestatario es de 1.117 dólares contra 300 en México.

En México, donde no existen limitaciones para las tasas, las IMFs llegan al 14 por ciento de la población contra un 3% en India, según estudio del Deutsche Bank, citado por DNA.

“Puedo visualizar fácilmente el origen del problema… ustedes (India) deben pensar en tener buenas agencias de crédito antes que poner límites a las tasas de interés”, dijo Danel.

A comienzos de diciembre, el gobierno del estado de Andhra Pradesh -alegando una supuesta ola de suicidios provocadas por cobradores de microfinancieras- presentó un proyecto de ley en la asamblea sobre regulación de la industria. Si bien la legislatura todavía no lo trató, algunos analistas indios creen que un consenso generalizado de todos los partidos políticos hará que la iniciativa avance sin dificultades. El proyecto fija topes a tasas de microcréditos y restricciones a las prácticas de reembolso, limitado a una vez al mes los cobros de deudas (anteriormente era una vez por semana).

Publiqué este artículo el 23 de diciembre de 2010 en MicroDinero


Nota del Editor: la fijación de topes a las tasas de interés finalmente no prosperó. Sí, en cambio, otras medidas de protección de clientes de microfinancieras, como los cobros mensuales. En su informe India’s 25 Leading MFIs (Bombay, junio de 2014), la agencia de rating Crisil señaló que hay mejores condiciones estructurales en el sector, incluyendo mayor claridad regulatoria e introducción de bureaus de crédito que han traído más confianza de accionistas e inversores. Según Crisil, los límites regulatorios en la India a los márgenes de beneficio podrían impactar en la rentabilidad de las principales IMFs en el corto plazo, lo que podría mitigarse en el largo plazo con un incremento de las eficiencias operativas. De acuerdo con el informe, con una tasa de crecimiento anual (CAGR) del 42% en los últimos dos años en activos por préstamos, el sector microfinanciero de la India superó robustamente la crisis de Andhra Pradesh.

Microfinancieras de la India, disuadidas de seguir a SKS


(Textos recobrados de MicroDinero) Desde este lunes está en vigencia la ley de instituciones de microfinanzas en el estado de Andhra Pradesh.

Sunita Laxma Reddy
El nuevo cuerpo legislativo, que busca poner fin a prácticas coercitivas de IMFs del estado, al sureste de la India, había sido aprobado el 14 de diciembre por la Asamblea Legislativa y un día después por el Consejo Legislativo, en Hyderabad.

La norma tiene como primer antecedente el decreto firmado el 15 de octubre por la administración encabezada por el jefe de ministros Kiran Kumar Reddy, apenas se conocieron los primeros conflictos entre instituciones y clientes del estado (la ley es prácticamente un copy-paste de aquel decreto).

Según dijo la ministra de Bienestar de la Mujer, Sunita Laxma Reddy, ante la Asamblea Legislativa, los conflictos derivaron en el suicidio de 75 prestatarias que no pudieron soportar las presiones de los cobradores de crédito.

“No sólo hay IMFs que cobran tasas usurarias de interés sobre los créditos a las mujeres sino que además adoptan tácticas de mano dura para el cobro. Las IMFs vienen trabajando sólo con la motivación de hacerse de importantes beneficios a costa de los desventurados pobres”, denunció la funcionaria.

El gobierno además sostiene que las IMFs cobran tasas de interés extremadamente altas. Algunas han reconocido ante la District Rural Development Agency (DRDA, principal órgano que supervisa la implementación de los programas anti-pobreza del Ministerio de Desarrollo Rural del estado) que cobran tasas de hasta el 50 %.

El nuevo dispositivo legal establece el registro obligatorio de todas las IMFS del estado y obliga a efectuar cobros mensuales (no ya semanales) y a llevar a cabo reuniones con los prestatarios en sedes oficiales (como por ejemplo los panchayat u oficinas municipales), entre otras disposiciones.

No dispone, en cambio, topes a tasas de interés, un reclamo de las principales microfinancieras agremiadas del país. Sin embargo en su informe al Comité Malegam, que estudia cambios en el marco regulatorio para las microfinanzas de toda la India, sugiere no cargar intereses a los clientes más de un 8% por encima del costo del capital (en general provisto por bancos comerciales). Las IMFs toman fondos de los bancos a un 13% de interés, con lo que, para el estado de Andhra Pradesh, un valor orientativo estaría en el orden del 21%.

En estas consideraciones hechas al Comité, el gobierno de Andhra Pradesh fue más allá: recomendó que no debería permitirse a IMFs ir a ofertas públicas en los mercados de capital, porque ello equivale a que el foco del sector vaya dirigido a la maximización de beneficios. Y propone limitar la inversión de capitalistas privados y promover a inversores sociales.

De prosperar estas recomendaciones (el Comité Malegam daría a conocer su informe a mediados de este mes, en tanto que el Reserve Bank of India -RBI- se expediría dentro del primer semestre, según trascendió), la salida comercial que vienen preparando varias IMFs, siguiendo el camino de SKS, se vería cortada de cuajo.

Publiqué este artículo el 3 de enero de 2011 en MicroDinero


Nota del Editor: Efectivamente, los episodios de Andhra Pradesh cerraron el camino a varias IMFs de la India, con planes de incursión bursátil. Hoy SKS sigue siendo la única microfinanciera del país que cotiza en el mercado público de inversiones.

martes, 7 de abril de 2015

Cinco malentendidos sobre microfinanzas


(Textos recobrados de MicroDinero) Las microfinanzas suelen ser objeto de varios reclamos. La analista Nisha Kumar Kulkarni seleccionó los que, a su juicio, son “cinco malentendidos sobre las microfinanzas” y los analizó poniéndolos en perspectiva, con algún sesgo hacia el entorno asiático. Su artículo fue publicado en la revista electrónica Beyond Profit, de Intellecap, en la India (beyond profit, “The new microfinance”, Nº 19, Junio 2-15, 2011, Bombay).

Nisha Kumar Kulkarni
1) Tasas de interés exorbitantes: Los reclamos por tasas de interés prohibitivamente altas han sido culpables de todo, desde la bancarrota hasta los suicidios de agricultores. ¿Las IMFs cobran tasas de interés para arruinar a los prestatarios pobres? Uno de los argumentos decisivos a favor de las microfinanzas es que las personas pobres sólo accederían al crédito vía prestamistas locales que, típicamente, cargan intereses mucho más altos y presionan al prestatario hasta hacerlo caer en una trampa de endeudamiento.

2) Sobrepréstamo (Overlending): ¿Se sobrevenden créditos a los pobres y se promueve una vida basada en la deuda (life on credit)? Se trata de un reclamo difícil de probar, pero a comienzos de este año BRAC, de Bangladesh, admitió promover financiamiento a prestatarios ya sobreendeudados. Harold Rosen, director ejecutivo del Grassroots Business Fund, destacó recientemente que la administración desafortunada debe ser atribuida a la industria y a los prestatarios y no al modelo microfinanciero en sí mismo.

3) Crédito vs ahorro y seguro: El acceso al crédito es un servicio muy valorado por los pobres, pero ¿es la panacea contra la pobreza? Las IMFs ponen el acento en fondos de préstamo más que en promover ahorros o seguro. En la actualidad, las microfinancieras ofrecen un amplio abanico de servicios financieros, pero el énfasis sigue puesto en el crédito. Los reguladores se muestran cada vez más proclives a permitir que las IMFs puedan tomar depósitos, tanto para promover el ahorro como para reducir la dependencia de las instituciones sobre los bancos comerciales.

4) ¿Sólo para poner en marcha negocios? Las microfinanzas modernas, tal como se las conoce hoy, comenzaron en la década del ’70 como el financiamiento a emprendedores pobres en busca de oportunidades generadoras de ingresos. Sin embargo, el desarrollo y crecimiento de pequeños negocios no son las únicas razones por las que los pobres valoran al microcrédito. El pobre recurre al microcrédito como un medio para pagar los gastos de cada día, como educación, electricidad, alimentos y vivienda.

5) La desventaja urbana: ¿Las microfinanzas sólo funcionan en las áreas rurales? En las aldeas, los vecinos se conocen e interactúan unos con otros de manera regular, facilitando la creación de grupos de auto-ayuda. Pero tal sentido de comunidad, ¿cómo puede ser trasladado al contexto urbano? Los migrantes rurales representan predominantemente al pobre de las grandes ciudades y ellos han desplegado sus propias comunidades bajo emplazamientos urbanos. Formar un grupo ya es difícil. Pero más lo es encontrar a las personas indicadas que vendan los préstamos, personas que puedan identificarse con los pobres urbanos y comprender sus necesidades sin condescendencias.

Publiqué este artículo el 2 de agosto de 2011 en MicroDinero

lunes, 6 de abril de 2015

Crisis de liderazgos: ¿Se latinoamericaniza la gestión de la pobreza?


(Textos recobrados de MicroDinero) La foto no tiene ni seis meses.

Yunus, Iskenderian y Akula debaten en Nueva York, en 2010
(foto: Clinton Global Initiative)

Fue durante la última cumbre convocada por la Iniciativa Clinton en Nueva York. Allí estaba el panel de microfinanzas y tres protagonistas estelares: el fundador y director ejecutivo del Grameen Bank, Muhammad Yunus; la presidenta y CEO de la Women’s World Banking (WWB), Mary Ellen Iskenderian y el fundador y CEO de SKS Microfinance, Vikram Akula. Tema en cuestión: la controvertida tendencia de la industria hacia la comercialización.

De esos tres protagonistas, dos ya no son los mismos.

Cuestionados, tocados, sobrepasados por la dinámica voraz de los acontecimientos, Yunus y Akula, aun después de la confrontación polar de modelos que los separó en aquella cita neoyorquina (¿o habrá que decir “como consecuencia de” tal confrontación?) ven diluir hoy su autoridad de pionners y referentes. Akula, tras los escandalosos episodios endilgados a cobradores de microfinancieras de Andhra Pradesh, estado indio donde SKS tiene su sede; Yunus, caído en desgracia por una movida del gobierno bengalí para sacarlo del máximo cargo ejecutivo del Grameen Bank.

India y Bangladesh: ambos países concentran un tercio de los pobres del mundo, según cifras del Banco Mundial.

¿Qué pasó en apenas seis meses? ¿Qué cataclismo hizo que dos de los tres panelistas de septiembre, en uno de los más caracterizados e influyentes foros globales, expongan hoy su credibilidad ante el escrutinio de una comunidad mundial que difícilmente mire con indiferencia presuntos fraudes a costa de los pobres?

A los fines del análisis importa menos la concatenación fáctica que llevó a estos quiebres de autoridad, que los posibles efectos que tales quiebres pueden producir en la construcción de una posición discursiva sobre la pobreza. Es posible que tanto en el caso SKS como en el asunto Grameen el diablo (político) haya metido la cola. Es posible también que la mojigatería mediática haya exacerbado, en uno y otro episodio, el trazo grueso (morboso) de los acontecimientos y haya omitido la consideración fina (técnica) de una operatoria financiera extremadamente sensible y específica.

Pero lo cierto, y no hay que tener demasiada agudeza para observarlo, es que ambos affaires desembocaron en lo mismo: la intervención estatal. ¿Síntoma?, ¿presagio? ¿Van las microfinanzas hacia un modelo más intervencionista y regulador? ¿Vamos hacia una latinoamericanización de la gestión de la pobreza? Por ahora son sólo preguntas disparadoras de hipótesis.

Lo interesante es que la respuesta estatal en Andhra Pradesh y Bangladesh vienen motivadas por factores que podríamos entender como divergentes (aquellas posiciones confrontadas en el debate de septiembre): en un caso los excesos del mercado, en otro caso el hermetismo tecnicista de una operatoria social, si se nos permite cierto esquematismo.

Al fin y al cabo, como ciudadanos occidentales y democráticos que somos, no debería escandalizarnos la intervención y autodeterminación de dos estados republicanos y constitucionales como son la India y Bangladesh, por más suspicacias que despierten. Andhra Pradesh ha creído oportuno oponer una regulación más estricta a prácticas comerciales aberrantes. Bangladesh ha decidido bajar el perfil oenegeista a su banco emblema y dotarlo de un mayor voltaje político. Está por verse (lujo de analistas) cómo se implementan una y otra solución y cómo redefinen el espacio de las microfinanzas en un subcontinente con más de mil millones de pobres.

Nadie restará méritos precursores a Yunus y Akula (al Nobel bengalí seguro lo seguiremos viendo en foros internacionales y acaso ocupando funciones en entidades multilaterales). Pero las caídas concéntricas de ambos en menos de seis meses sugieren, elocuentemente, una crisis de liderazgos que anticipan un nuevo escenario.

Publiqué este artículo el 8 de marzo de 2011 en MicroDinero

martes, 31 de marzo de 2015

Iskenderian: "Tenemos que ser mucho más exigentes en cuanto al tipo de inversores"

Mary Ellen Iskenderian en un evento de la WWB en octubre de 2011 en Nueva York
(foto: Women's World Banking)

(Por Helen Morgan, Textos recobrados de MicroDinero) Mary Ellen Iskenderian, presidente y CEO de Women’s World Banking (WWB), expuso sus puntos de vista sobre el futuro de las microfinanzas luego de la reciente dimisión de Muhammad Yunus al frente del Grameen Bank, pionero en el microcrédito. La ejecutiva habló en una entrevista exclusiva con MicroDinero.

MicroDinero: Tomando en cuenta los problemas políticos de Muhammad Yunus y el Grameen Bank en Bangladesh, y las dificultades experimentadas por el sector microfinanciero en la India luego de la crisis en el estado de Andhra Pradesh, ¿cuál es su opinión acerca de la actual situación de las microfinanzas?

Mary Ellen Iskenderian: Bien, aquellas situaciones han producido definitivamente un cimbronazo en la industria, de manera injusta en ambos casos. En lo que hace al conflicto de Muhammad Yunus con el gobierno, pienso que fue políticamente motivado, expresamente orientado hacia el contexto político de Bangladesh. Es realmente lamentable que haya tenido un efecto de reverberación, porque responde a una circunstancia localizada. Y es particularmente desafortunado que ello ocurra en un país donde uno puede ver los efectos apreciables y notorios que han tenido las microfinanzas. Uno ve allí la penetración sumamente profunda en la población pobre que recibe servicios de microfinanzas y ve hogares que cambiaron ostensiblemente como resultado de aquellas intervenciones.

En Andhra Pradesh, las fuerzas políticas se vieron inquietadas por el modo como crecieron las microfinanzas, en parte porque sus propios programas microfinancieros resultaban menos atractivos como consecuencia del ingreso de jugadores más eficientes y comerciales. Siento que la salida a bolsa de SKS fue el fósforo que encendió el tinglado que había sido dispuesto por el gobierno de AP.

Creo que las recomendaciones del RBI no fueron lo restrictivas y draconianas como habíamos temido. Pienso que tendrán un efecto drástico en el sector, que para muchas IMFs de la India será muy dificultoso mantenerse sustentables sobre la base del modelo impuesto por el RBI. Pero se puede ver el vaso medio vacío o medio lleno. Al fin no fue tan malo como podría haber sido o como las recomendaciones originales del Comité Malegam propugnaban.

En términos generales, creo que una lección importante ha sido que muchos profesionales e instituciones de la red WWB han agudizado su sensibilidad a las interferencias políticas, reconociendo que deben mantenerse en buen trato con los políticos, pero sin dejar que interfieran en sus empresas. Pienso que es muy positivo el hecho de que en la mayoría de los países estemos yendo hacia modelos de microfinanzas más regulados, que puedan moderar interferencias políticas severas. Pero, tú sabes, si el primer ministro quiere interponerse no hay regulador que pueda impedirlo.

Pese a todo, la industria sigue muy fuerte. Estamos asistiendo a tasas de crecimiento pre-crisis en toda nuestra red, con un crecimiento de más del 30%. Pienso que es un crecimiento más controlado que el que podría haberse registrado antes de que todos estos hechos ocurrieran. Pero esta es todavía una industria muy efervescente.

MD: ¿Cree que las informaciones difundidas en los últimos meses contra el Grameen Bank de Bangladesh pueden comprometer la credibilidad de las microfinanzas en el mundo?

MEI: Pienso que está a salvo. En todo caso lo que podría verse amenazado -y no vinculo esto con una crítica al Grameen Bank o al Profesor Yunus- es el modelo de préstamo grupal, de créditos relativamente pequeños. Si comenzamos a ver la promesa de las microfinanzas, y no ya sólo el microcrédito, tendremos allí lo que realmente surge con fuerza. Hay que intentar que se autoricen productos y una gama de servicios de seguro y pensión con precios y modalidades acordes a la población de bajos ingresos; estas personas tienen diferentes comportamientos financieros. Así pues, el viejo modelo de la pequeña línea de crédito que hace cambiar la vida de la mujer emprendedora, creo que ese modelo, definitivamente, se está modificando.

MD: ¿Cuál cree que será finalmente el modelo de negocio de microfinanzas que triunfe? ¿El modelo social sin fines de lucro?, ¿o el modelo con altos retornos para los inversores?

MEI: Creo que es necesario que sea un negocio social. Un modelo de microfinanzas exitoso siempre tomará en consideración su alcance social y su impacto social. Los inversores que buscan altos retornos en microfinanzas pueden hacerlo, hay todavía algunas inversiones extraordinariamente remunerativas. Pero yo espero que ese no sea el modelo al que se apegue la industria y que nos volvamos mucho más exigentes en cuanto al tipo de inversores y sus expectativas en relación con las instituciones microfinancieras. Las instituciones en la red WWB se han vuelto mucho más conscientes en asegurarse un alineamiento de intereses. Que la búsqueda de beneficios, la sustentabilidad y el impacto social vayan por el mismo canal. A mí me gustaría ver multiplicarse la rentabilidad del sector.

MD: ¿Cómo definiría el modelo propuesto por WWB? ¿Cree que sigue ese ejemplo?

MEI: Estamos desde luego intentándolo. Una cosa que nos hemos comprometido en nuestra red es no concebir productos que pongan en riesgo la sustentabilidad. La sustentabilidad está en el corazón de una institución exitosa. Pero también estamos dedicando mucho tiempo y atención a garantizar que los productos diseñados se ajusten a las necesidades de, en nuestro caso, la mujer. La WWB tiene el Centro para el Liderazgo en Microfinanzas, que está abierto a las 200 IMFs mejor rankeadas del mundo, no sólo para las que integran nuestra red, y el modelo de liderazgo que estamos inculcando, junto con la Wharton School, insiste mucho en que los líderes de las instituciones alcancen altos desempeños financieros en equilibrio con la misión social. De modo que se trata de un modelo de liderazgo muy explícito en cuanto a equilibrar ambas cosas.

MD: ¿Piensa que ha habido progresos o contratiempos en los últimos años en relación a la conquista de los derechos de la mujer para tomar iniciativas en la producción económica?

MEI: Creo que hay mucha gente que está bastante frustrada por la falta de progresos y tú puedes ver, cuando analizas indicadores de género en el World Economic Forum o del Banco Mundial, que hay todavía resultados bastante desalentadores en términos de participación económica de la mujer. Entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aquellos enfocados en la mujer son los que avanzan más lento aun cuando, al mismo tiempo, advierto que hay más atención y conciencia sobre el valor de invertir en muchachas, en mujeres, debido al impacto, al efecto multiplicador que logras, ya que llegas al resto de sus familias o al resto de sus comunidades. Pero me gusta creer que estamos en la antesala del progreso, porque ciertamente la conciencia sobre estas cuestiones es muy grande.

MD: ¿Cómo cree que podría ser afectada la mujer hoy, con la situación actual de la industria?

MEI: Lo que realmente nos preocupa en todo esto de que los gobiernos estarían intentando interferir con el sector microfinanciero, es que las mujeres quedarían a expensas de las mismas opciones, malas y limitadas, que tenían antes del surgimiento de las microfinanzas y muchas se verían obligadas a tomar dinero de créditos caros, de usureros, o con metodologías informales. Estos negocios siempre se han mantenido activos y saludables pese al crecimiento de las microfinanzas y pienso que irían prestos a llenar ese vacío. Tú no puedes en verdad hacer un plan de negocios si tienes un capital caro y limitante, que acabarás por reembolsarlo hasta el fin de los días. Así que creo que se trata de una cuestión de elección. Y lo que a mí particularmente me entusiasma con el desarrollo de las microfinanzas es que verdaderamente abres las opciones financieras de los hogares.

Este artículo se publicó originalmente el 28 de mayo de 2011 en MicroDinero (traducción de Martín Páez Molina)