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Este blog de microfinanzas comenzó a actualizarse el 1 de febrero de 2008 y se cerró el 30 de noviembre de 2015.

martes, 21 de abril de 2015

El recurso empecinadamente único y prodigioso (a propósito del affaire Campbell)

Modelo británica Naomi Campbell

(Textos recobrados de MicroDinero) El escándalo que envolvió en los últimos días a la modelo británica Naomi Campbell, acusada de haber recibido diamantes de sangre como regalo del ex presidente liberiano Charles Taylor, volvió a poner sobre el tapete el problema endémico de muchos países africanos que, ricos en recursos minerales, carecen de infraestructura económica y social para diversificar su economía e integrar a la mayoría de la población en la generación y reparto de la riqueza.

Sierra Leona es arquetípicamente uno de esos países y una de las primeras víctimas en las guerras del diamante: la sufrió durante toda la década del ’90 de modo cruento, al punto que todavía hoy el país busca recuperarse de sus tremendas consecuencias.

La microfinanciación aparece aquí, tal vez con más claridad que en otras geografías, como un factor clave. Si las guerras civiles en África terminan siendo financiadas por la comercialización sangrienta de minerales (que en Sierra Leona son diamantes, pero que en otros contextos puede ser, o ha sido, petróleo, oro o coltán), tal situación sólo puede tener lugar bajo condiciones de cuasi-esclavitud de la población activa.

Los determinantes que se han complotado contra la autonomía del sierraleonés tienen una matriz común: la avidez extractiva de intereses que buscan sacar máximo provecho de un recurso empecinadamente único y prodigioso.

De ahí que sea fundamental desarrollar las microfinanzas. No sólo es necesario para diversificar las fuentes de producción de riqueza, sino también para propender a una expansión de las iniciativas individuales y comunitarias que permita no sucumbir ante el yugo de la guerra y el capitalismo salvaje. Y aunque resulte raro traer a cuento en estas páginas las vicisitudes tribunalicias de una glamorosa modelo internacional (Taylor está siendo juzgado actualmente en la Corte de La Haya por crímenes de lesa humanidad durante la guerra civil en Sierra Leona), no debiera sorprender, en cambio, que las microfinanzas se postulen como una de las respuestas de determinados países de África occidental ante lo que podríamos llamar el “affaire Campbell”.

Industria incipiente

En uno de los países más pobres del mundo, donde dos tercios de la población viven condenados a una economía de subsistencia, las microfinanzas apenas han podido comenzar a emerger luego de la década de la guerra.

Cinco firmas microfinancieras reportaron datos en 2008 al MIX Market. Ellas son la Association for Rural Development (ARD, que comenzó como ONG multisectoral, con 12.600 clientes activos y un portafolio de créditos de US$ 1,2 millones); GGEM Microfinance (una ONG que existe desde 1973, pero con programa específico de microfinanzas desde 2007, 3.114 clientes activos y US$ 211.470); LAPO Sierra Leona (7.110 clientes, US$ 642.774); Luma Microfinance Trust (una IMF fundada en abril de 2008 por dos sierraleoneses en la diáspora, con 832 clientes y US$ 54.158) y ProCredit Bank Sierra Leona (banco orientado al desarrollo, del holding alemán ProCredit, 3.473 clientes, US$ 5,7 millones). Todas estas entidades tienen sede en la capital Freetown.

Publiqué este artículo el 20 de agosto de 2010 en MicroDinero


Nota del editor: Charles Taylor fue condenado en mayo de 2012 por la Corte de La Haya a 50 años de cárcel por crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos en Liberia y Sierra Leona. Es el primer jefe de Estado condenado por un tribunal internacional desde los Juicios de Nüremberg. Campbell declaró como testigo en ese juicio y admitió allí haber recibido "unas piedas pequeñas y sucias" de parte de gente próxima al dictador.

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